Sebastián Pablo Cobelli
Jugador que aprovechó el salir de las inferiores de Newell’s Old Boys y su larga cabellera rubia, para isinuar más de lo que en realidad podía dar. Y en su decandencia futbolística, robó más porque ser el novio de, que por sus goles.
Apareció en la primera de la Lepra en 1997 y en poco tiempo se afianzó. Siendo un pibe llegó a ser titular indiscutido en dupla con otro joven como el «Gordo» Real. Dirigidos por Castelli llegaron a hacer casi 10 goles cada uno en el mismo torneo.
Sin embargo, el desembarco de Rebottaro en la dirección técnica lo relegó, sobre todo porque el entrenador prefería utilizar un punta de área y un media punta, posición que se disputaron Pavón y Quintana.
Pero no se dio por vencido y el tiempo lo encontraría nuevamente jugando, aunque como varios de los jugadores de ese club, tuvo problemas con el contrato y el presidente López lo paró por 6 meses.
Fueron en total 68 partidos y luego de eso viajaría a Europa. Tras un período de prueba firmó con el Genoa (2001) pero logró debutar cuatro meses más tarde, que a su vez sería la despedida.
Un solo partido y las ganas de revancha le hicieron buscar una nueva oportunidad en el viejo continente. El nuevo rumbo fue Francia, para desempeñarse en el Niort (2002) de la segunda división. Allí marcó 2 goles en 12 partidos y a mitad de año comenzó a sonar con insistencia en Estudiantes de La Plata, transacción que quedó trunca.
Ya en el año 2003 comenzaría a deambular por ligas un tanto más exóticas. Siguiendo los sabios consejos de su representante Hugo Issa, se incorporó al Budon de China, club por el que pasó alguna vez y con igual rendimiento, el «Bochón» Humberto Biazzotti.
Claro, fue un semestre y nada más. A mitad de temporada ya estaba en Córdoba para jugar el Nacional B con Belgrano (2003-2004).
En el Pirata mostró algunas cosas que había insinuado siendo juvenil en Newell’s y dejó en claro que era un hombre importante para la divisional. Fueron 12 goles en 30 partidos y que lo llevaron a jugar a Huracán (2004-2005).
En Capital tenía la fortuna de estar más cerca de su novia Luciana Aymar, pero parece que eso le jugó en contra porque en 27 partidos sólo convirtió 2 conquistas.
Armar las valijas y buscar la diferencia económica parecía ser ya la única cuestión, por lo que optó por hacerlo otra vez y cruzar el Atlántico.
El ultracompetitivo Panahaiki de Grecia (2005) lo esperaba como fichaje estrella, pero como era de esperar, no logró adaptarse a pesar de señalar 5 goles en 15 partidos. En los inicios del 2006 intentó desvincularse para jugar en Tigre, pero para lograr su salida debía devolver un dinero adelantado, cosa con la que estuvo de acuerdo pero no así su agente.
En la actualidad defiende los colores del Deportivo Pereira (2006) de Colombia, y aunque es sabido que tuvo exceso de minutos de fama, a lo largo de ellos hizo méritos para estar en el sitio. Bienvenido.
Cucu




