Gómez Urbina Mario

Mario Augusto Gómez Urbina (Machito)
Si uno ingenuamente cree que googleando «Mario Gómez» se va a encontrar rápidamente con información del ex DT de Lanús, está muy equivocado. De movida, hallamos información sobre este lateral izquierdo peruano con una personalidad controversial que pasó sin pena ni gloria por algunos entrenamientos de Independiente.
Sucedió en julio de 2001, cuando la institución de Avellaneda buscaba refuerzos sin dinero, una costumbre que hizo furor en la Argentina, especialmente en los clubes con menos recursos.
«La gente de Independiente pide refuerzos, pero es consciente de la situación y sabe perfectamente lo que le ha sucedido al club«, decía el técnico Enzo Trossero por esos días. Y la contratación del peruano no parecía nada mal, tratándose de un jugador accesible económicamente. Sin embargo, falló la otra parte, la futbolística.
Gómez no pasó la prueba (si la aprobó el Yerbatero González, el otro jugador que rendía exámen). Sin excusas para poner, volvió a su país para seguir jugando en Universitario (donde había debutado a los 15 años). Pero ese episodio menor (son muchos los jugadores que se prueban y no quedan) maracaría un trauma en su vida.
Al año siguiente se embarcó en una propuesta del grupo que lo representaba (Merlín Sport Limited) y la estropeó poco antes de que se concretara.
En 2002 el argentino y representante Cacho Heredia ofreció los servicios del futbolista peruano a los directivos del Xerez de España. Y fue el técnico, el mismísimo Bernd Schuster quien detuvo la contratación ya que prefería verlo en acción (nunca lo había visto jugar y no le convencían los videos). Se pactó una prueba para fines de julio, pero el día de la evaluación el lateral izquierdo se fugó inexplicablemente y apareció al otro día en su país. Algunos dicen que tuvo que ver un ofrecimiento de Estudiantes de La Plata, que incluso lo inscribió cablegráficamente. Nadie entendía nada. Ni siquiera los medios, que horas antes habían escuchado de la boca del jugador «Vengo a Europa para triunfar, en busca de éxitos, plata y fama».
Los representantes, que quedaron pagando en España, enviaron una nota a la prensa contando detalle de la negociación trunca y golpeando con dureza la actitud de Gómez:

‘En relación con la venida, estancia del jugador Mario Augusto Gómez Urbina, los responsables de la empresa británica, Merlín Sport Limited, Manuel Pericet y Ramón Armando Heredia, con el fin de aclarar este inexplicable y lamentable asunto, debemos declarar lo siguiente:
1.- Desde que se iniciaron las conversaciones, por parte de nuestra empresa, con el Xerez CD SAD, en la persona de su director general, don José Manuel Fernández, hemos contado con toda su ayuda y colaboración incondicional, realizándose, por parte del club, cuantas gestiones han sido precisas, encaminadas a la venida y estancia del jugador de referencia.
2.-En todo momento, por nuestra parte, hemos mantenido informado al jugador y al propietario de los derechos federativos y deportivos del mismo, el Agente oficial de jugadores AFA/FIFA, Ronald Baroni, contando con el beneplácito del mismo, en cuanto a las condiciones deportivas y económicas de la posible contratación del jugador por parte del Xerez CD SAD.
3. Se han observado todas las normas y protocolos al uso, y normativa vigente en lo referente a la venida del jugador, en lo referente a garantías de estancia y billetes, así como seguro médico y visado, tales como se establecen en los procedimientos habituales, en estos casos.
4. Superados unos problemas iniciales en lo referente a billetes y obtención del visado, gracias a las gestiones conjuntas de los empleados del Xerez CD SAD y de Merlín Sport Limited, el jugador partió el sábado pasado, día 27 de julio, llegando a Jerez el domingo, 28 de presente, hospedándose, por cuenta de nuestra empresa, en el Hotel Royal Sherry Park, hasta aguardar la llegada del equipo desde Bitburg y proceder a ponerse a las órdenes del Sr. entrenador y cuerpo técnico, con vistas a someterse al periodo de evaluación acordado en su día.
5. Después de lo anterior, y una vez que se nos indicó, por parte del Club que se pondrían en contacto con nosotros, el jugador, de forma y manera unilateral, ha decidido abandonar la ciudad, sin previo aviso, y sin motivo justificado alguno, poniendo en evidencia, una gran falta de seriedad, profesionalidad y disciplina, que no tienen, por nuestra parte, ningún tipo de justificación ni disculpa.
6. Ante la gravedad de los hechos antes descritos, hemos procedido a comunicar al Xerez CD SAD lo ocurrido, hechos ante los cuales, nos sentimos engañados, ofendidos y estafados por parte del jugador Mario Augusto Gómez Urbina, habiéndose presentado al Club nuestra vergüenza y nuestra disculpa por estos incalificables sucesos.
7. Debemos denunciar, y denunciamos ante los medios de comunicación, la baja calidad humana y personal del jugador Mario Gómez Urbina, y la absoluta falta de profesionalidad del mismo, habiendo obrado, al parecer, desde hace algún tiempo con malicia y engaño, a nuestras espaldas, arguyendo falsos motivos e inexistentes problemas, para, de forma torticera, eludir sus compromisos para con el Xerez CD SAD, su empresario y con nosotros mismos.
8. Lamentar este incalificable suceso, debiendo quedar claro que exoneramos, porque es de justicia, a todas las personas que por parte del Xerez CD SAD han intervenido en este lamentable asunto, estándoles enormemente agradecidos por su dedicación, seriedad y profesionalidad con la que se han comportado en todo momento.
9. Lamentar, y pedir disculpas, sentidas, por el comportamiento del citado jugador, que aunque sea un buen futbolista, en lo demás, deja todo que desear, creyendo que no está capacitado, ni como persona ni como profesional, para integrarse en un Club de la categoría del Xerez CD SAD, honor y oportunidad, a la vista, inmerecida, que no ha sabido ni valorar ni asumir’

Luego de ese incidente, la vida del jugador que también pasó por su selección no tuvo paz. Al acoso de la prensa amarilla y a la desconfianza que se generaba en torno a su figura, se sumó un episodio policial que terminó por enterrar su imágen pública. En diciembre de 2002 fue denunciado junto a su primo por haber atacado a balazos a dos personas (una murió luego de varios días de agonía) en la sede del Club Atlético Bilis del Callao.
La magistrada de la Sexta Fiscalía Provincial Penal del Callao Edith Chillitupa Concha acusó al futbolista por el delito de lesiones graves en perjuicio de las dos víctimas y solicitó que sea trasladado a la cárcel del Juzgado de turno. Asimismo, se dispuso que los bienes del deportista fuesen embargados, para poder garantizar el pago de una eventual reparación civil.
El jugador estuvo seis meses preso e inclusive dentro del penal tuvo inconvenientes. Un interno lo acusó de haberlo atacado con un arma. El jugador negó los cargos.
En junio de 2003 salió en libertad condicional, regresó a los entrenamientos de Universitario y declaró «Allá en el penal jugaba todos los días fulbito, pero no es lo mismo«. Al poco tiempo se cambió de club. Dejó Los Cremas y se pasó a las filas del Sport Ancash.
En 2005, Gómez, emulando su huída del Xerez, vivió todo el proceso judicial hasta el momento de la sentencia. Ese mismo día, no se presentó a la lectura pese a estar notificado, y se borró del mapa, por lo cual se le ordenó la captura a nivel nacional. Lo volvieron a encarcelar pero en noviembre de este año quedó en libertad luego de que se le levantara el pedido de captura. Regresó a Universitario y sólo disputó 2 partidos (se fue quejándose del DT, los dirigentes y sus compañeros). Actualmente, y vaya paradoja, se encuentra libre.

Juan Pordiosero

Machín Edison

Edison Javier Machín
Nombrar este apellido implica remitirse inmediatamente a Argentinos Juniors, pero señalarlo como padre, primo o hermano del actual volante del equipo de La Paternal es un error.
Edison nació en 1965 en Uruguay y su amor por el fútbol lo llevó ingresar de chico al club U.E.O Empalme Olmos de Baby Fútbol, una unión entre C.A El Trébol y C.S y D Santa María. Afianzado como volante central, pasó después por Ferrocarrilero F.C y Sud América para luego, comenzar a baldosear por el mundo.
Deambuló con poca gloria por Chile, Escocia y un fugaz paso por nuestro país.
En el Bichito (1992-1993) jugó apenas 14 partidos, pero se dio el gusto de usar las medias bajas como los enganches habilidosos y compartir concentraciones junto a Gancedo, Cagna, Netto, Mogrovejo, Germano y otras viejas glorias.
De nuevo en su país, vistió los colores de clubes pequeños. En Rentistas (1997) conoció a Meloño y Orta, donde se salvaron del descenso en las finales. Pasó después por Miramar Misiones, Atlético Progreso (1999) y terminó su carrera donde la había arrancado, en el Empalme Olmos (2004).

Cucu

Saric Martín

Martín Saric
Volante surgido en las inferiores de San Lorenzo de Almagro que encontró su lugar en el mundo bien lejos de Boedo.
Para propios y extraños, su nombre estará por siempre emparentado al recuerdo de su hermano Mirko, que se quitó la vida en abril de 2000. Con todo el dolor que supone una pérdida tan importante, recompuso la carrera futbolistica que había iniciado a los 12 años en las divisiones menores del Cuervo. Allí pasó por todas las categorías hasta llegar a la reserva, donde jugó con su hermano. Antes de firmar contrato, en 1999, el club lo dejó en libertad de acción.
Debutó en la Primera División del fútbol paraguayo con los colores de Sportivo Luqueño. Y estando en Asunción recibió la trágica noticia familiar. Su vida pegó un vuelco y su trayectoria también. Volvió al país y se sumó a Nueva Chicago, donde logró el ascenso en 2001, el mismo día que San Lorenzo se consagró campeón del Torneo Clausura. Ese mismo año apareció jugando en la liga de Croacia. Primero en el NK Zagreb y luego en el NK Rijeka. Se sintió tan a gusto que inclusive se nacionalizó croata.
Luego se fue a Eslovenia para jugar en el Olimpija Ljubljana, donde tuvo buenas actuaciones que le valieron un pase, a principios de 2005, al Hapoel Beer Sheba de Israel. Su currículum indica que actualmente integra el plantel del Politehnica Iasi de Rumania (donde juega Juan Manuel Pablo Raponi y Alejandro Gavatorta), aunque su última incursión laboral lo tuvo como representante de la Federación croata de fútbol en la frustrada tarea de convencer a Daniel Bilos de que se sume a la seleción europea.

Juan Pordiosero

Uruguayos en acción

Ni la tristeza por haber quedado en la orilla del Mundial 2006 frenó las ganas de la gente de Seducidos & Abandonados. Nuestros colegas celestes se mudaron a una casa más amplia y desde allí planean seguir en la destacada tarea de homenajear a grandes olvidados del fóbal charrúa. Pueden visitar el nuevo sitio de S&A haciendo click acá.
Les va a tomar unos segundos registrarse, pero de esa manera van a poder disfrutar al máximo de la página vecina.
Felicitaciones a Cabeza y El Toto, responsables del tan saludable blog de Uruguay.

EN UNA BALDOSA

Griffo Ariel

Ariel Leonardo Griffo
Arquero al que conocí jugando Football Manager, el cual causó mi asombro. A partir de eso, intenté dar con su paradero y lo logré ubicar. De acuerdo al rastreo, nació en Villa Insuperable, vaya paradoja, hizo inferiores en River, San Lorenzo y Racing pero pasó sin pena ni gloria por el futbol argentino y mundial, haciéndolo en Almagro hasta irse a Italia. Fichó en el Como donde sólo participó de un encuentro en la temporada 2003/04 con el buzo número 77. Semejante tristeza la logró superar por su buena amistad con el uruguayo Abeijón. En Abril de 2005 un diario italiano denunciaba la enorme deuda del club que ascendía a 16 millones de euros, y entre ellos los 7.226,73 que le correspondían a él.
En 2006 apareció en Deportivo Morón como suplente.
No aparecieron muchos más datos sobre su trayectoria, pero semejante apellido ameritaba un post. Podría inventarle toda una aventura, pero eso si, sería abrir demasiado los grifos.

Pastor

Vignolo Sebastián

vignolosebastian

Sebastián Vignolo (El Pollo)
Otro caso de personaje mediático con un pasado de promesa incumplida dentro del fútbol. Detrás de este presente que lo tiene como el principal relator en las transmisiones de Torneos y Competencias, se esconde un perfil mucho menos conocido que encaja perfectamente en éste sitio.
El Pollo Vignolo fue, según cuentan, un correcto marcador central que sobresalía, ante todo, por su cabellera, mucho más oscura que en la actualidad (por supuesto). Nacido en San Francisco (Córdoba), y criado en Armstrong (Santa Fe), llegó a Capital Federal junto a su familia para encontrar un destino definitivo. Dividió sus días entre el estudio y el fútbol. Hizo las inferiores en Argentinos Juniors, primero, y en Vélez Sarsfield, después, y también fue convocado a aquella pre-selección sub 20 que tenía a Verón, Gallardo, Crespo y Luciano Castro como figuras.
Pero un día, el destino le preparó una trampa. Cuando jugaba en la cuarta división y le quedaba un pequeño recorrido hacia la Primera, sufrió una doble fractura de tibia y peroné que le cortó la carrera. Su vida cambió por completo y el fútbol no lo tuvo más dentro del campo de juego, sino en las cabinas de transmisión.
Hincha de All Boys (en su colegio la mayoría era del equipo de Floresta o de Argentinos Juniors), comenzó a trabajar como relator siguiendo la campaña de Estudiantes de Buenos Aires en una radio FM de Caseros. Después llegó a La Red por intermedio de Héctor Caldiero.
En una nota al Diario Olé, Vignolo habló sobre aquellos días » Ahí largué con conexiones y de a poco me fueron dando partidos. Después pasé a relatar los sábados por TyC Sports y en el 98, fui a Francia para Telefé en pareja con Pekerman. Lo cuento y me sigue pareciendo increíble. Y de ahí, no paré más. Radio, TV… Si tuve a todos como comentaristas: Fernando Niembro, Quique Wolff, Elio Rossi, Fernando Pacini, el Tano Fazzini, Martín Liberman, Ricardo Scioscia, Alejandro Fabbri. Y ahora al maestro Macaya. Es demasiado«. Sobre su estilo, aclaró «no podría hacerme el chistoso como Marcelo Araujo, porque no soy gracioso. Él es Maradona y yo todavía estoy para tirarme al piso y recuperarla. Mi estilo es tratar de seguir fielmente el voltaje del partido y, como fui jugador, trato de entender por qué un futbolista hace tal o cual jugada. Y dejarles el protagonismo a ellos. Yo siempre les pedí autógrafos a los jugadores, no a los periodistas«. ¿Habrá dejado el fútbol para no firmar autógrafos?.
Hoy labura en Fox y además es el relator oficial del clásico de los domingos.

Juan Pordiosero

Castro Luciano

Luciano Castro
Al revés de lo que suele pasar con los jugadores que aparecen en éste sitio, este hombre tuvo sus 15 minutos de fama fuera del ámbito deportivo. Su momento de mayor exposición y locura mediática lo vivió en la pantalla de Telefé, cuando participaba de «Jugate Conmigo«, el programa orientado a los adolescentes que tuvo una gran repercusión a principios de los 90’s. Al mismo tiempo que formaba su carrera al lado de Cris Morena, Romina Yan, Octavio Borro, Pamela Rodríguez, Hernan Caire y compañía, dejaba al margen una carrera de futbolista que le había dado algunas satisfacciones.
Antes de incursionar en la TV, Luciano Castro fue arquero. Como muchos de los chicos criados en Villa del Parque, hizo las inferiores en Argentinos Juniors, donde llegó a destacarse, muy a pesar de sus propios intereses, ya que le gustaba más el boxeo.
Su buen nivel lo llevó a tener una responsabilidad más grande: pelear por un puesto en la selección juvenil. Eran épocas del Coco Basile en la selección mayor y de Reinaldo Carlos Merlo en la Sub 20. Y fue el propio Mostaza quien le tuvo que decir que no iba a integrar más la Pre-selección que tenía, entre otros, a Juan Sebastián Verón y a Marcelo Gallardo.»Vos salís mucho de noche, pibe» fue la frase que el actual técnico de River utilizó para borrar a Castro de aquel combinado.
A los 17 años entró a la TV y no paró. Estuvo en Chiquititas (1995), Hola Papi! (1995), Montaña Rusa, otra vuelta (1995), Como pan caliente (1996), RRDT (1997, donde volvió a su viejo rol de futbolista), Campeones de la vida (1999), Durmiendo con mi jefe (2003) y Los Roldán (2004/05).
Trabajó en España arreglando barcos y también en México. Lejos de quedarse cómodo en el papel de galán para el que lo llaman habitualmente, se perfeccionó estudiando y actualmente está bien considerado en el ambiente teatral.
Para el pueblo futbolero quedarán pendientes algunas cuestiones sobre sus características de juego. ¿Cortaba bien los centros?, ¿Achicaba bien?, ¿Cuidaba el primer palo?. Sólo los recuerdos de Mostaza y algún que otro memorioso hincha del Bicho podrán responder a estas inquietudes tan baldoseras.

UPDATE:

El 31 de octubre de 2007 el diario Olé publicó una entrevista:

FUERA DE JUEGO: LUCIANO CASTRO
«Ortega me metió un golazo en la cancha de River»

Arquero de Parque y de Argentinos, jugó con Sorin, Cambiasso, Pena e Insúa. Pero sufrió con el Burrito: «Me tiré y estuve como cinco meses para sacarme la tierra de la cara».

Cuál fue tu contacto inicial con el fútbol?

—A través de mi padre, de los clubes de barrio en los que jugaba. Mis amigos de toda la vida me los dio Argentinos Juniors. En gran parte recuerdo a mi viejo por la pasión por el arco que él me transmitió. Yo sé de fútbol por lo que me enseñaron Ramón Maddoni, Yiyo Andretto, Pompeo Tardivo, José Pekerman, gente que representa el buen fútbol, el fútbol de Argentinos, el del Club Parque, que hoy pertenece a Boca por el negocio enorme que representa el fútbol. Pero el corazón de ese club es del Bicho, aunque se enojen los hinchas de Boca. Yo soy de Boca pero Parque es patrimonio de Argentinos y eso no se puede discutir.

—¿Siempre jugaste de arquero?

—Empecé a atajar a los cuatro años en Pedro Lozano y enseguida me vio Maddoni. Yo pisé Parque con seis años, me acuerdo porque en marzo fue mi cumple y lo pasé ahí atajando.

—¿Fue un puesto natural o se fue dando?

—Super natural, mi viejo me llevaba adonde él iba a atajar y yo me sentaba atrás del arco. Y cuando empecé, no conocía otro puesto más que el de arquero… sabía que un delantero pateaba y hacía goles, pero de los movimientos, sólo conocía los del arquero.

—¿Coincidís en que ese puesto es el más complicado de todos?

—Diego dice que son todos boludos los arqueros, ja, a mí me decía eso, «si sos arquero sos un pelotudo»… pero él mismo lo abrazó a Goycochea en el 90 y le dijo «sos mi ídolo». El arquero tiene eso, es el héroe y a los cinco minutos es el más pelotudo del mundo. Pero también fijate que nadie se olvida de un arquero, todos arman el equipo y empiezan por el arquero, no por el 9. Gatti fue cuestionado toda su carrera por su forma de atajar, pero era Gatti, indiscutible.

—¿Hasta qué categoría jugaste en Argentinos?

—Oficialmente, hasta la Séptima. Y no jugué en otro lado más que en Parque y Argentinos Juniors.

-¿Quiénes de tus amigos triunfaron en el fútbol?

—-De mi grupo cercano, Marcelo Trapasso, quien vive del fútbol, Juampi Sorin… Había un grupo que eran los pendejos, a los que no les dábamos bola más que cuando los necesitábamos para jugar, porque eran deteminantes como lo siguen siendo hoy… Eran el Cuchu Cambiasso, Fede Insúa, Sebastián Pena… Era imposible pasarlo a Pena… no había manera.

—¿Cuál era tu estilo de arquero?

—No me importaba nada, pero tenía mucha determinación, la misma determinación que me ha llevado a cometer errores terribles. Un día, el Chapulín Cardetti me hizo un gol en la cancha de Argentinos. Fue un gol de 7.700 metros… Cardetti no paraba de correr, venía corriendo desde Rosario, creo, y se llevó por delante la pelota que yo nunca agarré y metió el gol. Y Ortega, una vez, me hizo un golazo en la cancha de River. Me tiré y después estuve cuatro o cinco meses para sacarme la tierra de la cara…

—¿Qué cosas tienen en común el mundo del fútbol y el de la actuación?

—Si no tenés un elenco «motivado», todo es más difícil, y en eso es igual que en el fútbol. «Lalola» es un equipo ganador, somos como el Bicho de La Paternal, estamos en América y medimos muy bien. En América medís 10 puntos y si eso lo llevás a Canal 13 o Telefé, son 30 puntos.

—Además sos muy fanático del boxeo…

—Es un deporte que amo y al que llegué por mi papá y por Richard, un amigo de mi padre quien también es un boxeador frustrado como yo. Fui al Luna Park desde los 7 hasta los 14 años. Todos los sábados en la fila 7, porque mi viejo sacaba abono anual.

—¿Qué peleas recordás?

—Hubo dos que me arruinaron. Una que me indignó fue la que Sugar Ray Leonard le ganó a Marvin Hagler… porque para mí Hagler no podía perder con nadie. Y otra fue la de Hagler con Martillo Roldán. Y con los años tuve la suerte de ir a Córdoba y conocer a Martillo por intermedio de su sobrino. Y ese día me contó paso a paso la pelea. Con cada palabra se me ponía la piel de gallina….