ESPECIAL: Combo riverplatense a Aldosivi
A mediados de 1999 el Club
Aldosivi de Mar del Plata vivía una situación incómoda desde lo deportivo. Había pasado un año de la gran campaña que lo tuvo a un paso de la Primera División y necesitaba volver a ilusionar a su público, ávido de buenos resultados. Por eso se prestó a trabajar junto a
River Plate, bajo el típico convenio que suele servir para que los equipos grandes se saquen de encima los jugadores sin cabida. Y este caso no fue la excepción. Los Millonarios, con la intención de quedarse con las promesas surgidas del club de Mar del Plata, ofrecieron a cambio un millón de pesos y se desprendieron de 9 pibes sin futuro en la Primera pero con chapa suficiente luego de haber jugado varios años en inferiores de AFA. El paquete incluyó a
Matias Díaz de Borbón, Christian Rodríguez, Darío Figueroa, Walter Montenegro, Victor Peralta, Luciano Beutler, Jhony Aquino, Juan Carlos Graf y Roberto Paccor.
En un principio se habló de que también integrarían el plantel los jugadores José María Paz, Cristian Green, Héctor Villalba, José Sand, Leonardo Barraza, Alejandro Saccone y Diego Cochas, pero ninguno de ellos viajó a Mar del Plata.
El acuerdo sellado entre los presidentes de ambas instituciones (Oscar Salerno y David Pintado), contaba por la supervisación general de Humberto Grondona y contemplaba la inclusión de un entrenador y su correspondiente cuerpo técnico. Y así fue como se hizo cargo de ese experimento el DT Hugo Zerr, junto a su ayudante, Luis Landaburu.
La experiencia fue bastante frustrante porque a pesar de que el objetivo en un principio era ascender (o de última permanecer), el Tiburón terminó descendiendo al
Torneo Argentino A. Luego, algunos de ellos (más otros de River de su misma camada) continuaron en
Defensores de Belgrano, gracias a otro convenio de similares características.
Aqui, las trayectorias de los protagonistas:

Matias Díaz de Borbón
El más veterano de todos. Cuando llegó a Mar del Plata tenía 27 años. Su apellido, mucho más acorde a una familia de alta sociedad que a la naturaleza de un simple jugador de fútbol, lo hizo identificable en las planillas de inferiores. Subió al plantel profesional a comienzos de los 90’s, de la mano de Daniel Passarella, quién llegó a afirmar que el pibe podría ser su sucesor.
Pero con el tiempo sus chances de debutar se fueron agotando. Sin lugar, se fue en 1993 al Wanderers (Uruguay), donde tampoco jugó y se peleó con el DT.
De nuevo en Nuñez, no lo tuvieron en cuenta y partió al Stoke City de Inglaterra en 1995, donde se lesionó y no pudo jugar.
Otra vez en River, decidieron deshacerse de él y lo mandaron a Aldosivi, donde tampoco jugó. Cuando todo hacía preveer que retornaría al Millonario, lo dejaron libre.
La búsqueda de datos relacionados con su nombre en Internet arroja resultados increíbles. Por un lado, figura en una lista de libres en el sitio de Futbolistas Argentinos Agremiados. Pero por otra parte, se lo encuentra en un foro llamado «El Verdadero Amor«. Y allí dejó el siguiente mensaje: «Me llamo Matias y estoy leyendo su web y estoy plenamente de acuerdo en que hay que volver a las fuentes que son los evangelios. Yo soy o era catolico(ahora no se que denominación ponerme), y después que empecé a conocer la Biblia me di cuenta de que «mi» iglesia estaba equivocada. Ahora tengo una duda porque mi hija está haciendo el catecismo para tomar su primera comunión. Pero veré que hago. Dios los bendiga».

Christian Rodríguez
Un lateral de muy pocas condiciones técnicas y con mucha garra, al que a veces se le iba la mano y lo expulsaban seguido. A pesar de ese impedimento, logró llegar a la primera de River, sin jugar ni siquiera amistosos de práctica.
En 1995 fue cedido a Laferrere, junto a Paccor, y jugó en Primera B.
Nuevamente en Nuñez, quedo congelado hasta 1999, cuando pasó a Aldosivi. En el conjunto del Puerto no jugó, pero quedó en las estadísticas de ese equipo como un culpable del descenso.
Luego retornó a River y fue dejado en libertad. No existen dátos precisos sobre su actualidad.

Víctor Peralta
Delantero que se definió como «goleador, habilidoso y muy rapido». Eso se habrá visto en en las inferiores de River. En el plantel profesional no lo demostró o Ramon Díaz no lo supo ver, porque no lo tuvo muy en cuenta, aunque jugó un par de partidos. Sin chances, en 1999 se fue a Aldosivi, donde llegó a hacer dupla con Adrian Hormaechea o Luciano Beutler. Tampoco allí demostro sus atributos. Descendió, regresó a River y fue dejado libre. Según dicen, luego anduvo por la liga chaqueña.

Luciano Beutler
Promesa signada por las lesiones. Con tan solo 16 años debutó en Atlético Campana, en la Primera C. En 1996 hizo algunos goles y ascendio a Primera B donde jugó 16 encuentos y convirtio en 3 oportunidades.
Un empresario local le propuso probarse en River y así se inició su relación con la institución de Nuñez . Jugó en la Quinta y de ahí pegó el salto a la Reserva, donde compartió partidos con Javier Saviola. Sus buenas actuaciones en 1997 le valieron una convocatoria al seleccionado Sub 20, con el que jugó en varias oportunidades.
Ramon Díaz lo hizo debutar en 1998 frente a Estudiantes ( victoria 2-1, con goles de Cardetti y Netto) y le dio algunas chances más. Jugó en total 3 partidos en la Primera del Millonario pero no llegó a convertir.
Algunos medios de comunicación se vieron asombrados por su juego y enseguida comenzaron a buscar parecidos. El diario Clarin le puso «el clon de Cardetti», y Cronica lo comparó con Ronaldo, en versión miniatura. Cuando el Pelado Díaz empezó a confiar en él, se rompió los ligamentos y estuvo 5 meses parado. Se recuperó y lo prestaron a Aldosivi. Pero con tanta mala leche que cuando llegó, se volvió a romper en un amisotoso ante Temperley y tuvo que quedarse 7 meses inactivos. Regresó a Buenos Aires, entrenó con la Reserva millonaria, y cuando estuvo mas o menos a tono regresó con una declaración conmovedora: «volví porque entre Aldosivi y yo hay un asunto pendiente». Jugó algunos partidos e incluso hizo goles pero no le alcanzó para salvar al equipo del descenso.
Esa campaña le sirvió para pasar a Chacarita en el 2000, donde también jugó poco y convirtió algunos goles. Antes, había estado entrenando con Platense de la mano de Caruso Lombardi. Allí compartió entrenamientos con Marcelino Fuertes, hermano del Bichi.
A mitad del 2000 recibió una oferta del Novara de Italia para jugar la C2 y fue uno de los goleadores del campeonato con 12 goles en 14 partidos. Siendo figura se fue al América de Brasil (2001), y según su currículum hizo 6 goles en 10 partidos.
En 2001 pasó al Fiorenzuola, otro equipo de la C2 italiana. Con Kempes como DT, compartió plantel con el ex Deportivo Español, Gaston Romancikas.
En 2003 regresó a Mar del Plata, quizás influenciado por el sabor a revancha que le había quedado en su etapa en el Tiburón. Pero no fichó para el equipo del Puerto, si no para San Lorenzo, que disputaba la liga local. Beutler aportò 7 goles en la campaña que culminó con la vuelta olìmpica del equipo rojinegro.
De La Feliz voló a España (2004)para jugar en el Iliturgi de la primera division andaluza. Alli se convirtió en ídolo. Hizo 15 goles en 28 partidos, el equipo salio campeón y él fue llevado en andas por la ciudad.
De Andalucia se fue a Jaen para jugar en la Union Olimpica Jienense, donde casi no jugó por una nueva lesión.
Hoy continua alli, esperando triunfar en alguna liga regional de España.
UPDATE
En Marzo del 2006 andaba haciéndose publicidad en distintos foros; pero sigue en el Olímpica Jienense de la Primera División Andaluza (Regional Preferente – 5° División); el 11 de febrero en el partido contra Los Villares, se calentó con el árbitro y le metió varias piñas provocando el KO del juez y la suspensión del partido.

Roberto Paccor (El Chino)
Cuando se nombra a este arquero enseguida se lo asocia con el ascenso, pero su formación fue en equipos grandes. Hizo inferiores en San Lorenzo, donde logró el título de séptima división en 1992, junto a Ariel Montenegro, Manuel Avedikian, Diego Righetti, Leonardo Giraudo, Gabriel Chiachio, Ariel Graña, Leonardo Sueiro, Gabriel Ramírez y Jacinto Coronel, entre otros; y luego en River. Tuvo la suerte de debutar en el comienzo de su estadía en Aldosivi, pero su arriesgado estilo (no es muy alto y atajaba parado en el borde del área grande) lo condenó. No jugó nunca mas en el Tiburón.
Pasó por Laferrere, Liniers, San Miguel y Argentino de Merlo. Desde mediados de 2005 está en Lamadrid.

Walter Montenegro
Volante central con fama de chocador, nacido en Escobar. Mostró lo mismo en River (1998-99) que en Aldosivi (1999-2000): nada de nada. Encima, ni bien llegó a Mar del Plata, le tiró un palo a los simpatizantes del Tiburón cuando un periodista del Diario El Atlántico le aseguró que el público acompañaba al equipo: «nos dijeron que ultimamente no iba mucha gente a la cancha«, le retrucó Montenegro.
Tambien jugó en Defensores de Belgrano (2002), Colegiales y Acassuso.

Darío Damián Figueroa
Volante ofensivo eternamente prestado por River. De buena técnica y con algo de gol, pasó por muchos equipos antes de encontrar estabilidad en el fútbol venezolano. En 1996 estuvo a préstamo en el Yokohama Marinos de Japón. Allí jugó en el «sateraito» (la Reserva) y luego alternó con la Primera, que por ese entonces tenía a Gustavo Zapata, David Bisconti, y el Beto Acosta como figuras.
Después de hacer sapo en Aldosivi (1999-2000), Quilmes y Ferro (2002) pudo encontrar su lugar en el Mundo. Firmó a comienzos de 2003 para el Unión Atlético Maracaibo de Venezuela y en su primera temporada se consagró campeón. Al año siguiente pasó al Deportes Quindío de Colombia pero duró apenas 6 meses y volvió al país que le dio todo. Hoy sigue cosechando éxitos con el Maracaibo, junto a otros argentinos como Lucas Bovaglio y Guillermo Beraza.

Juan Carlos Graf
Mediocampista que no tuvo chances de jugar en River. Con 20 años todavía vagaba en Cuarta y Reserva, sin alternar en la Primera. Fracasó con Aldosivi (1999-2000) y luego de estar libre durante un tiempo se incorporó a Villa Dálmine. Su primera escala internacional la hizo con el Táchira de Venezuela. Luego pasó al Real España de Honduras, pero defraudó a los dirigentes. Ni bien llegó, firmó contrato por 6 meses, y comenzó a entrenar. Pero antes de un partido amistoso, en agosto de 2002, armó las valijas y anunció que se iba. Ante el asombro de todos, comenzó a explicar las razones de su alejamiento, que no tenían otro objetivo que el económico: el Luis Ángel Firpo de El Salvador le ofrecía más guita.
«Con lo que arreglé en mi contrato no estaba muy conforme. Cuando uno no tiene club la opción es firmar. Y si se dio esta oportunidad, es un contrato mucho más seguro en lo económico», afirmó el ex River sin ponerse colorado.

Johnny Eduardo Aquino
Volante central uruguayo que prometía, pero que quedó sólo en eso. De aceptable manejo y buena pegada, no tuvo lugar en River y fue cedido a Aldosivi, para iniciar de esa manera una interminable carrera por el ascenso. Luego de su frustrante paso por Mar del Plata , tuvo una oferta de Quilmes, pero pasó a Defensores de Belgrano(2001-04), donde tuvo una excelente campaña en la Primera B, logrando el ascenso al Nacional. Ya una vez en la segunda categoría de AFA, volvió a mostrar su flaco nivel. Antes de pasar a Ferro Carril Oeste (2005) estuvo seis meses inactivos en los que vio fustradas las chances de pasar a Rosario Central (estuvo a prueba y no convenció) y al Numancia de España (había una posibilidad pero demoró en hacer el pasaporte). Una vez en Caballito, fue partícipe fundamental de un polémico y sospechado partido ante Chacarita (ver comentarios). Después pasó a All Boys, donde aún permanece, junto a su compañero de andanzas, Carlos Bangert.
Y pensar que Burruchaga alguna vez lo pidió para Arsenal.
Juan Pordiosero – Cazador