Festejos tricolores

Festejos tricolores
Con motivo de la celebración de los 100 años de Chacarita Juniors, la gente del programa partidario Estigma Funebrero (SOS, FM 105.1) nos realizó una nota, en la jornada de hoy, donde repasamos anécdotas y detalles de color de los baldoseros que actuaron en el conjunto de San Martín. Se habló de casi todos. Desde casos emblemáticos como el de Hernán Oreiro y Karim Adippe, hasta los infaltables como Marcelino Galloppo, el paraguayo Guirland, el polaco Kranevitter y el uruguayo Denis Conde. Se recordó también la promocionada llegada de Dalo Bucaram (en la era Pastoriza) y la gran capacidad para convertir goles en contra que poseía Ariel Groothuis.
Agradecemos a todo el staff del programa, en especial al conductor, Marcelo Lamas, y saludamos a la gente de Chacarita por su aniversario número 100, a celebrarse el lunes 1º de Mayo, casualmente, el mismo día que En Una Baldosa estará cumpliendo su segundo año on-line.

En Una Baldosa

Filippini Valentín

Valentín Hilario Filippini
Que un jugador haya perdido la titularidad por la aparición de unas inoportunas paperas, habla a las claras de la «bizarrez» que acompaña a algunas personas hasta debajo de la cama.
En este caso en particular, sus nombres, además, lo condenaron a ser un item singular en el tradicional repaso de cualquier formación.
Identificable desde lejos por su pelada prolijamente cuidada, este carrilero por izquierda llegó a Newell’s desde su Paraguay natal para el Apertura 2000 y luego de una temporada con participación mesurada (con gol a Lanús incluido) desapareció casi por absoluto.
El «casi» se lo debe al fútbol paraguayo, que lo cobijó nuevamente y le dio la chance de ser titular durante los útimos años. En Rosario hizo un culto del perfil bajo, jugando poco (fue hasta suplente de Neicer Reasco) y hablando menos, en un plantel que tenía a Diego Luque, Sergio Almirón, Diego Quintana y Sebastián Cobelli como relevos constantes. Lo curioso es que resignó el puesto cuando aún tenía chances de renovar el contrato, por culpa de unas paperas desubicadas que le hicieron perder los últimos dos partidos del torneo Clausura de 2001 (en su reemplazo, tomó la posta Leonardo Ponzio). En mayo de ese año, se lo había mencionado como posible refuerzo del Levante de España pero incluso él mismo se sorprendió y dijo no saber nada del tema, aunque reconocía su ilusión «porque jugar en Europa sería un gran paso para la carrera de uno«.
Pero el paso lo dio hacia atrás, y en lugar de evolucionar futbolísticamente, regresó al club de sus inicios, Guaraní, que le dio la chance de actuar con algo mas de regularidad. Hoy continúa en ese equipo del fútbol paraguayo, junto al ex jugador de Racing, Hernán Barcos.

Juan Pordiosero

Los bañeros más locos del mundo

Que imagen más bizarra por dios!! Balneario 12 de Mar del Plata, el preferido de los futbolistas de antes. Un fotógrafo reunió a los que por allí pasaban, armó la producción y salió esto.
Arriba del todo, Oscar Acosta, con malla arremangada, en cuero, con medias y pañuelo en la cabeza haciendo las veces de líder. Abajo a la derecha, Oscar Craviotto con pocas ganas de vivir y con remera manga larga!!! Y que decir de Gerardo Meijide con pantalón rosa mostrando su nuevo peinado.
Pero el que se lleva la catarata de apalusos es el «Puma» Rodríguez, al que vale describir por completo. Un pelo interesante, corto arriba con mechas bien largas como usaba Comitas haciendo juego con una panza de no creer, en la que se aprecian no los abdominales sino abobinables. Y en los pies, para finalizar, zapatillas con medias bien estiradas…y 35º de tempratura.
¿Las chicas? Agradecidas.

Cucu

Bambi veraniego

¡Belleza! Veira es un auténtico galán del fútbol argentino y como tal, debe alimentar esa fama. En esta oportunidad, disfrutando el calor del verano, apareció vestido como un adolescente, aunque la gorra seguramente se debió a que aún no se había dado «un toque relampagueante nene!!». Lamentablemente no se le ven los pies, pero quizás haya estado usando las ojotas que él mismo fabricaba.

Cucu

Navarro Montoya motoquero

Como se nota que Navarro Montoya comenzó a hacer plata con su pase a Boca e inicialmente no supo que hacer con ella. Por eso, es que apareció con este pedazo de moto pero previo a ello se compró un vestuario acorde.
Las gafas son un buen recurso y también una solución para tapar su cara, mientras que lo de la campera es sencillamente de otro planeta…el de los simios.
Y falta el jean, en esa época llamado vaquero, que por su color no dice nada, pero si lo imaginamos ajustado por arriba del ombligo como los suele usar el «Mono», estamos en presencia de un auténtico mamarracho.
La pregunta que surge es inmediata, ¿la habrá vendido cuando llegó Bilardo?

Cucu

Mohamed Fluor

Que mejor que inaugurar esta sección con el gran «Turco» Mohamed, un delantero glamouroso que supo romper corazones en los inicios de la década del ’90 aprovechando sus encantos pero también la explosión de aquellos colores fluor, que con tanta insitencia se impusieron en la moda argentina.
En la foto se lo puede apreciar con una camisa de estampado bastante particular, acompañado con un «chuflín» rosa completando esos peinados mitad atado y mitad suelto que popularizó Fernando Gamboa.

Cucu

Curieses Mariano

Mariano Alfredo Curieses
Nació en 1980 y si bien arrancó de muy chico siendo el arquerito de Platense de Luján, a los 8 años sus padres lo llevaron a Flandria (1988-1992) donde a la edad de 12, y viendo sus interesantes condiciones, fue adquirido por Boca Juniors (1992-1999).
Con ese antecedente, el seleccionador juvenil argentino José Pekerman no dudó en convocarlo para los diferentes compromisos que debían afrontar con las promesas de aquel entonces. De esa forma, llegó a participar en 1995 del Mundial Sub 17 en Ecuador en el que finalizaron en tercer lugar. Junto a él, representaron al país Daniel Islas – el titular -, Facundo Elfand, Fernando Gatti, Sergio Caruso, Bruno Calabria, Leandro Ávila y Luis Caserio entre otros.
Obviamente tapado, como todos los arqueros de las inferiores del Xeneize, debió buscar nuevos horizontes y desembarcó Los Andes (1999-2003) llegando a ser parte del plantel que ascendió a Primera A y también del que descendió, pero siempre postergado entre otros por Darío Sala, Cristian Muñoz y Alejandro Migliardi. Quedó libre y habría tenido un paso por España, pero en el 2004 fichó para Sarmiento de Junín por unos poco meses.
Es que a mitad de año firmó con Tristán Suárez (2004-2005) pero tampoco pudo jugar debido a las buenas actuaciones de Albano Anconetani. No obstante, al menos se llevó bien con un el tradicional volante del ascenso Pablo Dundo.
Posteriormente jugó en San Telmo (2005) con Facundo Diz y en la actualidad logró, luego de mucho tiempo y quizás por primera vez, ser titular en Comunicaciones (2006) de la Primera B, donde acaba de ser figura y pelea por salvarse del descenso junto a Diego Katip.
Efectivamente y sin lugar a dudas, Curieses aún conserva el síndrome de las selecciones juveniles, y eso, parece ser un tema incurable.

Cucu

Muller Roberto

Roberto Ulrico Muller

Misionero que aprovechó, como tantos coprovincianos, la aparición de Mandiyú de Corrientes para intentar pegar un salto hacia el profesionalismo. Nacido en 1971, hizo su debut en 1992 en un 0-4 frente a Deportivo Español y luego no volvió a jugar hasta el final de esa temporada. Ya en la 93-94 marcó un par de goles pero no se definía entre volante y delantero.

Llegó a ser dirigido por Diego Maradona, pero no le copió demasiado. Con el descenso y posterior desaparición de su equipo, no pasó a Huracán de la misma ciudad como algunos compañeros y comenzó a perder terreno público. De acuerdo a un seguimiento, vistió luego los colores del siempre simpático Tigres de Santo Pipó y varios años después, en el 2004 pasó por las filas del Atlético Huracán de Montecarlo donde llegó a enfrentarse a Alfredo Cano Benítez en el Argentino B.

A mitad de año continuó despuntando el vicio en el Sportivo Eldorado de Misiones siendo capitán de un equipo que contó entre otros con Rodney Widmann. Pero no le alcanzó con ponerse la cinta en el brazo sino que además se convirtió en el entrenador colocando a su hermano como ayudante de campo. En ese club llegó a jugar frente Juventud Unida de Gualeguaychú y sufrió una goleada de 4 a 1 con dos goles del gran «Mencho» Ramón Ismael Medina Bello y uno de Omar Gauna.

Ya para este 2006, criticado por no correr y sólo ser dueño absoluto de todos los tiros libres, volvió al Globito del norte como director técnico. La pregunta es ¿a qué clase de padres se les ocurre ponerle Ulrico a un hijo que supuestamente aman? Y si la pretensión fue ser originales, mal por ellos que no tuvieron la valentía de llamarlo así como primer nombre.

Cucu