Scalisi Diego

Diego Sebastián Scalisi

Prácticamente no existen datos de este jugador que nació en 1975 y surgió de las inferiores del club Lanús. Lo poco que se logró averiguar es que se trata de un marcador central que debutó en primera en 1995 en un 2 a 0 a favor sobre Deportivo Español.
Un año después bajó repentinamente de categorías y apareció en Cañuelas (1996-1998) en donde totalizó 55 partidos y 3 goles. Según cuentan las malas lenguas, alguna vez se quedó dormido en una charla técnica.
Pero eso no es todo, porque si bien desapareció del mundillo del fútbol, se encontró un foro en el que un tal Diego Scalisi le hacía honor al nombre de este sitio y publicaba lo siguiente: «Me gustaría llegar a contactarme con alguien que este buscando mármoles o lajas argentinas, y que lo podamos atender nosotros. Gracias».

Aclaración: Este post pudo ser completado por la molestia que se tomaron los lectores. Por ello, gracias a Seba, El Ácido, CFC.com.ar y en especial a Bruno T.

UPDATE: Gracias al propio testimonio del homenajeado, se puede agregar que Scalisi dejó la actividad a los 23 años, se casó y trabaja en otra actividad. No obstante mantiene su vínculo con el fútbol arbitrando en campeonatos de Monte Grande, Burzaco y Lomas de Zamora, según él, «aguantando a 22 pesados que la mayoría no sabe nada».

Cucu

Becerra Javier

Javier Antonio Becerra (El Enano)
Volante ofensivo que asomó en la Primera de Rosario Central en el Apertura 2000, gracias a la confianza del Patón Bauza, que lo tiró a la cancha junto a otras promesas con más rodaje como Lequi y Pierucci.
Lo curioso es que antes de debutar, el pibe se encontró con que parte de su pase ya estaba vendido a un grupo empresario, porque los dirigentes canallas, hasta las manos con las finanzas, habian optado por regalar su patrimonio de inferiores.
En ese contexto le tocó crecer, y con pocas chances de jugar en el once inicial se le tornó complicado hacerse ver. Mostró grageas de su talento en un partido ante Los Andes y luego en un encuentro por la Copa Mercosur, ante Colo Colo. Con su habilidad y sus desbordes por izquierda impresionó a algunos plateístas, pero no pasó de ahí.
Después sumó pocos minutos hasta que en 2002, ocurrió algo muy curioso. La dirigencia lo dejó libre junto a Javier García, Gustavo Arriola y Mariano González. ¿Qué tuvo de raro? Que en esa famosa venta de 10 juveniles a la empresa Calcio S.A., los popes rosarinos habian firmado una cláusula por la cual se hacian responsables de no dejar en libertad de acción a ninguno de los futbolistas involucrados, en el plazo dos años. Si no cumplian con ese punto, debían abonar 50 mil pesos por cada jugador dejado en banda.
Desechando la opción de renovarles el contrato, los dirigentes de Central prefirieron la salida menos económica y abonaron los 200 mil pesos acordados. No fue la única desprolijidad de aquella cúpula del equipo rosarino. En los archivos figura, por ejemplo, que el «Cata» Daniel Díaz fue vendido al 110 por ciento entre ocho inversores y que los derechos federativos de Renzo Ruggiero fueron vendidos en un 120 por ciento. Cosa de locos.
Becerra, por su parte, continuó su trayectoria en Tiro Federal de Rosario, en el Torneo Argentino A. Tuvo algunas lesiones que le impidieron jugar con regularidad en la etapa final, pero se dio el lujo de lograr el ascenso junto a Fernando Zaniratto, Hugo Romeo Guerra, Fabián Garfagnoli, Hernan Heinze y David Charles Pérez, entre otros.
A comienzos de la temporada 2003/2004 se fue a Venezuela para actuar en el Italchacao. Estuvo un tiempo pero no dejó grandes recuerdos. Volvió a la Argentina y enfiló para el noreste. En agosto de 2005 comenzó a entrenar con Boca Unidos de Corrientes y ya en su primer partido amistoso vacunó a Chaco For Ever. Pero esa fue su última presentación en ese equipo del Torneo Argentino B, ya que imprevistamente apareció jugando en Sarmiento de Chaco. Todavía gasta botines en ese conjunto.

UPDATE

Para la temporada 2006/2007 sonó como posible refuerzo de Textil Mandiyú, pero al final no se concretó

Juan Pordiosero

Pedernera Ernesto

Ernesto Ceferino Pedernera (El Profe)
Mediocampista central mendocino que se inició en el club Luján de Cuyo. Allí pulió sus dotes de volante tapón con propensión a rematar desde afuera del área, característica que luego demostraría en la Primera de Chacarita. Y si bien no lo hizo mal, tuvo dos obstáculos que le impidieron consolidarse. El primero, extrictamente físico. Se lesionó varias veces y estuvo a punto de dejar la actividad. El segundo, futbolístico. Tuvo por delante a jugadores de la talla de Ariel Rosada y Mauricio Serna, y se le hizo muy difícil jugar como titular.
El inicio de su mala suerte con las lesiones se produjo el 16 de septiembre de 2001, en un partido de Reserva ante Banfield, cuando se quebró la quinta vértebra de la columna (tiró una chilena y al caer, pegó la nunca contra el piso). Estuvo cerca de quedar parapléjico, pero cuatro días más tarde fue operado y cinco meses y medio después, volvió a jugar (3 de marzo de 2002, en el Preliminar frente a Boca).
Desde su debut, en 2001, hasta su final en el Funebrero, en 2004, jugó alternadamente. En el medio, tuvo momentos de alegría (se recuerda un golazo ante Rosario Central) y de tristeza (lo suspendieron 5 fechas luego de que se le soltara la cadena en un partido ante Newell’s, en 2002, y después sufrió la rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda ). Por aquellos días declaró «Otra vez lo mismo, pero qué le vamos a hacer. Nací para lucharla. Estoy meado por los elefantes, pero voy a volver. Sin apuros, pero voy a volver«, aseguró.
Lejos de las circunstancias duras que le tocó vivir, su momento de gloria fue el Video-Chat realizado en el sitio ChacaritaNet.com, donde fue bardeado a más no poder por sus compañeros Javier Pinola y Sebastián Mongioi (y eso que todavía no se había comprado la remera de Mr. Fantastic).
En agosto de 2004 se fue al Terrassa de España y compartió un par de entrenamientos con Josep Guardiola. Pero a último momento adujo problemas familiares y retornó a la Argentina. Recién se lo volvió a nombrar como posible incorporación de un equipo en julio de 2005, cuando Oscar Craviotto, que lo conocía de Chaca, lo llamó para que se pruebe en Unión de Santa Fe. Allí pudo jugar algunos partidos de práctica (junto a Leonardo Tambussi, que estaba en su misma situación) pero no convenció. Hoy se desconoce que hace.
Su apellido ilustre y sus condiciones promisorias le aventuraban un futuro mejor, pero las lesiones y las circunstancias de la vida lo relegaron al olvido.

Juan Pordiosero

Demichelis (2002)

demichelis

En un dramático encuentro del Clausura 2002, Racing, que venia de ser campeón, perdió su última chance de repetir cuando enfrentó a River, en el Monumental. El partido estaba igualado 0 a 0 cuando en el minuto 90 los dirigidos por Merlo contaron con un tiro libre gracias a la expulsión de Ángel David Comizzo. Quien se hizo cargo de la situación fue Martín Demichelis, que se calzó el buzo y soportó estoicamente la jugada mal aprovechada por Úbeda, que culminó con el gol de Pipino Cuevas.

Riquelme 2006

En la previa por la semifinal de la Champions entre Villarreal y Arsenal, en abril de 2006, Juan Román Riquelme se puso los guantes (de lana, por el frio) en Londres, y jugó a ser arquero por un rato.

Juan Pordiosero

Castagneto Carlos

ESPECIAL: Carlos Castagneto
Esta es la historia de un arquero que si bien apenas pisó los ’90 como jugador y se sale de los cánones del sitio, tuvo luego de su trayectoria en el fútbol, una curiosa actividad que lo elevó a esferas bastante importantes.
Recibido de director técnico pero también de contador público nacional, siempre estuvo vinculado a la política desde el peronismo llegando a estar en las filas del Frente por la Victoria. Si bien hay quienes aseguran que de populista tiene poco, su corriente ideológica no viene al caso en este momento.
Repasando su carrera por las canchas, se inició en Gimnasia y Esgrima de La Plata y fue factor fundamental del ascenso a primera división de 1984 al vencer a Racing en una ida y vuelta, perdiéndose el encuentro de la consagración por una expulsión. En ese equipo tuvo como compañeros a Ingrao, Tempesta, Kuzemka y Marchi, entre otros, dirigidos por Nito Veiga.
En la elite con el Lobo jugó 3 partidos, sin embargo no pudo dar el salto de calidad, y debió pasar a Temperley (1985-1986) donde compartió plantel con el «Tano» Barrella, Ivanovic y el entrenador Rodolfo Motta.
Apenas un año duró allí, y con 10 encuentros desembarcó en Defensores de Belgrano (1986), para afrontar una clasificación conducente al Nacional B, pero la última colocación adelantó su salida del club.
Para 1988 pasó sorprendentemente a San Lorenzo de Almagro siendo parte de los Camboyanos que bajo la dirección técnica del Bambino Veira llegaron a las semifinales de la Copa Libertadores de 1988. En ese equipo jugaron Víctor Hugo Ferreyra, Rifourcat, Giunta, Marchi, Madelón, Osvaldo Coloccini, Ortega Sánchez, Gorosito y el «Beto» Acosta.
El sueño continental se acabó y la buena labor del arquero titular, Esteban Pogany, le hizo buscar nuevos horizontes habiendo jugado sólo 8 partidos. Pasó por Quilmes en la temporada 1989-1990 y luego fue transferido a Perú, aunque alcanzó a jugar algunos partidos del campeonato siguiente formando parte entonces del equipo que ascendería varios meses después a la A. Sus compañeros más renombrados fueron Karabín, Almandoz, Kalujerovich y Luis Sosa.
En Sporting Cristal (1991) volvió a salir campeón, aunque apenas jugó los primeros partidos y luego perdió el puesto. Allí también conoció a destacadas figuras como Juan Carlos Kopriva y Flavio Maestri.
De acuerdo a sondeos, habría tenido luego algunas actuaciones en La Serena de Chile, Bucaramanga de Colombia y Guaraní de Paraguay, pero a la hora de su retiro, le esperaba quizás, algo más interesante.
Inicialmente tuvo participación política activa en el Lobo, siendo la cabeza de la agrupación Por Siempre Gimnasia, opositora al oficialismo y en la actualidad es el Secretario de Coordinación del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, la cartera con mayor presupuesto del gobierno. Su aspiración máxima es la de ser intendente de la ciudad de La Plata, algo que según trascendidos, puede ser bastante viable.

Cucu

Otake Naoto y Yamaguchi Motohro

Otake Naoto y Yamaguchi Motohro
Esta es la historia de dos tímidos japoneses que al no tener la valentía de venir por separado, apostaron a hacerlo juntos para poder zafarla. No existen precisiones acerca de su elección para probarse en La Paternal, pero es posible que hayan tenido recuerdos de la visita del Bichito a sus tierras en 1985 para disputar la final de la Copa Intercontinental.
Provenientes el Ana Yokohama, desembarcaron en 1991 en Argentinos Juniors para ser observados por el técnico Fernando Areán, pero no se trató de una prueba sino de una visita. Sin embargo, cuesta creer que no haya habido un empresario detrás que rezaba por que alguno sea fichado y obtener por ello una buena suma de dinero.

Otake Naoto
Naoto, de 21 años en aquel entonces, se desempeñó como defensor y luego pasó también por el Kyoto FC. Llegó a ser titular en el seleccionado de su país en la Copa de Asia de 1988 con la camada de los históricos Jun Suzuki, Hideatsu Ichihara, Youji Sakakora y Wawsa Mermaede (?) y participó en el juego de las estrellas de la liga de su país para la conferencia del oeste en 1999.

Yamaguchi Motohro
Sobre Motohro nada se sabe, inclusive se desconoce si retornó a Japón, de lo contrario, habría que buscarlo en supermercados, tintorerías y comercios afines.

Cucu

Maldonado Alfredo

Alfredo Daniel Maldonado
Platense se caracterizó en los 90’s por sacar futbolistas que luego se perdieron en el anonimato. Algunos casos como los de Gerardo «El Camionero» Pinto, Diego Zeballos y Sebastián Villoldo ya han desfilado por este sitio. Pero el de Alfredo Maldonado es más extraño aún, ya que a diferencia de los otros, jugó más de un par de partidos (para ser más precisos, 21 encuentros desde 1991 a 1993).
Según cuentan las crónicas era marcador central. Le tocó jugar con Bellini, Baena, Capozucchi, Diego Díaz y Leo Aguirre, entre otros.
Después se supo que vistió la casaca de Excursionistas, en el ascenso, para luego abandonar la práctica activa en cancha de 11. Dicen que dedicó sus días al fútsal.
Es más, un comunicado de la AFA de abril de 2004 informa «HEBRAICA c. ARGENTINOS JUNIORS Ia. 03/04/04 EXPTE. 35091:Se suspende por dos partidos al jugador Alfredo Daniel Maldonado, del Club Hebraica. Art. 201 b) I del R.D. (puntapié c/pelota)«.
En el barrio diríamos «¡No sabés la patada que metió Alfredito!».

Juan Pordiosero