Patricio Miguel Negreira (El Pato)
«Lecciones básicas para hacer una carrera baldosera«. Así se podría titular un libro de Patricio Negreira, en el caso de que fuera escritor. Pero no, se dedicó sólo a ser futbolista, una profesión que no le dio ni un poco de fama pero si mucho para contar.
Primero, integró aquél inolvidable equipo de Ferro que tenía a jugadores como Hernán Oviedo, Pablo Fiorentini, Ornaldo Claut, Rodrigo Infantino y Ariel Giaccone en la temporada 1997/98. Sobrevivir en un plantel de 32 futbolistas no se le hizo nada fácil. De hecho anduvo bastante cerca pero se quedó con las ganas de jugar algunos minutos en el equipo de Cacho Saccardi.
En reserva se había destacado junto a otro valor de la cantera de Caballito como Sergio Rodríguez pero ese antecedente no le sirvió para ser tenido en cuenta.
Defensor rubio, espigado y por lo tanto referencia obligada en las pelotas aéreas, se las rebuscó para ser alguien en el fútbol pese a no haber logrado trascendencia en la Primera División. En la C, había surgido con los colores de Flandria en la temporada 1993/94 y a base de buenos rendimientos y de una larga cabellera fue despegándose del resto. Después de su paso por Caballito regresó al Canario y estuvo un par de años (1999-2001) que le sirvieron de trampolín. Sí, porque su verdadera carrera la hizo en el exterior.
En la poco difundida liga de Honduras encontraría su lugar en el Mundo. Llegó en 2002 y jugó un poco más de un año en el Deportes Vida. En ese equipo vivió cosas increíbles. Por ejemplo, se puso a la cabeza de una protesta contra los dirigentes por sueldos atrasados, y convenció a otros compañeros de que no se presentasen a jugar un partido por el torneo oficial. De hecho sólo fueron 8 jugadores de su equipo y el encuentro se suspendió.
En la 2003/04 pasó al San Pedro y luego al Real España (2004/05), donde no encontró la titularidad y lo pagó con un préstamo (necesitaban liberar el cupo de extranjeros) a la Universidad de Honduras, donde jugó el segundo semestre del año pasado. Allí le sucedió algo bastante feo. Su propio DT, Denis Allen, lo criticó de forma muy dura tras un partido que terminó 0 a 0. «Patricio Negreira se comió el gol que pudo haber significado los tres puntos, sólo tenía que saltar un poco, pero él llegó a cabecear sin saltar, creo que estamos desperdiciando algunas oportunidades«, dijo el entrenador.
En 2006 volvió al equipo que le abrió las puertas, el Deportes Vida y hoy comparte vestuarios con el entrañable Balín Bennett. Ya casi consolidado como un hondureño más (hizo los trámites para nacionalizarse), se anima a dar detalles de su forma de vida y sus valores humanos:
¿Qué es lo que más le gusta de Honduras?
El entorno natural, las posibilidades que tiene para vacacionar y relajarse en aire libre; las playas de Islas de la Bahía; la costa atlántica es muy hermosa, en lo humano la gente es muy agradable y muy acogedora, por eso digo que Honduras es como mi segunda patria, aquí tengo a mi mujer y a mi hija de ocho meses.
¿Cómo es Patricio Negreira?
Soy una persona transparente, honesta, doy mucha confianza, muy amistosa, doy mucho arriesgando no recibir, me gusta mucho estar en mi casa y los que me conocen dicen que soy bromista, extrovertido a pesar de no parecerlo y dar una primera expresión de una persona seria y tímida.
Juan Pordiosero