
Blas Agustín Romero
Dicen los simpatizantes piratas que no anduvo para nada mal y que incluso fue de lo más rescatable por aquel entonces. Su breve experiencia argentina, su no-consolidación en el fútbol internacional y su posterior desaparición, generaron la típica pregunta de café que sólo varía en el nombre pero no en la intención: «¿Qué habrá pasado con Blas Romero?».
Enganche paraguayo de buenas condiciones, surgió en Sportivo San Lorenzo, estuvo varios años en Libertad y después de integrar la selección guaraní en la Copa América de 1991 se animó a probar suerte en nuestro país. Disputó 28 encuentros para Belgrano de Córdoba en la temporada 1991/92, junto a su compatriota Justo Jacquet y otros especímenes locales como Javier Sodero, Marcelo Bonetto, Germán del Pino y Víctor Heredia. Fue varias veces titular en el Apertura ’91 pero le costó jugar de corrido en el Clausura ’92. Con 2 goles en su haber (uno a Argentinos y otro a Ferro) se esfumó silenciosamente.
Reapareció en Colombia defendiendo la pilcha blanca del Once Phillips (1993) al lado del jóven Oscar Córdoba y el goleador Daniel Tilger. Dicen que la presencia de uno de ellos conspiró para que el equipo se consagrara, pero no estamos seguros. Lo que sí se puede comprobar es que individualmente Romero se fue a pique y nunca pudo recuperar el nivel de sus comienzos. O lo que es peor, nunca más se lo escuchó nombrar.