
Diego González
Mediocampista que debutó en tiempo y espacio equivocado para cualquier jugador que quiera ser recordado: fue con la camiseta de Ferro, por la segunda fecha del Clausura 2000, ingresando por Nicolás Hernández en la derrota frente a Gimnasia de La Plata. Con más pena que gloria, acumuló en ese torneo 16 partidos, una expulsión (frente a San Lorenzo) y su primer descenso. Algo lógico en un equipo que contaba con jugadores de la talla de Cristian Ayala, Rodrigo Lagos, Ariel Groothuis, Norberto Morello, Christian Chaparro, Adrián Giampietri y Nicolás Ascencio, entre otras luminarias.
La temporada 2000/01 lo encontraría buscando revancha con Ferro en el Nacional B. Nada de eso ocurrió. Más bien, todo lo contrario: poca participación y descenso a la B Metropolitana.
Apareció en esa categoría en 2002, para aportar su experiencia en Flandria. A pesar de eso (?), el Canario se salvó con lo justo de bajar de categoría. Mientras tanto, Ferro conseguía el ascenso. En Jáuregui estuvo hasta 2005, cuando se marchó a otro equipo que miraba con preocupación la tabla de los promedios: San Telmo. Tras un año difícil, el Candombero eludió el descenso, pero nuestro homenajeado no.
El tobogán en el que se convirtió su carrera le dio cobijo en la Primera C. Cansado de pelear contra los promedios, intentó un poco de tranquilidad en Cañuelas en 2006/07. Una temporada más tarde, pasó a Luján, donde le pondría fin a su carrera. Eso es lo que intuímos, ya que desde 2008 no se sabe más nada de él. Por lo menos, éste es un premio para un jugador que ya desde el apellido buscó intrascendencia. Y la consiguió.