Mucho antes de convertirse en el jugador preferido de las chicas que sólo ven fútbol cada 4 años, Ezequiel Lavezzi fue un prometedor delantero de San Lorenzo que despertó el interés de varios clubes. Entre ellos, River Plate.
Todo comenzó a finales de 2006, cuando el ex hombre de Estudiantes de Buenos Aires estaba de vacaciones, a la espera de una buena oferta para cambiar de aire. En ese contexto, apareció la propuesta del Millonario y entonces el Pocho, con tan solo 21 años, se ilusionó:
—¿Cómo te ves reemplazando al Pipita Higuaín?
—No soy reemplazante de nadie. Higuaín ya está, ya se fue. Yo voy a River para hacer lo mío. Y no creo que me parezca a Higuaín, eh, no tenemos las mismas características de juego.
—En San Lorenzo dicen que si te vas, «los matan a todos». Y ya estarían pensando en pedir más plata por tu pase.
— Savino tiene palabra y me va a vender. Además, esta transferencia le sirve a San Lorenzo y es buena para mí. Porque River significa un crecimiento como jugador y me da otra proyección de cara al futuro.
Con esas declaraciones, Lavezzi no sólo le metía presión al Presidente del Ciclón, sino que además se tiraba al pueblo azulgrana en contra. Mucho más cuando el pase se cayó por una diferencia económica.
El resto de sus días en el Cuervo no fueron fáciles. Pero de todos modos, el atacante trató de minimizar el tema:
— Los hinchas de San Lorenzo estaban convencidos de que te querías ir.
— Yo nunca dije nada (?). Ir a River hubiera sido un paso adelante, pero estoy feliz en San Lorenzo. Es más: hubo ofertas del exterior, pero yo dije que de acá no me iba (?). Y la gente, qué se yo. En estos días, me pidieron varios autógrafos (?), habrá que ver en la cancha. Y cuando juegue con River, voy a dejar la vida y tratar de hacer algún gol. Va, como siempre.
No sabemos si fue más hijo de puta Lavezzi o el periodista de La Nación que puso «va» en lugar de «bah». Lo cierto es que el Pocho continuó en el club y en ese 2007 ganó el torneo Clausura.
Con el tiempo, el jugador pudo lograr la tan mentada diferencia económica con algunas transferencias internacionales, pero hasta ahora no pudo jugar en River. Aunque sí pudo darse el lujo de reemplazar a Higuaín: al menos en el corazón de las chicas.



















