Lavezzi a River (2007)

Mucho antes de convertirse en el jugador preferido de las chicas que sólo ven fútbol cada 4 años, Ezequiel Lavezzi fue un prometedor delantero de San Lorenzo que despertó el interés de varios clubes. Entre ellos, River Plate.

Todo comenzó a finales de 2006, cuando el ex hombre de Estudiantes de Buenos Aires estaba de vacaciones, a la espera de una buena oferta para cambiar de aire. En ese contexto, apareció la propuesta del Millonario y entonces el Pocho, con tan solo 21 años, se ilusionó:

—¿Cómo te ves reemplazando al Pipita Higuaín?

—No soy reemplazante de nadie. Higuaín ya está, ya se fue. Yo voy a River para hacer lo mío. Y no creo que me parezca a Higuaín, eh, no tenemos las mismas características de juego.

—En San Lorenzo dicen que si te vas, «los matan a todos». Y ya estarían pensando en pedir más plata por tu pase.

— Savino tiene palabra y me va a vender. Además, esta transferencia le sirve a San Lorenzo y es buena para mí. Porque River significa un crecimiento como jugador y me da otra proyección de cara al futuro.

Con esas declaraciones, Lavezzi no sólo le metía presión al Presidente del Ciclón, sino que además se tiraba al pueblo azulgrana en contra. Mucho más cuando el pase se cayó por una diferencia económica.

El resto de sus días en el Cuervo no fueron fáciles. Pero de todos modos, el atacante trató de minimizar el tema:

— Los hinchas de San Lorenzo estaban convencidos de que te querías ir.

— Yo nunca dije nada (?). Ir a River hubiera sido un paso adelante, pero estoy feliz en San Lorenzo. Es más: hubo ofertas del exterior, pero yo dije que de acá no me iba (?). Y la gente, qué se yo. En estos días, me pidieron varios autógrafos (?), habrá que ver en la cancha. Y cuando juegue con River, voy a dejar la vida y tratar de hacer algún gol. Va, como siempre.

No sabemos si fue más hijo de puta Lavezzi o el periodista de La Nación que puso «va» en lugar de «bah». Lo cierto es que el Pocho continuó en el club y en ese 2007 ganó el torneo Clausura.

Con el tiempo, el jugador pudo lograr la tan mentada diferencia económica con algunas transferencias internacionales, pero hasta ahora no pudo jugar en River. Aunque sí pudo darse el lujo de reemplazar a Higuaín: al menos en el corazón de las chicas.

El viaje mediático

Como no tuvimos tiempo de hacer autobombo (?) durante el mundial, acá va un compilado de apariciones mediáticas que tuvimos en el último mes y medio:

La revista Brando nos entrevistó para su edición de junio. Hablamos sobre el proyecto #UnMundialparaEnUnaBaldosa y, según la periodista, supimos «capitalizar el pajarito». Para verla completa, click acá.

– La revista Playboy nos dedicó un buen espacio en su edición de junio. Ahí pudimos adelantar el Mundial con nuestro estilo, basándonos en nuestras secciones y demostrando nuestros conocimientos, especialmente con el pronóstico de Costa Rica (?). Además, la nota fue ilustrada por Domenech, un lujo. Para leerla completa, hagan click acá, acá y acá. Y después vayan al oculista (?). Las minas se las debemos.

– El hecho de estar dando vueltas por Brasil llamó la atención de varios medios locales, especialmente cuando nos veían con una pantera rosa. Eso motivó algunas notas, como esta de Porto Alegre que linkeamos acá. Qué bien que falamos portugués (?).

– Entre las mejores notas que nos han hecho, al menos eso creemos, está la de Cancha Llena. Eso sí, las fotos posando como modelos estuvieron de más (?).

Ahora sí, prometemos que nos vamos a poner a laburar.

TOP 10 de baldoseros con apellido [#10AñosBaldoseros]

¿Qué hubiese sido de ellos sin un pariente famoso? Probablemente, no se hubiesen dedicado al fútbol. Pero lo hicieron, y aquí los tenemos. Un síntoma de que no les fue muy bien. Algunos no soportaron el peso de ser “el hijo/hermano/sobrino de”, otros directamente no iban a llegar muy lejos por más que hubieran llevado otra sangre. Sin embargo, todos tuvieron algo en común: fueron de la ilusión de imitar a su familiar consagrado, a darse de lleno con la realidad. Y la realidad dolió.

El clan Maradona
Ellos tenían que abrir esta lista, no podían ser otros. El Lalo, el Turco, el Dani, un hijo que no fue fruto del amor (?) y todos los demás. Eso es todo. Por ahora.

Los Díaz
Emiliano y Michael. Dos ñoquis del fútbol. Recorrieron el mundo de la mano del padre. Integraron planteles de equipos ganadores. Cobraron premios sin que se les cayera la cara de vergüenza. Hasta el fútbol de ascenso les quedó grande. Tanta crítica tiene su fundamento en la envidia: ¿quién no quisiera tener un papá como Ramón?

La generación del ’78
El hijo del Pato se avivó rápido y largó antes de empezar, el pibe del Beto pasó de River a la Primera D en un año y el del Tolo fue parte del cuerpo técnico de su padre, como entrenador de arqueros. Al final, el único que la pegó fue Robertino.

La generación del ’86
Los Bilardo’s Boys (?) no sólo se han dedicado a entrenar equipos de mitad de tabla predicando las enseñanzas del Doctor. Afuera de la cancha, también han hecho desastres (?) engendrando hijos que no llegaron ni a aprender a pisar al rival. ¿Algunos casos? Brown, Garré, Burruchaga, Trobbiani. Y si seguimos agregando familiares, no hay que olvidarse del hermano de Islas ni del sobrino de Ruggeri.

Gatti (no) hay uno solo
“Al principio te ayuda un poco, pero cuando pasa el tiempo el apellido Gatti te jode”. La reflexión estuvo a cargo de Federico, uno de los hijos del Loco. Su hermano Lucas Cassius fue víctima de una de las mejores anécdotas del Bambino Veira y luego se fue a España a hacer lo que sabe: bailar tango.

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Mi hermano, el futbolista
Hay infinidad de casos. Repasemos algunos: Matías Menseguez (posible refuerzo de River en el próximo mercado de pases); Emanuel Loeschbor (¡hay que ser el hermano malo de Loeschbor!) y Cristian Riquelme, quien supo (?) ser secuestrado y hoy es furor en twitter. Pero nuestra debilidad son los hermanos baldoseros, como Leonardo y Guillermo Tambussi, Martín y José María Belforti; Lino y Gustavo Arce; Damián y Diego Yáñez; y Patricio y Fernando D’Amico, entre otros.

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El yerno de…
Hay jugadores que no han tenido suerte con el apellido. ¿Qué se puede esperar de un tipo que se llama Perrone? Fácil: casarse con la hija del técnico (?). El pobre de Carlos Timoteo Griguol no sólo tuvo un yerno futbolista… tuvo dos. El otro, Victor Hugo Marchesini, se casó con su hija Karina. Ambos fueron ayudantes del Viejo cuando este todavía dirigía, y más tarde se largaron solos.

Nene de antes
Hay futbolistas que, por llevar un apellido pesado, nunca dejen de ser hijos. O mejor dicho, nunca dejan de ser pibes. El caso más emblemático es el de Leonel Rinaldi, el hijo de La Chancha, que permaneció en San Lorenzo hasta los 25 años, sin siquiera haber jugado un partido oficial. Juvenil por siempre.

La política también juega
La portación de apellido no sólo remite al deporte, sino a otros ámbitos. Que lo diga Marcelo Süller, sino. Específicamente en lo que respecta al mundo de la política, recordamos a  los hermanos Alfonsín (hijos de un primo del ex presidente), nos enteramos que el hijo del dictador Roberto Viola jugó en Primera División y nos indignamos (?) por la presencia de Dalo Bucaram en Chacarita.

Gente que no
El relator le pregunta al periodista que hace campo de juego si el pibe que acaba de ingresar tiene algo que ver con un famoso jugador con el mismo apellido. Un bache. “Ahora te averiguo”. Otro bache. Para que Tití Fernández no quede como lo que es un boludo, recordemos algunos baldoseros que no son nada de nadie (?): Cayetano Palermo no tiene nada que ver con el Loco; lo mismo pasa con Franco Ruggeri y el Cabezón; Fernando y Hugo Gatti no son familiares del ex arquero de Boca; Diego Trotta no es pariente de Roberto y  Diego Trotta no es pariente de Roberto (?).

Colón tricolor Nanque (1993)

El template adidas afanado por Nanque a comienzos de los 90 tuvo también su versión sabalera, aunque no en degradé, como había sucedido con Banfield y Mandiyú.

La casaca alternativa de Colón en 1993 se caracterizó por combinar el negro, el blanco y el rojo de una manera bastante particular e innecesaria. Para que se den una idea, la casaca fue utilizada en uno de los partidos ante el Taladro, cuando no hacía falta cambiar de indumentaria.

Argentina 3 – Combinado de Irlanda 1 (1978)

En la previa al Mundial 1978, la Selección Argentina realizó una serie de encuentros contra otros equipos nacionales, combinados locales o internacionales, como en este caso. Si bien el partido, jugado en la cancha de Boca, fue promocionado como un amistoso oficial, la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI) no envió a Buenos Aires a su selección, sino a un Combinado de la Liga de Irlanda.

Argentina formó con Fillol; Olguín, Luis Galván, Passarella, Tarantini; Ardiles, Gallego, Villa (Maradona); Houseman, Luque y Ortiz (Bertoni). Los goles de la victoria fueron convertidos por Luque, Ortiz y Villa. Aunque esto no contó ni para el historial entre ambos equipos. No sería la última vez que la albiceleste enfrente a la pseudoselección irlandesa. Pero eso será motivo de otro post.