Emiliano Cerdá
De la misma camada que: Lucas Viatri, Facundo Roncaglia, Bruno Uribarri, Tito Noir y El Pochi Chávez, todo parecía indicar que con él Boca se aseguraba un zaguero central para al menos diez temporadas. Tenía mucha técnica, un gran cabezazo, el timming justo para ir abajo y sobrada capacidad de liderazgo, entre otras buenas condiciones. De hecho, fue el capitán de todas las divisiones menores, además de ser un miembro estable de la Selección Sub 20 de Pancho Ferraro. Sin embargo, pasó el tiempo y acá lo tenemos, conviviendo con todos nosotros (?). Señoras y señores: Emiliano Cerdá.
Su nombre comenzó a ser conocido para el gran público en el verano de 2006, cuando integró un combinado de juveniles Xeneizes que viajó a Salta para jugar ante Racing por el Torneo de Verano. Si bien no fue de la partida, desde ese momento permaneció en el primer equipo y tuvo su bautismo de fuego en un amistoso ante Maccabi Tel Aviv (victoria 1 a 0), cuando ingresó en el segundo tiempo en lugar de Jonathan Maidana. Eso fue todo.
Al volver al país tanto Basile como La Volpe, Russo e Ischia le tiraron toneladas de juveniles encima que impidieron su germinación. A saber: Maidana, Cahais, Forlín, Roncaglia, Ezequiel Muñoz y Sauro. A la vez y con la vuelta de Hugo Tocalli perdió espacio en la Sub 20, al punto de no ser convocado para el Sudamericano de 2007.
La irreversible situación tuvo un final abrupto a mediados de 2008, cuando los dirigentes le dieron dos opciones: tomarse el palo o tomarse el buque (?), algo que le habían insinuado un año antes, cuando lo mandaron dos meses a prueba al Alemania Aachen del under teutón, operación que finalmente no se concretó.
Con el pase en su poder llegó a All Boys para la temporada 2008 / 2009 del Nacional B. Lo hizo en medio de una feroz grave intrascendente polémica ya que fue en desmedro de la llegada de Lucas Alessandría y Gabriel Loeschbor -quienes tenían todo arreglado- y sobre todo de Julián Edgardo Maid*na, quién soñaba retirarse con la remera que lo vio nacer. El dirigente Patricio Trovato declaró: «Es una lástima que no se haya podido dar lo de Julián. Pero por una cuestión presupuestaria y por una decisión de apostar al futuro, nos inclinamos por Cerdá, que tiene gran poder de reventa y de quien Pepe Romero tiene las mejores referencias, esperemos no equivocarnos». Nuestro homenajeado jugó 6 partidos y en enero de 2009 se le rescindió el contrato.
Tras seis meses cesante, en junio de 2009 Cerdá bajó un peldaño y firmó con San Telmo de Primera B, que contaba con luminarias como Juan Darío Batalla, Maxi Ayala y El Primo del Rafa Di Zeo. En una especie de deja vu, no llegó a debutar y en enero de 2010 se le rescindió el contrato.
Cumplió el sueño de jugar en Europa con un año en el KS Teuta Durrës de Albania y otro en el Kriens de la Tercera División de Suiza, tras lo cual reapareció en nuestro medio en mayo de 2012, cuando se fue de vacaciones a Jujuy con Lucas Viatri, quien al conceder una nota estuvo pillo (?) y le tiró un centro al periodista: “Emiliano es un muy buen central, así que si conocés a alguien lo ubicás por ahí (risas)”. Se ve que El Coiffeur le trajo buena suerte ya que un mes después firmó con Textil Mandiyú del Argentino B.
Sin embargo, al llegar a la capital correntina, Cerdá dio una entrevista que no deja de generar incomodidad, ya que tiene algunas reminiscencias del mejor Backroom Casting Couch. Para todos los que saben lo que eso…










