Ser joven, futbolista y sentirse por encima de la ley es un maridaje perfecto y casi entendible por estos días (?). La ecuación es simple. Si se está por encima del ser humano promedio, ese que tiene una vida oscura, va a la cancha y lee En Una Baldosa, mucho más se lo está de esa anticuada estatua femenina con los ojos vendados.
Hubo casos de jugadores como Nicolás Bertolo, Mauro Olivi, Roberval, Orteman, Guillermo Ríos o Leandro Desábato, quienes pasaron noches tras las rejas por cuestiones cotidianas (?) como manejar en estado de ebriedad, poseer marihuana, pegarle a la mujer o proferir insultos racistas. En fin, nada del otro mundo.
Pero esa raza que no conoce límites, llamada jugador de fútbol profesional, dio algunos casos que trascendieron la mera anécdota y fueron a parar directo a las páginas policiales. He aquí algunos de los casos más recordados, tanto en Argentina como en el mundo.
Lucas Viatri
Comenzamos con un clásico (?). Tras reincorporarse a la reserva de Boca, luego de pasar por Emelec de Ecuador y Maracaibo de Venezuela, Lucas Viatri cayó preso acusado de robar una peluquería en Morón junto a su hermano y dos amigos.
Tras pasar un mes en una comisaría el jugador recobró la libertad y se convirtió en uno de los baluartes del Xeneize campeón del Apertura ´08, sin embargo siguió imputado bajo la figura de robo agravado por el uso de armas.
Esto lo obligó a conseguir un permiso judicial cada vez que Boca iba a jugar al exterior e impidió que se concrete una venta al Lokomotiv de Rusia en febrero de 2009.
Finalmente, para evitar el juicio oral y a pedido del delantero, fue condenado a realizar una probation que consistió en dictar clases de fútbol en una escuela durante dos años, más el pago de 7000 pesos al peluquero damnificado.
A mediados de 2012 se le dio por superada la pena, luego de ser intimado por el juez a pagarle al peluquero, quien había manifestado que Viatri nunca había vuelto a la escena del crimen fiscalía a abonar el monto indemnizatorio.
Rubén Fernández
La noticia impactó al mundo (?). El ex jugador uruguayo de Cerrito no daba señales de vida hacían 48 horas y nadie sabía de su paradero. Cuando el caso estaba siendo olvidado, apareció en la casa de su hermano alegando que había sido secuestrado por una banda y despojado de todas sus pertenencias.
Al prestar declaración había algo en la historia que no cerraba, así que la policía puso más rigor en el interrogatorio y el futbolista finalmente se quebró ¿Qué pasó?
Una boludez, Fernández no pudo contra una corazonada y se gastó, en carreras de caballos, los 3255 dólares de una cooperativa de viviendas de la cual era tesorero. Por eso apareció con una historia tan berreta.
El jugador fue procesado por simulación de delito y apropiación indebida y recién pudo recuperar la libertad 45 días después, cuando devolvió todo el dinero gastado. Aunque el proceso sigue en curso…
Bruno Fernándes
A mediados de 2010 el arquero, capitán e ídolo del Flamengo fue puesto tras las rejas acusado de homicidio calificado, secuestro, encarcelamiento privado y ocultación del cadáver de la modelo Eliza Samudio, quién tenía 25 años y era su amante.
Al parecer, la joven hostigaba al portero en los entrenamientos reclamándole el reconocimiento del hijo de ambos, además de una cuota alimenticia.
Según testificaron su primo, su ex mujer y dos amigos, Bruno contrató al ex policía Marcos Aparecido dos Santos para cometer el crimen y ocultar el cadáver.
Con todas las pruebas en su contra y a la espera de una condena de por vida, el arquero apeló al tecnicismo de cambio de abogados para postergar el juicio hasta mediados de 2013.
Bruno, quién en diciembre de 2010 fue condenado a 4 años de prisión por una causa previa en la que secuestró a Samudio, la abofeteó (lesión corporal) y la obligó a tomar medicinas abortivas (humillación forzada), continúa preso en la cárcel de Belo Horizonte.
Gastón Andrés Javier Cellerino
Se trata de un delantero nacido en Viedma que además de baldosero se convirtió en un auténtico trotamundos. Pasó por Deportivo Patagones, San Martín de Porrés de Perú, Atenas de Uruguay, Rangers de Chile, Livorno de Italia, Celta de Vigo de España y jugó pocos minutos en 2 partidos con Racing en el Apertura 2011.
En 2012 llegó a Unión La Calera, donde dejó el hecho por el cual lo van a recordar las generaciones venideras: tras ser expulsado le propinó una inolvidable patada voladora a Mauricio Viana, arquero de Santiago Wanderers, quién le había dicho: “Hijo de puta, mala leche. Yo me cojo a tu mamá y a tu hermana juntas”. No era para tanto (?).
El jugador se retiró del estadio esposado y la jueza, Verónica Toledo, le dictó arraigo nacional, imposibilidad de acercarse a su agredido y se habló en primera instancia de una pena de entre 540 días y tres años de prisión debido a la nueva ley de violencia en espectáculos deportivos.
Tras un par de semanas detenido y por la mediación del dueño de su pase, Livorno, finalmente fue condenado a enseñar Karate fútbol en una escuela además de recibir 7 partidos de suspensión. Como para que Éric Cantona se muera de envidia.










