Amaya Daniel

Daniel Humberto Amaya

El ser humano más famoso de los 1507 habitantes de la localidad tucumana de Los Bulacios. De pequeño lo dejaban sólo frente al televisor para que éste lo criara y así fue como mirando “El Espejo” se decidió a recorrer el país desde Ushuaia a La Quiaca. Para tal misión eligió dedicarse al fútbol, al cual sentía cercano, ya que las ramas de su árbol genealógico se rozaban con las del Tigre Amaya.

El arco de Unión de Santiago del Estero en 1991 fue su primer destino, donde en dos años recorrió las duras canchas de la zona noroeste del desaparecido Torneo Regional. Su primera oportunidad en el fútbol grande le llegó cuando se unió a Gimnasia y Tiro de Salta en la temporada 93/94, donde además de reencontrarse con su hermano se dio el lujo de reforzar éste histórico plantel, aunque nunca tuvo chances de estar entre los 16 que firmaban la planilla, eclipsado por Claudio Mele y Ramón Benito Álvarez.

Tras el descenso del equipo norteño le llegó la sorpresiva noticia de que Lanús estaba interesado en sus servicios. Ni lerdo ni perezoso, Amaya se tomó el primer micro disponible a Capital y cuando llegó a Retiro se sintió como el protagonista de éste video (?), sin embargo esto no le prohibió sortear con creces las pruebas a las que fue sometido en El Sur.

En el banco de suplentes del Granate vivió dos años exasperantes: pasaban aperturas y clausuras y no sucedía. No había forma que Roa deje el arco. Llegaban las Conmebol, amistosos y torneos de Necochea y no había manera. El Lechuga no se lesionaba, no se iba expulsado, no se moría (?). Cuando Amaya se había resignado a la eterna suplencia, ocurrió lo impensado: el 6 de marzo de 1995, Carlos Ángel se levantó con ganas de ir a lavar culpas a la iglesia (?) y esto le abrió la posibilidad a Amaya de disputar su primer partido en la máxima categoría. Fue victoria 3 a 0 sobre Gimnasia de Jujuy y también fue su despedida de Primera División.

A sabiendas que pelear por el lugar de segundo arquero con Pedro Rómoli era una lucha desigual, comenzó su peregrinaje por todo el país, recorriendo miles de ciudades y categorías, sin echar raíces en ninguna. Tomen nota (?): conoció la Primera B con El Porvenir (96/97). Pasó por el Nacional B con Cipolletti (97/00) y General Paz Juniors (2000/01). En el Argentino A defendió a Atlético Nuñorco de Monteros (2001/02) Talleres de Perico (2002/03) y Central Norte de Salta (2006/07). El Argentino B lo encontró en Sportivo Patria de Formosa (2004/05), Atlético Policial de San Fernando (2005/06) y Atlético Famailla (2008) y se despidió de la actividad en Atlético Concepción de Río Salí (2008) del Argentino C.

Tras haber colgado los guantes participó de algunos cuerpos técnicos de características -obviamente- itinerantes, en donde tuvo la chance de cruzarse con éste vendepatria señor y con éste duende preadolescente. Como le quedaba una foto en el rollo, también se inmortalizó con su verdugo. Lo que se dice, un autentico masoquista…

Fuera de Stock: el partido cábala contra Israel

Si hablamos de costumbres populares de finales del siglo pasado, además del Street Fighter, Nuestros Años Felices (Kevin) y El Millón de Susana, no podemos obviar los partidos que la Selección Argentina disputaba en Tierra Santa antes de debutar en los mundiales.

Lo que terminó siendo un amuleto nació de pura casualidad cuando, con tal de no estar en el país, la (hasta entonces) horrenda selección del Narigón Bilardo se fue a yirar por el exterior.

Luego de pasar por Francia (derrota 2 a 0), Italia (victoria 2 a 1 sobre el Nápoli) y Noruega (derrota 1 a 0) la delegación llegó a Israel, donde lo primero que hizo fue ir a pedir compasión al Muro de los Lamentos. Con los jugadores mirando de reojo, los que se llevaron todos los flashes fueron Grondona y Bilardo, quienes se quedaron abrazados a la pared durante más de una hora.

Al parecer, El Barba escuchó las amenazas de Don Julio, ya que al día siguiente vencieron al local por 7 a 2. Pero eso no fue lo milagroso, sino que un convidado de piedra como Sergio Almirón haya convertido 3 goles. Ya en el Mundial, poco pudieron hacer Shilton, Pfaff y Rummenigge contra los poderes místicos del hermano de Lalo.

Con la Copa del Mundo en sus manos, la Selección repitió el ritual el 22 de mayo de 1990. Pasaron por el sitio sagrado antes de derrotar al local por 2 a 1 con goles de Maradona y Caniggia, aunque esta vez El Todopoderoso les dio un dulce y una cachetada. El equipo salió subcampeón del mundo pero perdió en el debut contra Camerún además de verse obligado a tener a Pedro Monzón, Patón Bauzá y Teresa Cancelarich entre sus players.

El tercer episodio ocurrió el 30 de mayo de 1994 cuando el plantel, ahora dirigido por Alfio Basile, regresó al Monte de Moria previo a derrotar a la selección hebrea por 3 a 0 con 2 goles de Batistuta y uno de Glam en contra.

A pesar que en la Copa del Mundo la Selección Argentina quedó eliminada en Octavos de Final y que le cortaron las piernas al máximo ídolo nacional, nadie se percató que el partido era una cábala que había perdido consistencia, ya que hubo una cuarta y última vez.

En la previa a Francia 98 quienes dejaron sus papeles en el Muro de los Lamentos fueron Passarella, El Tolo, Sabella y sus polluelos. Al día siguiente consiguieron la primera derrota ante el combinado israelí, al caer por 2 a 1 con tantos de Ghrayib y Revivo, marcando el empate transitorio Diego Cagna (desafectado para el Mundial).

No vale la pena aclarar que los pedidos del Kaiser y compañía fueron en vano, ya que en esa Copa del Mundo, Dios estuvo en la cabeza de Zinedine Zidane…y en los pies de Dennis Bergkamp.

Publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa.

Cuba Pablo

Pablo Alberto Cuba

Con apellido geográfico como Juan Pablo Francia, Andrés Madrid, el Rulo París, Alfredo Mendoza y Jemio Portugal; Pablo Cuba apareció sin que nadie lo esperase y desapareció sin que nadie lo notara. Aunque claro, llegó a estancarse en el inconsciente de muchos, sobre todo a la hora de la puteadas o las ejemplificaciones (básicamente nefastas).

La historia se inició a mediados de 1998 cuando a la espera de refuerzos para el recién ascendido Talleres de Córdoba, Ricardo Gareca se vio obligado a utilizar juveniles como recambio en las primeras fechas de aquel Apertura. Así se explica el debut de un joven e inexperto Pablo Cuba en una derrota 4 a 2 ante Racing en el Sható. Tuvo un partido más y tras seis meses freezado lo mandaron al Nacional B para jugar en Tigre, donde marcó un gol en 6 partidos. De regreso en Barrio Jardín, se mantuvo otro semestre en el inframundo. Hasta que sucedió lo impensado…

El 10 de marzo de 2001 y en su primer partido como titular, Pablo Cuba le convirtió 2 goles al River de Ortega, Saviola y Pedro Sarabia para la contundente victoria de La T por 3 a 1. Rápidamente, el atacante cambió su hándicap y terminó el año con 12 goles en su cuenta personal.

Con ese antecedente, Cuba fue la vedette del mercado de pases post crisis de 2001, donde Independiente y San Lorenzo se batieron a duelo para hacerse con sus servicios. Para sumar más confusión al panorama, su representante arregló con Los Diablos y Carlos Granero, el dueño de su ficha, lo hizo con Los Santos. La situación la resolvió el mismo jugador, a quien le pusieron una remera de cada equipo en los extremos de la habitación y le preguntaron: ¿a quién querés más? Y el jugador se ve que no le quería hacer daño a San Lorenzo (?).

Debutó en el patético horrible espantoso patético, horrible y espantoso Independiente de Néstor Clausen, paradójicamente, en la victoria 2 a 1 sobre Racing en el cilindro. Al siguiente partido marcó su único gol con la camiseta roja en la derrota contra Newell´s por 3 a 2 y, tras el abrazo de Pekarnik, León Bustos y Livio Prieto, su ángel lo abandonó, aterrado, para nunca jamás volver. El resto del torneo el delantero mostró una evidente falta de estado físico además de la mira totalmente descalibrada. Y eso lo decímos para ser benévolos…

En ese recordado Clausura, Independiente salió en último lugar y luego, con la llegada de Gallego, Cuba se vio obligado a ver desde la platea al Rojo campeón del Apertura 2002. En el siguiente torneo el delantero jugó cerca de 120 minutos divididos en 3 partidos, pero ya nadie esperába nada de él. Bah, en realidad si. Que rescindiera el contrato y se vaya lo más lejos posible de La Doble Visera.

En Talleres, como siempre, lo recibieron con los brazos abiertos y en esa temporada Cuba disputó 9 encuentros -incluida la promoción ante Argentinos- y tuvo el esperado epílogo ya que J. J. Lóp*z estaba al timón de su primer Titanic. Tras el descenso se fue al Nacional B, lugar de donde nunca más podría escapar. Primero en Unión de Santa Fe y luego en un puñado de partidos más con Talleres. Entre medio, metió 6 partidos en su decorativo paso por The Strongest de Bolivia.

Cinco partidos en Ben Hur en la primera mitad de 2006 y 11 cotejos en San Martín de San Juan en la temporada 2006/2007 dieron punto final a una carrera y a un físico que no daban para más. En medio del silencio y con apenas 27 años, Pablo Cuba colgó los botines.

Años después, el ex delantero contaría su presente en el diario Día a Día: “Estaba harto del fútbol, me deben plata en todos los clubes. Me vine a Carlos Paz, me casé nuevamente y me cambió la vida para bien. Un amigo tiene una fábrica de sándwiches de miga y agarré. Por día, voy a 65 quioscos en la ciudad. Lo hago en una camioneta para llevar los pedidos. Pero me encanta, soy feliz, necesitaba hacer otra vida. Vender sándwiches fue la mejor decisión que tomé. Los quiosqueros me miraban al principio y me veían cara conocida, me tenían de Talleres. Yo me hacía el que no tenía idea, no quería explicarles a todo mis razones para dejar el fútbol por este laburo que mejoró mi calidad de vida de una manera increíble”.

Señoras y señores, con ustedes: Pablo Cuba…

Pedidos para cumpleaños, casamientos, bar mitzvah o velatorios, al 03541 – 428295.

Barrientos Juan Manuel

Juan Manuel Barrientos

Tras el histórico Apertura 2001 se avizoraban años de bonanza para La Academia: sueldos pagos, equipos competitivos, técnicos prestigiosos y participaciones en copas sudamericanas, presagiaban un mañana feliz para todos los que habían soportado el dolor de la desaparición y también para aquellos que venían de divisiones inferiores. En ese espejito de colores contexto creció, se formó y soño un futuro color de rosa, el homenajeado del día de hoy.

Sin parentesco con El Pitu ni con el Distinto Barrientos, debutó en Racing en la derrota 3 a 1 ante Banfield por el Clausura 2004. Desempeñándose como volante por izquierda, totalizó la nada despreciable suma de 3 partidos como recambio y compartió puteadas con Leo Tambussi, Ángel Martínez, Principiano, Céliz y Luis Benítez, entre otros. A falta de nuevas oportunidades, debió buscarse un nuevo horizonte. ¿Y el futuro ilustre? Racing.

La temporada 2004/05 lo sorprendió jugando el Argentino B para Textil Mandiyú, junto a otro querubín racinguista: Carlos Ramos. Si bien quedaron eliminados en la primera rueda, le experiencia no fue para nada mala, ya que aprendió el significado de Añaracopeguare, curepi ten bo y eike nde revikuápe al ritmo del sapucay. Al menos, una lengua más para el currículum (?).

La propiedad de su pase y un hábil representante, explican el insólito hecho de que haya recalado en el Lorient de la Ligue 2 francesa. Allí participó en 11 partidos de la primera rueda y los 18 meses siguientes lo guardaron en la sede social, donde lo exhibieron bajo el cartel Pampas Baldoserus Ladris.

A mediados de 2007 y después de cobrar hasta el último Franco, eso si, se sumó al Thrasyvoulos FC de la Segunda División griega. Siendo titular, ascendió en su primer campeonato a la Super League, donde terminaron últimos totalizando 3 victorias, 5 empates y 22 derrotas. Al menos se dio el lujo de ver a Ismael Blanco, Luciano Galletti y Lucio Filomeno al tope de la tabla de artilleros.

Tras un semestre inactivo, comenzó 2010 en Olmedo de Ecuador. Luego de 3 meses y un par de pésimas actuaciones, el equipo bananero le rescindió el contrato para poder sumar a otro crack: Esteban Rivas. Regresó en la segunda mitad de ese año a la Segunda griega para jugar 7 partidos en el Trikala FC. Tan sólo 1 partido en el Lokomotiv Plovdiv certifica que estuvo en Bulgaria durante los primeros meses de 2011.

De regreso en el país, estuvo un año entrenando con los jugadores libres de Futbolistas Argentinos Agremiados, donde compartió penas con Emiliano Díaz, Darío Pranich y Jeremías Caggiano, entre tantos otros. En julio de 2012 se sumó al Deportivo Laferrere de Primera C, demostrando que a veces Sergio Marchi y Carlos Pandolfi Internet sirve para algo.

Under Ladrón: Sony Norde

Sony Norde (Zé Roberto)

Tras las conocidas desventuras de los exóticos baldoseros Nahoiro, Robert Waltner y Martyn Clarke, a mediados de la década pasada Boca Juniors -en complicidad con el Diario Deportivo Olé- le mostró a todos los hogares argentinos la simpática figura de Sony Norde, La Perla Haitiana.

Nacido en Morón Jeremie (Departamento de Grand’Anse, 500 kilómetros al oeste de Puerto Príncipe), de chiquito jugaba descalzo en las calles y descampados, gambeteando la malaria, la tuberculosis y diversos tipos de males endémicos. Como casi siempre que se detecta un diamante en bruto, fue becado por “El colegio de talentos deportivos”, donde comió con regularidad, recibió vacunas y también el llamado para jugar en las diversas selecciones menores haitianas.

Así fue que en diciembre de 2005 el combinado Sub 20 de su país organizó una gira por la Argentina con la inclusión de nuestro homenajeado, quién contaba con tiernos 16 añitos. Sony se despidió de su madre y su hermano sin imaginar que no volvería a ver el paisaje caribeño durante mucho pero mucho tiempo.

Del aeropuerto, la delegación se dirigió al predio que la AFA posee en Ezeiza (siempre quise decirlo), donde cayeron derrotados contra el Sub 20 local. Así y todo, las gambetas y asistencias de Norde impresionaron a todos los presentes, pero por sobre todo a Claudio Frean (ex coordinador de las selecciones de Haití, quien puso allí como técnicos al Profe Castell* primero y a Cayetan* Rodríguez después).

Tras mover cielo y tierra para quedarse con la tutela del Negrito, Frean pasó la navidad con él y luego lo depositó en las inferiores de Quilmes, donde Norde entrenó un par de meses. Tras una prueba en Casa Amarilla y al no haber ningún tipo de vínculo contractual con El Cervecero, el volante caribeño dejó el sur del conurbano bonaerense para unirse a las juveniles de Boca Juniors.

Tras haber jugado unos pocos encuentros amistosos, Norde recién pudo debutar en la Quinta División Xeneize -con gol incluido- el mismo día que cumplió la mayoría de edad. Curiosamente, esa misma jornada estaba convocado para jugar en Miami con la Selección mayor de Haití contra… ¡Boca Juniors! El club ganó ese Repartido 2 a 0 con goles de Dátolo y Palermo.

Durante los dos años siguientes se mantuvo en las inferiores llegando a jugar en Reserva y hasta tuvo algún entrenamiento con la Primera. Además, el haitiano sorprendió por su excelente manejo del idioma español: «Soy un jugador del estilo de Robinho. Me gusta jugar lindo, hacer muchas bicicletas y amagar mucho al rival». Y se animó a más: «Además de jugar en Boca, me gustaría jugar en Europa, más específicamente en la Liga Francesa. En el Mónaco o Lyon. Sueño con la Ligue 1». Para sumar más datos al mito, Riquelme tuvo la impunidad de declarar: «Lo veo muy bien, tiene todo. Puede ser mi sucesor».

En julio de 2009 y ya con 20 pirulos, el bueno de Sony volvió a sorprender a todo el mundo cuando le preguntó al recién asumido Alfio Basile si lo iba a tener en cuenta para el primer equipo. El Coco debe haber pensado “¿Este de qué me habla? Yo no pongo pibes y menos negros”, pero finalmente le dijo que no lo iba a tener en cuenta con un poco más de sutileza. Por esta razón, Boca lo cedió a préstamo al Club San Luis de México, donde sólo formo parte del plantel sub 20 y tuvo su momento de fama promediando la temporada.

A mediados de 2010 Norde se volvió a pastorear a la Reserva Xeneize y un año después se fue a Estudiantes de Altamira, de la División de Ascenso mexicana, donde disputó 10 partidos y marcó un gol. Entre medio, metió algunos encuentros con su Selección.

En julio de 2012, el moreno regresó al país que le dio todo (?) para probarse en Independiente Rivadavia del Nacional B, gracias a las gestiones de su compatriota Judelin Aveska. Ni bien comenzados los entrenamientos y exultante de alegría, Norde publicó en facebook: «un nuevo club, una nueva etapa en mi vida@ independiente rivavia de mendoza…………gracias a DIOS” (sic).

Pero claro, además de un dudoso nivel, en un picado informal el caribeño le tiró la pechera al técnico, Claudio Del Bosco, por haberlo reemplazado y, por esta razón, un par de días después el entrenador le comunicó que no iba a formar parte del plantel. Noticia que le llegó justo el día de su cumpleaños número 23. ¡Soplá la velita!

Este termeo incidente es el último dato que se sabe de Sony Norde. Indudablemente se updatearan (?) sus peripecias de aquí en más. El camino a la Ligue 1 está muy complicado…

Miramontes Matías

Matías Martín Miramontes

Como lo hiciera Brasil con Denilson o Paraguay con Nelson Cuevas, Argentina también pretendió formar jugadores para escasos minutos en la cancha, de esos que entran promediando el segundo tiempo para terminar desnivelando, amparados en la velocidad, el desparpajo y la gambeta. Lamentablemente para nuestras ambiciones, el experimento nacional jamás pudo igualarse con el de sus colegas sudamericanos, principialmente por la ausencia de esas características explosivas. Con ustedes, Matías Miramontes.

Debutó en Temperley en 2000 cuando este equipo se despidió de la B Nacional y durante los 3 años siguientes se fogueó en las canchas de la Primera B donde, entre otras cosas, inspiró a los periodistas del ascenso.

Motivado por imaginar su rosada foto en La Gazzetta dello Sport y ante el ofrecimiento de un grupo empresario, a mediados de 2003 firmó con el Venezia de la Serie B tana. Allí fue un habitual relevo en su primera temporada y tuvo un poco más de continuidad en la segunda. Nada mal para un joven futbolísta en ascenso.

Lamentablemente, Los Gondoleros (?) se vieron involucrados en el renombrado Caso Genoa, en el cual se comprobó que la squadra de Miramontes arregló la derrota ante el equipo de Cristóbal Colón (?). Como sucede en la Argentina (?) hubo sanciones para todos los involucrados: 4 meses de suspensión para seis jugadores y 5 años de inhabilitación para los máximos dirigentes de ambos equipos. El Genoa retrocedió a la Serie C1 y el Venezia se disolvió y se debió refundar.

Todo esto, claro, terminó beneficiado a Miramontes, quien se quedó con la ficha en su poder. Es así como consiguió un préstamo en Uniao Leiria de Portugal, donde en un año logró el handicap de 10 reemplazos en 12 partidos. Por supuesto, los lusitanos no hicieron uso de la opción de compra. Era hora de volver a la patria.

En junio de 2006 Nery Pumpido había llegado a la dirección técnica de Newell´s. Misterioso, Falanges declaraba: “Vamos a dar pelea, van a llegar tres tapados del exterior”. Los refuerzos en cuestión debutaron en la victoria 3 a 0 sobre Vélez por la 1° fecha: Tacuara Cardozo, Santiago Salcedo y… si, Matías Miramontes, quien luciendo el número que usaron Maradona y Manso disputó 10 partidos como suplente y se destaca que jugó 45 minutos en una derrota ante San Lorenzo. Un saldo muy pobre. No se le renovó el préstamo.

A mediados de 2007 se fue hasta el norte y se sumó al plantel de Gimnasia de Jujuy, donde jugó 24 encuentros y no modificó su tendencia a ser suplente o reemplazado. A esta altura, una manera de sentir la vida (?). Aunque, nobleza obliga, metió los 90 minutos en la derrota 1 a 0 ante La Lepra. Su despedida del Lobo Jujeño fue en los partidos de Promoción ante Unión de Santa Fe. Se fue de la Argentina dejando al equipo en Primera, con el orgullo de ser reemplazado en el entretiempo de la revancha y con nostalgia por abandonar a sus amigos de Villa Gesell.

El pasaporte italiano y la propiedad de su pase lo llevaron de regreso a la península, donde a su adicción a jugar pocos minutos le sumó el hobbie de hacer el recorrido subibaja: dos años en el Ancona de la Serie B, luego un escalón más abajo en Cremonese; vuelta a la segunda división para jugar 14 partidos con el Triestina y, finalmente, regreso a la Serie C para vestir los colores del Frosinone (2011/12).

Siendo un especialista en reemplazos, su nombre figura en la agenda de ciertos productores de la calle Olleros por si se resfría Charlotte Caniggia (?).

Theiler Luciano

Luciano Ariel Theiler (Lucho)

Especie de defensor central argento-croata y primo segundo de Jorge Theiler, ex defensor ochentoso de Newell´s y River. Se formó, por decirlo así, en Renato Cesarini y luego se unió a las inferiores de Lanús, donde entre otros hitos (?) ganó los Juegos Deportivos Bonaerenses edición ’99. Al ver que no tenía mayor cabida en El Granate, enero de 2000 lo encontró en Barrio Alberdi para defender los colores de Belgrano.

La chance de ingresar en el primer equipo le llegó en la 19° fecha del Clausura 2002, tarde en que El Pirata perdió por 2 a 1 ante Nueva Chicago en Mataderos. En el banco de suplentes se pellizcó cuando El Doctor Herbella convirtió los dos goles del Torito y a los 42 del segundo tiempo le dio un ataque de bruxismo cuando, a punto de ingresar, los hinchas locales invadieron el campo y el partido se dio por terminado. Así es, un minuto fatal dio por finalizado su sueño de jugar en la elite de los domingos.

A pedido de Jorge Ginarte, la dirigencia Pirata le alquiló un departamento para que viva con Gastón Turus. Se puso la remera con la cara del Potro en 9 cotejos del Nacional B 2002/03 y cuando el técnico fue cesanteado lo mandaron a jugar a la liga local, donde tuvo su momento de gloria cuando marcó para el empate en el clásico con Talleres. Se mantuvo en silencio hasta que lo llamaron para jugar la Copa 90° Aniversario de la Asociación Cordobesa, donde en la final vencieron por 2 a 0 a la selección Sub- 20 de Mariano y Joel Barbosa, Jesús Méndez, Conca, Cángele y Peirone.

A comienzos de 2004 y viendo que ni Belgrano ni él progresaban, Theiler se animó a seguir bajando de categorías y se fue a Alumni de Villa María del Argentino A, donde descendió a los seis meses. Luego firmó con General Paz Juniors, pero lo echaron antes de fin de año. En enero de 2005 regresó a Alumni y en julio pasó a Independiente de La Rioja también del Argentino B.

Después de sacarse un plasma en cuotas para ver el Mundial 2006, le picó el bichito de que la pelota lo lleve a conocer nuevas culturas. Y así lo hizo, aunque de movida arrancó cerca, yéndose un semestre al San José de Oruro de la Primera División boliviana. Regresó a su amado Argentino B para jugar un año en Patronato y, de paso, comprarse un globo terráqueo para definir al azar sus nuevos destinos…

En 2008 firmó con el Victory Sports Club , de la poderosa liga de Islas Maldivas, donde declaró: “No conozco a mis compañeros, para mi son todos Mohamed. Vivo en Malé, 100 mil personas en 300 Km. cuadrados rodeados por el mar. Esquivé tiburones y murciélagos gigantes. Son todos musulmanes, no existe la carne, el que toma alcohol va preso y está prohibido comer con la mano izquierda. Vine para hacer vidriera y luego pasar a Europa”. Contate otro…

A mitad de ese año se fue a Al Karamah de Siria, donde según sus palabras la gente tomaba mate y todos le decían: “Aryentina? C*rl*s M*n*m!”. Si después de eso te quedan ganas de seguir leyendo, comenzó el año 2009 en Al Ahad del Líbano, donde esquivó minas (de las que matan, no de las otras) y tras un campeonato se unió a Persiba Bantul de Indonesia. Se sacó las ganas de seguir jugando en el exterior defendiendo al scrabblelico (?) Muktijoddha Sangsad KC de Bangla Desh durante la temporada 2010/2011, de donde rescató: “Acá nos cortan la luz cinco veces al día y las mujeres trabajan de albañiles“.

Si bien: No me pregunten por méritos deportivos, lo mío es aventura tras aventura, podría escribir un libro” continuó con los destinos exóticos cuando se unió a Talleres de Perico del desconocido Jujuy para el peligroso Argentino B 2011/2012. Tras quedar eliminados en primera rueda, Theiler colgó los botines y debutó como director técnico de Complejo Deportivo Justiniano Posse, donde descendió al Argentino C tras perder la promoción por la permanencia ante Independiente de Neuquén.

En julio de 2012 renovó como técnico del equipo de su ciudad, también cuna natal del ex de Evangelina. Estaremos atentos a como continúan las aventuras del Indiana Jones cordobés…

Gradito César

Cesar Luis Gradito

La Baldosa es servicio (?). Así que, estimado lector, si querés escaparte del país, el homenajeado de hoy puede ser nuestro guía hacia lavar copas en Miami El Sueño Americano. Llevándonos en el viaje por Yucatán, para sacarnos una foto en la pirámide de Chichén Itzá. Luego a Chiapas, donde jugaremos un partido ante el equipo del Subcomandante Marcos. Después al DF para visitar el museo de Frida Kahlo (?) y, lo más importante, en Tijuana se chamuyará a los oficiales de la Migra mientras nosotros cruzamos el paredón y corremos enfundados en nuestra remera baldosera. ¿Querés conocer mejor al tipo que nos ayudará a ser Espaldas Mojadas? Acá esta su ficha.

Lateral derecho o volante central, abrió sus ojitos al mundo el primer día de 1979. Se formó en el Club Carlos Paz y luego recaló en Talleres de Córdoba, donde debutó de la mano de Humberto Zuccarelli en el Nacional B 1997/98. En ese torneo completó una decena de partidos y festejó el ascenso con Ricardo Gareca como DT. Sin embargo, en Primera División sólo estuvo en la guía de Clarín el banco de suplentes en dos partidos y aceptó volver al Nacional B para defender a Tigre en la temporada 99/00. En El Matador se presentó con un gol a Central Córdoba pero, poco a poco, Ricky Villa lo fue condenando al ostracismo.

Para saldar constantes deudas, su ficha cayó en manos del representante Carlos Granero, quién lo indujo en la riesgosa aventura de recorrer el México profundo (?). Su primer destino fue el desaparecido Astros de Ciudad Juárez de Tercera División, donde: “Hasta que cobré mi primer sueldo andaba seco, tuve que robar fruta para comer porque me mandaron en colectivo hasta Ciudad Juárez y estaba como a 26 horas del DF”. Llegó a la final por el ascenso en la que cayeron derrotados ante Atlético Cihuatlán, quienes lo invitaron a sumarse al plantel para afrontar el torneo de Segunda División. Se mantuvo en esa categoría cuando un año después pasó al desaparecido Jaguares de Tapachula, filial del homónimo de Chiapas.

Por su aceptable rendimiento, pero básicamente por haber jurado la constitución mexicana y no ocupar cupo de extranjero, el Atlas de Guadalajara lo sumó a su plantilla en 2004. Tras un fantasmal paso de doce meses en la División de Honor, fue cedido al equipo filial, Académicos de Tonalá de la División de Ascenso. Al año volvió al equipo principal, pero ya no sabían donde meterlo. Así y todo, jugó algunos partidos de donde se desprende la alta cotización de su camiseta y consiguió que Nicolás Olivera, Andrés Guardado, Reinaldo Navia y Denis Caniza lo acepten en Facebook.

Llegó para la temporada 2007/08 al Dorados de Sinaloa de la B, equipo que vio a grandes baldoseros en sus filas. Pondríamos sus nombres pero no tenemos tanto tiempo. Se mantuvo en el under mariachi desfilando por los planteles de Club Tijuana, Xolitzcuintles, Estudiantes Tecos y Correcaminos.

A mitad de 2011, Gradito volvió a su tierra natal para jugar el Argentino A en Racing de Córdoba. Si bien no consiguió el ascenso, dejó su huella en un clásico ante Talleres, cuando en una gloriosa gresca junto a 8 compañeros ajusticiaron al árbitro y a policías por igual. Esto les valió a todos los implicados 10 días de cárcel y 4 partidos de suspensión… Si señores, porque en la tierra del tequila, además de endurecer el paladar y mejorar las sumergidas en picada, se aprende lo mejor de Julio César Chávez, José Pipino Cuevas y Blue Demon Jr.