Williams Leonardo

velez93

Leonardo Fabián Williams

El destino estaba escrito: sus momentos de máxima popularidad tenían que estar relacionados con Vélez Sarsfield. Después de una vida compartiendo divisiones inferiores con Mariano Passini y Mauro Cantoro, entre otros, le llegaría el turno de debutar en Primera División. Fines de 1996, los de Liners se encontraba en plena definición de la Supercopa, y Osvaldo Piazza no quería arriesgar: mayoría de suplentes y juveniles para encarar los últimos partidos del Torneo Apertura.

De esta manera, Williams, con 20 años cumplidos, disputó sus únicos 5 partidos en la máxima categoría, junto a jóvenes valores como Juan Darío Batalla, Rodrigo Marangoni y Rubén Rivero. Con su presencia en cancha, el equipo obtuvo un sólo punto: fue en su presentación, en una igualdad frente a Gimnasia de Jujuy. El resto, todas derrotas (los rivales fueron Estudiantes, Colón, San Lorenzo y Ferro). Por lo menos, fue testigo directo del debut del Poroto Cubero (frente al Pincha, el 17 de noviembre de aquel año), hoy hombre récord de presencias con la camiseta del Fortín.

El destino ya había sido escrito: ese puñado de encuentros fue el súmmum de su carrera. Y, aunque al poco tiempo dejó el club, pronto volvería a aparecer en las búsquedas “Williams + Vélez” en AltaVista.com (?). Fue en 1998, cuando jugaba para All Boys. En un encuentro frente a El Porvenir, recibió un tremendo codazo de Rubén Forestello, lo que le provocó su derivación a Vélez Sarsfield. ¿Regresó al club donde vivió sus momentos de gloria? No: su destino fue el hospital Vélez Sarsfield, donde se le diagnosticó una fractura en el maxilar superior. Basta, Williams. #Soltar.

Donato Hugo

Hugo Daniel Donato
Curiosa la historia de este volante por derecha nacido en 1974 que comenzó en las inferiores de Talleres de Remedios de Escalada y con los 15 años debutó en la primera del club.
Es que siendo un promisorio juvenil fue vendido a Banfield (1993-1994) junto a un desconocido lateral llamado Javier Zanetti, por lo que hasta ese momento tuvieron una historia similar pero que a simple vista terminó muy diferente.
Según cuenta una leyenda, para llevar a cabo la transacción se realizó una colecta entre 16 personas que pusieron 10.000 dólares cada una para el desembarco de un posible titular y un suplente que iría de relleno. Obviamente al que esperaban con ansias era al propio Donato y el Pupi iría como suplente.
Reforzó al Taladro recién ascendido junto a nombres importantes como el mencionado «Pupi» y también Angel Comizzo, Oscar Acosta, Taffarel, Ciancaglini, Cozzoni, Claut, Leo Ramos, Turdo, Alegre, Mannarino y Juan José Rossi.
No tuvo grandes chances y debió probar suerte en otro lado. Aunque no se puedo constatar, se lo relacionó a Ferro, pero parece que, vaya paradoja, seguía estando verde.
En 1996 partió a Italia aunque no para jugar con su buen amigo Zanetti, sino para hacerlo en el Pro Sesto de la Serie C2. Se desconocen sus actuaciones allí y recién volvió a aparecer en los medios en cuando firmó para el descendido Huracán de Corrientes (1998-1999) para formar un gran plantel junto a Adrián Fernández, Roberto Lugo y Ricardo Rentera.
Al año siguiente completó una temporada en Estudiantes de Caseros (1999-2000) teniendo la fortuna de conseguir el ascenso el Nacional B en compañía de Pablo Solschaga y Javier Cordone.
Sin embargo, decidió continuar en la tercera categoría del fútbol argentino para una aventura cargada de sentimiento: volver a Escalada y ponerse la de Talleres (2000-2001).
No obstante, todo lo que pudo haber realizado en su carrera queda chico al lado de una anécdota increíble que le sucedió en el 2002.
A punto de retornar a Italia, recibió una llamada telefónica de un periodista que fue la siguiente:
P- ¿Donato? Soy de Clarín.
D- ¿Cómo sabías mi celular?
P- Eso no se dice. ¿Estuviste en la operación de Vivas?
D- No. ¿Por qué?
P- En el Inter me dijeron eso.
D- No, ¡qué mentirosos!
P- Bueno, ¿vos bien?
D- Sí, por suerte con trabajo.
P- ¿Vivas no juega el Mundial y decís eso?
D- ¿Y qué querés que haga?
P- Tenés razón ¿cuándo vuelve Vivas?
D- ¿Yo qué sé?
P- ¿Pero sos Donato?
D- Sí, Hugo Donato, el ex Banfield, ahora pasé a Italia.
P- Pensé que eras Donato Villani, el médico de la Selección.
Ya en el 2006 volvió al país y nuevamente a Talleres, donde es referente.

Cucu (Gracias Fierita)

Pobre vaca

¿De dónde salió la idea de que usar chaleco de gamuza marrón era fino, distinguido y cool?
Qué bueno que haya pasado el tiempo y no se use más, pero por otra parte que lindo es haber sabido que existieron y algunos jugadores se lo calzaron.
En esa oportunidad podemos ver al «Luifa» Artime y a Alfaro Moreno (antes al Enzo) que en lo único que acertaron, según los que saben, es en ponerse algo blanco debajo.
Completa la postal la mediocre camisa del «Gallego» González. Traigan Cif antigrasa!!

Cucu

Bossio 1998

Corría el año 1998 cuando Carlos Gustavo Bossio ya había sido convocado a la selección siendo jugador del Nacional B, ascendido a primera con Estudiantes de La Plata y hasta convertido un gol de cabeza. Por lo tanto, ya prácticamente no le importaba nada y por eso intentó intimidar con una imagen en su camiseta casi tan patética como el perro que usó Chilavert, Burgos y Nacho González.
El arco tachado significaba que en su valla no iban a poder convertir, algo que también supo utilizar Marcelo Pontiroli. Lamentable.

Cucu

Ludueña a River o Boca 1988

Corría 1988 y el cordobés Miguel Ángel «el Negro» Ludueña venía siendo figura en los equipos en los que había jugado, como Belgrano, Rosario Central, Talleres y Racing de Avellaneda.
Al abandonar la Academia sonó en su principal rival, Independiente, sin embargo los intereses de River Plate y Boca Juniors debían ser más tentadores y económicamente más altos. Pero no fue así, y aunque el volante haya posado, finalmente terminó en el Rojo.

Cucu

River 5 – Polonia 4 (1986)

Quizás la remontada de River y la espectacularidad de la histórica obra maestra de Enzo Francescoli hicieron olvidar lo ilógico del enfrentamiento.

Que el Millonario se haya presentado en Mar del Plata no tuvo nada de curioso, pero si que lo haya hecho frente a una selección europea de tercer orden, en pleno desarrollo de las ligas de ese continente.

Fue el 8 de febrero de 1986, cuando restando 7 minutos, Polonia ganaba 4-2. El “Príncipe” convirtió su segundo tanto a los 83 minutos y sobre la hora Centurión lo empató. Y finalmente cuando se jugaban 3 minutos de descuento, Alonso mando un tiro libre desde la derecha, Ruggeri cabeceó hacia el uruguayo, que la paró, la elevó con el pecho, la empalmo de chilena y la clavo en el palo izquierdo del arquero. Fue 5-4 final con una conquista para la eternidad.

Esa hazaña fue un augurio de lo que pasaría después durante el año. River obtendría el torneo local y por primera vez en la historia, la Copa Libertadores de América y la Intercontinental.

Cucu

San Martín de Tucumán 2000-2001

Si existe una institución que sufrió a partir del año 2001 fue San Martín de Tucumán. Con un pasado por primera división en los años 90, se quedó durante buen tiempo en el Nacional B, pero las malas campañas y decisiones dirigenciales lo hicieron caer incluso al Argentino B.
Justamente este equipo fue el inicio de semejante caída. Nueve de los once que allí aparecen tuvieron antes o después un reconocido paso por la A, pero con eso no les alcanzó para mantener la categoría.
Se aprecia en la foto a Banegas (Vélez), Garate (Unión), Ortiz, Mércuri (Ferro), Corbalán (Huracán), Marcos Gutiérrez (Huracán), Garaycochea (Racing), Di Carlo (Platense), López Maradona (Argentinos), Araya y Katip. Completaron el plantel Barreto (Unión), Comba (Ferro) y Chacana (River).
En la tabla quedaron ubicados décimocuartos sobre 17 participantes, con 32 partidos jugados, 9 ganados, 5 empatados y 18 perdidos con un saldo de 35 goles a favor y 42 en contra. Ello agregado a que no ganó ninguno de los dos clásicos frente a Atlético Tucumán. Un verdadero calvario.

Cucu