Cantero Pablo

indultado

Pablo Daniel Cantero
Volante rosarino nacido en 1978 que quiso emular a varias figuras de su tierra. Se inició en Central Córdoba donde realizó todas las inferiores hasta que en 1996 debutó en la primera de su club, que disputaba el Nacional B. Apenas un año le alcanzó para demostrar sus condiciones y que la dirigencia de Colón de Santa Fé (1998-1999) lo tenga en cuenta como refuerzo. Allí pudo disputar algunos partidos a nivel local (28 encuentros, 2 goles), favorecido por la Copa Libertadores que mantuvo ocupados a los titulares. También jugó algunos minutos de ese torneo continental.
Su nivel no fue de lo mejor, y pasó a préstamo a Estudiantes de La Plata (1999) dónde solo jugó seis meses sin posibilidades (apenas participó de 9 encuentros), menos aún luego de una suspensión de cuatro fechas en un partido de Reserva. Cansado, decidió partir a Grecia para defender los colores del AEK Atenas (1999-2000). Eso provocó el enojo del presidente Pincharrata, Guillermo Cicchetti, quien en su momento declaró que «la actitud del jugador no me agradó en lo más mínimo. Ferraro lo trajo, se la jugó por él y no rindió lo esperado. Me parece que su conducta con el club no fue la apropiada».
De su paso por Europa poco se sabe, pero que haya firmado en un club del ascenso en su vuelta, sin dudas refleja un rendimiento. Algunos lo vincularon nuevamente a Central Córdoba de Rosario (2000-2001) pero no se pudo constatar. En cambio, si vistió los colores Gimnasia y Esgrima de Entre Ríos (2001-2002). En esa institución llegó a jugar la promoción por el ascenso frente a Unión, pero la buena diferencia como local no le alcanzó en Santa Fé y su sueño se truncó.
No obstante, él si logró subir porque Arsenal de Sarandí (2002-2003) confió en sus servicios. Fueron pálidas temporadas, ya que jamás obtuvo la titularidad, lo que generó finalmente su salida.
Viajó a Ecuador y jugó algunos partidos en el Olmedo (2004) donde no rindió. Retornado al país se unió a las ilusiones de Defensores de Belgrano (2004-2005) aunque eso implicaba volver a cambiar de divisional. No fue la mejor decisión, porque si bien a priori los nombres del Dragón invitaban a esperanzarse, todo se derrumbó de a poco para finalmente perder por penales frente a Chacarita y descender a la B Metropolitana. Compartió esos días junto a Osvaldo Barsottini, Ornaldo Claut, Leonardo Más, Alberto Yaqué, Gustavo Dueña, Fabio Pieters, Leonardo Unyicio, Luciano Ábalos, Nicolás Gianni y Emanuel Ruiz, entre otros.
Apesadumbrado, decidió volver a Central Córdoba, su club de origen, donde encontraría la paz necesaria para hacer lo que más le gusta, aunque en un escalón más abajo que los anteriores campañas. Allí lo recibió el joven entrenador Cristian Domizzi, que lo mezcló con Claudio Pochettino, Gustavo Medina y Cristian Jeandet.
Sin embargo, le volvió a picar el bichito y viajó a Bolivia para convertirse en refuerzo de Oriente Petrolero (2005), con la difícil misión de reemplazar a Erwin «Platiní» Sánchez. Pero sólo seis meses le alcanzaron para darse cuenta de que ese no era el lugar indicado. «Mucho no pude jugar. Decidí irme porque tienen dirigentes que se manejan muy mal, que son irresponsables con el cumplimiento al jugador. Ahora están ilusionados con estos dos partidos frente a River por la clasificación a la Copa Libertadores, pero es una burbuja que no coincide con la realidad del equipo».
Un año después este verdadero trotamundo cayó imprevistamente en San Martín de Tucumán (2006) y compartiendo plantel con Javier Lavallén y Leandro Ávila, ascendieron mediante una promoción, al Nacional B.

Cucu

Silbonei

Ferreira Da Souza Silbonei
Que extraño resulta ver jugadores brasileños en nuestro fútbol, y más aún si se trata de arqueros.
Este es el caso de un oriundo del Mato Grosso, nacido en 1980, que apareció en Tiro Federal de Rosario en la temporada 2003/2004. Si bien participó del ascenso de ese club a Primera División, a mediados de 2005, durante las temporadas anteriores actuó poco y nada. Se dio el lujo de jugar los 10 minutos finales del último partido del Apertura 2004 del Nacional B (ante Godoy Cruz de Mendoza), cuando los rosarinos se consagraron campeones.

Ya en el Clausura tuvo algunas posibilidades pero jamás ganándose la titularidad. Sin embargo, contó con la fortuna de continuar en el plantel profesional.
Una vez en máxima categoría, perdió terreno. Fueron desfilando por la valla de Tiro otros colegas como Leo Fernández, Pablo Del Vecchio y Jorge Vivaldo, y su único momento mediático fue en un amistoso frente a Ben Hur cuando hizo las veces de juez de línea.

Cucu

Que lindo que es estar en Mar del Plata

Continuando con la temporada de verano, parece que este grupo también adoptó la moda de usar zapatillas y medias en la playa.
A la izquierda podemos ver a un sexy Fernando Batista, con su malla rosa y la remera atada dejándose el ombligo o pupo, al aire.
Los otros dos – Leo Rodríguez y Alejandro Mancuso – con sus pelos al viento, optaron por atárselos con vinchas o gorritas un tanto afeminadas y asimismo, decidieron no sacarse los pantalones de fútbol ni siquiera en la costa.
Sin embargo, a pesar de tanto glamour, no se aprecian muchas señoritas por los alrededores, salvo una en el fondo.
Si fueses mujer, ¿a cual de estos tres le harías marca personal?

Selenzo Leonardo

Leonardo Daniel Selenzo (Chaleco)
Si bien el máximo logro de este delantero fue ponerle el sobrenombre «Pato» a Roberto Abbondanzieri, también realizó una carrera que vale ser repasada.
Oriundo de la provincia de Santa Fé, realizó las divisiones inferiores en Rosario Central y ya desde muy joven, algunos le auguraban un prometedor porvenir. De esa forma, fue que llegó a la selección juvenil Argentina . En el Sudamericano Sub 17 de Ecuador, en 1988, la rompió, marcándole dos goles a Colombia, dos a Uruguay, uno a Bolivia y otro a Paraguay. Clasificados al Mundial del año siguiente en Escocia, volvió a integrar el plantel junto figuras de la talla del mencionado Abbondanzieri, Gabriel D’Ascanio, Leonardo Díaz, Néstor Holweger, Pablo Lavallén, Luis Medero, Claudio París, Walter Paz y Gustavo Insaurralde. En ese campeonato, llegó a marcarle un gol en cuartos de final al Portugal de Luis Figo, pero lamentablemente quedaron eliminados.
Sin oportunidades, pasó a Estudiantes de La Plata (1989-1990) donde apenas pudo disputar 3 partidos y por eso, buscó nuevos horizontes.
Extrañamente llegó a Racing Club (1991-1992), quizás más por su pasado que presente, pero lo cierto es que el incipiente Luis Alberto Carranza no le dejó muchas oportunidades. En 24 encuentros, marcó 1 gol y si bien no ratificó lo que se esperaba de él, su director técnico de aquel momento, Roberto Perfumo lo recuerda bien por haberlo mandado al campo en un partido de la Liguilla frente a Vélez, donde la descoció, colaborando para que la Academia deje en el camino al Fortín dando vuelta una serie complicada.
Pero a pesar de todo, ese año volvió a ser convocado para representar al país, con la selección Argentina que participó del Sudamericano Sub 20 de Venezuela. Algunos de sus compañeros de aquel entonces fueron Mauricio Pochettino, Marcelo Delgado, Nacho González, Juan Esnaider, Gabriel Schurrer, Claudio Marini, Javier Bellino, Diego Cocca, Juan Distéfano, Nuno Molina y Héctor Zapiola, entre otros.
Ya para 1993 optó por retornar a su provincia , a pesar de bajar de categoría, para actuar en Atlético Rafaela, donde permaneció hasta 1995, marcando algunos goles.
En 1996 decidió armar las valijas y comenzar un viaje por el continente. Inicialmente firmó para el Junior de Barranquilla (1996) en Colombia, donde formó dupla de ataque con el voluminoso Iván René Valenciano. Pero a los 6 meses ya andaba por Bolivia, defendiendo los colores del Jorge Wilstermann (1996) y luego del Blooming (1997-1998).
Teniendo una mejor base económica y habiendo inflado algunas redes, desembarcó en San Martín de Mendoza (1998) para acompañar a Leonardo Aguirre y Ricardo Dillon en el Nacional B.
Indudablemente las cosas no salieron bien, por lo que volvió a agarrar la valija y recaló otra vez en Bolivia. El Real Potosí (1999) fue su nueva aventura pero al tiempo ya volvió a la Argentina para quedarse de forma definitiva.
De acuerdo a registros un tanto dudosos, habría pasado por Banfield, Deportivo Morón, Municipal de Perú y Defensores del Oeste de San Luis.
Lo que si se puede precisar es que , bien cerca de su casa, jugó el Argentino B para Defensores de Belgrano de Villa Ramallo en el 2004 y actualmente quema sus últimos cartuchos en Matienzo, de la misma localidad (2005-2006).
Quienes lo han visto jugar, aseguran que no se trata del Enzo, sino apenas de Selenzo.

Cucu

Beach boys

¡Pero que locos Oscar Acosta y Daniel Delfino en las playas marplatenses! El primero, con jogging, gorra para atrás y una especie de vendas en sus pies…un cóctel explosivo para este pelado con pelo largo.
Y que decir de su compañero, en plena arena, con zapatillas, malla fucsia y gorrita con colores vistosos. ¿Y la remera? Pues como debe ser, bien metida adentro y con estampado «Volley»…bien a la moda.

Cucu

Sanfilippo Walter

Walter Gabriel Sanfilippo
Integrante de la sección «el sobrino de» y chapeando con el apellido, pudo hacer las divisiones inferiores con mucha tranquilidad en San Lorenzo de Almagro, pero como defensor y no delantero como su tío «El Nene».
Nacido en 1973, llegó a debutar en el Cuervo en 1992 en un plantel con figuras como Regules, Carrasco, Cardinal, Coronel, Czornomaz, Tempone, Nartallo y Ovelar. Sin embargo, y como casi todos los nombrados, no tuvo grandes posibilidades y fue cedido a préstamo en 1993 al Deportivo Armenio por un convenio entre clubes.
Se desconoce su paso por esta institución, pero encontraría su lugar en El Porvenir (1996-1999) donde permaneció algunos años obteniendo el Apertura 1997 de la B Metropolitana. Allí tuvo diversos entrenadores como Leonardo Madelón, Walter Perazzo y hasta Ricardo Calabria. Los planteles fueron compactos y mucho no se modificaron, estableciendo de esa forma, un buen vínculo con Fernando Dubra, Diego Monarriz, «Garrafa» Sánchez, Rubén Forestello, Nico Cambiasso y Miguel Ortolá. Posteriormente pasó por Lamadrid y San Martín de San Juan. Que no extrañe que si en unos años necesite unas monedas, aparezca en onda polémica, como alguna vez lo hizo su tío.

Cucu

Camilli Gonzalo

camilli

Gonzalo Martín Camilli

¿Quién no recuerda a este delantero uruguayo nacido en 1974 que apareció imprevistamente en la primera división de Independiente en 1992? En el apertura de ese año jugó un sólo partido y la revista El Gráfico lo calificó con un 3. Luego participó de otros 4 encuentros en los que incluso llegó a anotar un gol.

No se sabe en forma ordenada que fue de su vida profesional, pero si que habría tenidos pasos por Atlético Tucumán y Wanders de Montevideo.

En 1997 viajó a Chile y disputó dos partidos para el Santiago Wanderers y dos años después apareció jugando en el Águila de El Salvador (1999-2000), donde se lo puede apreciar en la foto convirtiéndole un penal al Municipal Limeño.
Pero el charrúa decidió continuar deambulando por Latinoamérica y recaló en Ecuador. En el 2000 firmó con el Técnico Universitario y posteriormente con el siempre candidato Deportivo Saquisili.

Según la página web de la Asociación del Fútbol Argentino, en el 2004 figuró en Argentino de Quilmes y luego nunca más se supo de él. Extrañamente algunos sitios lo apuntaban como argentino, quizás, por esa sana costumbre de salir «a robarla» sin importar el lugar.

Süller Marcelo

Marcelo Hugo Süller
Si algo tiene de bueno este sitio, es que permite recordar y homenajear a cada futbolista que haya hecho los méritos suficientes para integrar un lugar, sin distinción de puesto ni categoría aunque siempre privilegiando la primera división. Pero hay historias del ascenso y sobre todo de la vida social a las que vale apuntar, «despertando muertos», que hasta el momento no habían tomado notoriedad.
Este es el caso de un personaje que pocos saben de su pasado por las canchas, y como lo indica su apellido, se trata ni más ni menos que de el hermano menor (29-10-1971) de la vedette Silvia Süller, que si bien no fue tan mediático como ella ni como Guido ni tampoco se tiñó de rubio, tuvo sus minutos de gloria en tiempos de televisión basura.
Con el célebre nombre de Marcelo Hugo, se desconocen sus inicios en la actividad, aunque probablemente hayan sido en All Boys (1990-1993).
Precisamente en éste club, donde el volante llegó a conocer a Julián Maidana, Alberto Pascutti, Sandro Novarese, Damián Timpani, Fabio Giménez y Claudio Ismail, marcó un gol contra Atlanta siendo José Luis Campi el arquero y Horacio Elizondo el referí. Curiosamente, integró el plantel y jugó unos minutos en el campeonato que los de Floresta lograron ascender al Nacional B.
Sin lugar allí, pasó por Almagro y Deportivo Armenio para recalar luego en Comunicaciones (1999-2000) donde alcanzó las semifinales de Primera C y de acuerdo a la proyección, pudo haber participado del recordado y violento ingreso al campo de juego de los hinchas de Excursionistas.
Los simpatizantes de «Comu» los recuerdan como un jugador habilidoso, elegante pero sin continuidad por las lesiones, que lo hicieron operarse y dejar la actividad, aunque permaneció vinculado trabajando en las inferiores.
Abandonada esa etapa de su vida, pretendió erróneamente colgarse de la fama de sus familiares volcando su mirada hacia Marcelo Polino, Mitch, Oggy Junco, el Señor Larva, Jacobo Winograd, el Laucha, la Barbie, Lafauci, Paulina, Candelmo y Alberto Paganini, entre otros.
Por ese entonces, se armó una pintoresca guerra decorada de llantos, desmayos, insultos y graves acusaciones, en la que Guido sorprendió diciendo que Marcelo era adoptado y que no soportaba que sea un mantenido por sus padres, algo que no se sabía hasta el momento.
Por todo esto, no sorprendió que hace un par de años haya sido internado luego de un intento de suicidio.

Cucu