
Nicolás Nahuel Ayr
Unos cuantos dirán que puede ser prematuro y hasta peligroso postear a un jugador de 23 años, porque su historia aún se está escribiendo y por ende revertirse. Pero vale ir por partes.
Su apellido encajaría perfectamente con un jugador de básquet, y hasta el mismo Michael «Air» Jordan debe morir de envidia, aunque es sólo una simple suposición, es poco factible que el norteamericano conozca a Nicolás. Pero sabiendo que internet llega a todas partes del mundo, desde este humilde blog, lo damos a conocer.
Nació en 1982 y de pequeño comenzó a «volar» detrás de la pelota en El Ciclón de Berisso. Al tiempo su entrenador consiguió un lugar en otro club y no dudó en llevarlo. Hasta los 13 años participó en los planteles de 19 de Noviembre en la Liga LISFI, la misma de la que surgieron entre otros Rubén Capria, Diego Colotto y Juan Sebastián Verón.
Luego de un glorioso 1995 en el que ganó entre otras cosas los Torneos Juveniles Bonaerenses, fue a probarse a Estudiantes de La Plata, en donde consiguió el fichaje y el sueño de hacer una carrera consagratoria.
Admirador de Almeyda y del Pepi Zapata, comenzó a entrenar con la primera y a aprender los diferentes secretos de la profesión. Jugó de líbero, stopper, marcador de punta derecha, izquierda y hasta de volante, tratándose de adaptarse pero siempre bajo la sombra de algún futbolista con mayor experiencia.
Cuando recién arrancaba, sufrió uan dura lesión que le hizo perder mucho terreno, y una vez recuperado ya casi no tuvo lugar. Para colmo el Pincha era una verdadera banda que agruapaba figuras de la talla de Tauber, Alejandro Carrusca, Pajuelo, Unali, Bergara, Molinari, Ciavarelli, Osorio, Pieters, Kmet, González Tapia y Zúñiga.
De su camada, sólo Mariano Pavone logró hacer pie, ya que Israel Damonte y Leandro Evangelisti debieron buscar otros horizontes.
En el 2003 le llegó una oferta del Huachipato de Chile, club en el cual dirigía Oscar Garré, pero la operación quedó trunca.
Al año siguiente finalmente pasó a préstamo a los Trotamundos de Querétaro (2004), de la segunda división de México. Sin embargo a mitad de año retornó al país.
Según el Diario Olé, entrenó en Sarmiento de Junín pero no llegó a un acuerdo por lo que sin más remedio volvió a su ciudad.
El incipiente La Plata FC, de la mano del poder político, pretendía comenzar a escalar posiciones alocadamente y con unos buenos billetes empezó a gestar un equipo con nombres importantes. Así como en Rosario los jóvenes de Newell’s o Central pasan a clubes de menor envergadura, en este caso sucedió algo similar. Ayr fue de los primeros en llegar, y conoció durante todos estos años a Martín Mazzuco, Daniel Fernández, Guillermo Tambussi, Gustavo Dueña, Mauro Amato, Claudio Biaggio, Jose Manuel Barbas y Marcelo Ruffini. Asentado en una institución en la que juega, cobra bien y al día, y está cerca de su casa, Nicolás parece haber tomado un poco de Ayre, pero muy lejos de una primera división.
UPDATE
Después de su paso por La Plata paso al 2 de Mayo de Paraguay donde estuvo un año, para esta temporada 2006/2007 firmo con el Deportes Tolima colombiano donde jugará la Copa Libertadores junto a Gustavo Savoia y Diego Cochas.
Cucu