Rivarola Diego

indultado

Diego Gabriel Rivarola (Gokú)
Delantero mendocino que llegó al River de Ramón en 1996 con el bolso lleno de ilusiones y una interesante velocidad. Pero en épocas dulces de la institución de Nuñez, tuvo delante a grandes figuras que lo opacaron y prácticamente no le dieron chances de jugar. Se conformó con hacerlo en Reserva junto a Santiago Solari y José María Paz entre otros.
En 1997 pasó a Platense con la esperanza de hacerse un lugar y volver al Millonario, pero internamente sabía que sería prácticamente imposible, sobre todo porque en el Calamar tampoco jugaría demasiado. Debió pelearla mucho para competir con Spontón, el Pachorra Godoy, el Perro Arbarello y el Turco Hanuch. Si, un rejuntado de baldosas que compartían plantel con Cancelarich, Monasterio, Váttimos, Erbín, Loyola, Moner, Sandro Ojeda, Mandrini, Lenguita, Bocchio, Raúl García, Peinado y demás.
Ante la falta de posibilidades, creyó que emigrar al exterior sería la chance de ganarse un lugar y con el tiempo retornar siendo alguien. Sin embargo en Chile encontraría la comodidad que siempre soñó.
Primero pasó por el Santiago Morning (1997) y silenciosamente recaló en la Universidad de Chile (2000-2001) donde con el tiempo se fue transformando en ídolo y llegó a jugar con Sergio «Superman» Vargas y Leo Rodríguez.
Salió a probar suerte a México, al Atlas (2002) más precisamente, pero su actuación no pasó de discreta.
De nuevo en la U, el también apodado «Guachupé» e íntimo de Ezequiel Amaya, hizo goles y se transformó en un jugador polémico y glamoroso. Se peleó con el alcalde de San Felipe, es el más odiado por la gente de Colo Colo, formó dupla con Fernando Pierucci y hasta se atrevió a discutir la titularidad de Marcelo Salas, aunque este último se desgarró. En el 2005 estuvo cerca de volver al país. Juvenal Olmos lo pidió para Newell’s y también sonó en Olimpo, club donde dirigía Omar Labruna y en el que intentaba darle chances a todos aquellos que tuvo junto a su amigo Ramón Díaz cuando entrenaron a River.
Las perlitas son dos. La primera, es que existe un DVD con goles suyos titulado «Yo soy el Diego». La otra, que salió desnudo junto a Sergio Gioino en la tapa del periódico La Cuarta.
Finalmente probó suerte en el país y pasó por Argentinos Juniors (2006) con más pena que gloria. Unos pocos partidos flojos le sirvieron para perder la titularidad y a mitad de año irse al ultracompetitivo Unión Maracaibo de Venezuela.

Cucu

Groothuis Ariel

Ariel Alejandro Groothuis
Defensor de apellido extraño y complicado que seguramente será por ello inolvidable. Cultor de un perfil bajísimo, igual que su nivel, arrancó en Chacarita Juniors previo al ascenso a primera división en 1999, aunque para ese entonces no tuvo demasiada participación.
Al año siguiente creyó tocar el cielo con las manos. Llegaba a la A pedido por una tradicional institución del fútbol argentino. En Ferrocarril Oeste (1999-2000) estuvo en una etapa negra en la que permanecieron casi diez fechas sin convertir goles y en la que terminaron descendiendo lamentablemente. Claro, con un dream team conformado entre otros por Cristian Ayala, Nicolás Sartori, Juan Pablo Cracco, Félix Décima, Fernando Sanjurjo, Fabio Landaburu, Adrián Giampietri, Diego González, Cristian Chaparro, Nicolás Hernández, Luis Salmerón, el ecuatoriano Asencio, Ariel Rocha, no se esperaba otro destino.
No obstante dejó una marca registrada que lo acompaña en su carrera. Sus goles en contra frente a Boca Juniors y Rosario Central serían todo un anticipo de lo que vendría.
Pasó a Independiente Rivadavia de Mendoza (2000-2001) donde volvió a compartir un elenco estelar junto a José Sand, Juan Cruz Real, Leonardo Squadrone, Mario Saccone y el Mono Irusta del que zafaron del descenso sobre el final.
Mientras cobraba su deuda con los de Caballito años después a través de una inhibición desembarcó en el Halcón de Varela. En Defensa y Justicia (2001-2002) también estuvo apenas una temporada hasta que pasó a All Boys (2002-2004). Se dio el gusto de hacer algún que otro gol en contra, jugar con Ariel Ercoli y operarse de pubialgia, lesión de habilidoso. Curiosamente hizo dos goles a favor, pero vale repasarlas. Ante Morón pateó desde lejos, la pelota se desvió en un rival y desacomodó al arquero. El otro frente a Flandria, disparó un compañero, rebotó en su pierna y entró. A mitad de año, cuando el entrenador Caruso Lombardi dejó el club y se fue a Tigre (2004), se lo llevó junto al Chino Luna. En el Matador permaneció seis meses, se fue y ascendieron. Emigró al fútbol paraguayo, más precisamente al 3 de Febrero de Paraguay (2005) logrando buena química con su compañero Juan Ramón Jara. Frente a Guaraní convirtió otro autogol.
Hoy descolla en Platense (2005) en la Primera B y ansía con volver al Nacional. Mientras tanto, y parafraseando a un gran sabio, Groothuis, es un pelotazo en contra.

Cucu

Beninca Rubén

Rubén Darío Beninca (El Puro)
Volante zurdo, uruguayo que pasó sin pena ni gloria por el fútbol argentino y que su recuerdo solo queda en la memoria por su interesante apellido.
Con nombre de jugador de alguna provincia del norte, de volante ofensivo de abdomen prominente y talentoso que es figura como local pero no así de visitante llegó al país precedido de actuaciones en Nacional de Montevideo (jugó en el único partido que el Luifa Artime vistió la del Bolso en un amistoso) y como mayor logro en una selección juvenil uruguaya junto a Rúben Sosa, el Pollo Vidal, Daniel Correa y Alfonso Domínguez.
Su inserción no sería fácil. Jugó inicialmente en Deportivo Mandiyú de Corrientes (1993) y en 23 partidos convirtió 3 goles, uno de ellos a Boca en un recordado 2 a 0 en el que Arsenio Benítez también infló la red.
Conoció las grandes luces cuando llegó a la gran ciudad con el bolso cargado de ilusiones. Buenos Aires lo recibió con los brazos abiertos, pero no así el club. En el Deportivo Español de 1994 jugó apenas un partido en un plantel que contaba con Marcelo Caviglia, Alfredo Graciani, el Pepo Morales y el gran Pedro Catalano entre otros. Fue dirigido por Julio César Gaona, ex Boca y homónimo del actual arquero de Olimpo de Bahía Blanca.
Se alejó 50 kilómetros y desembarcó en La Plata, una ciudad más tranquila que serviría como un volver a empezar. En esa segunda parte de 1994 jugó en Gimnasia y participó en 10 encuentros marcando tan sólo una conquista.
Pasó por el Emelec fútbol ecuatoriano y luego retornó a su país.
Durante años jugó en el Wanderers de Artigas que participa del campeonato del interior, el extraño torneo de segundo orden charrúa.
La última novedad fue que lamentablemente perdió la vista de uno de sus ojos y que le quedaba apenas el 10% del otro. Así, la M.U.F.P. (Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales) organizó un partido a beneficio entre los Seniors de Peñarol contra los Seniors de Nacional y al término, la selección uruguaya contra el equipo de la Mutual reforzada por algunos jugadores de los equipos grandes. Todo lo recaudado fue para el «Puro» que según los médicos podría recobrar a través de un largo tratamiento, hasta el 50% de la vista.

UPDATE

En el Emelec fue figura y sigue siendo ídolo del equipo. La Mutual no solo le organizo el partido para juntar fondos sino que tambien lo mando a Cuba para tratarse en un centro especializado.

Cucu

Catán Sergio

Sergio Armando Catán
Voluntarioso volante surgido en Estudiantes de La Plata, que bien se puede clasificar como mediocampista del «under», porque nunca tuvo sus quince minutos de fama, ni siquiera un apodo que valiese la pena mencionar, pero es consenso nacional que en la baldosa debe estar.
En el Pincha arrancó en 1994 y luego de varios años sin brillar ni afianzarse como titular, ni siquiera en el ascenso, dejó el club. Pero antes se dio el gusto de hacerle un golazo a Gimnasia en el Bosque desde afuera del área en un clásico que favoreció al León 3 a 0 dirigido por el mentiroso Profe Córdoba. Después pasó a Quilmes (1998-1999) y luego si a un Atlético Tucumán con nombres increíbles. Hizo buenas migas con Cristian Colusso, Emilio Kalujerovich, Cristian Rami, Luciano Abalos, Hugo Romeo Guerra y el uruguayo Oscar Ferro. Obviamente el Decano realizaría una floja campaña y emigraría a Godoy Cruz de Mendoza (2001) donde sufriría la fractura de peroné.
Regresó a Estudiantes nuevamente pero ya sin éxito, que en realidad jamás había tenido.
Luego, extrañamente anduvo jugando en General Belgrano por la Liga de Chascomús y al tiempo se incorporó a Defensores de Cambaceres (2003-2004) junto al Sopa Aguilar y el Gordo Jorge Cordon. Allí recibió una expulsión frente a Atlanta del árbitro Ricardo Sugliani que lo alejó durante siete fechas, y le hizo perder mucho terreno.
Actualmente se desconoce el paradero de él y su familia. No están? A cataaaaaaaaaaan!!!

Cucu

Graña Ariel

Ariel Damián Graña
Figura en las previas de Víctor Hugo por radio Continental, solo le dio el cuero para brillar en la reserva de San Lorenzo.
Nacido en 1976, este longilíneo defensor de buen manejo no tiene nada que envidiarle a Pelé. Sabido es que O’Rey debutó con un pibe, Ariel con una vieja señora. Claro, arranco simbólicamente en primera el 22 de diciembre de 1994 en un amistoso 2 a 2 frente a la Juventus de Italia. En tanto que su presentación oficial fue en marzo de 1995 en la victoria 2 a 0 frente a Ferro.
Con pasos por la selección Argentina sub 16 y sub 20 en alguna ocasión y perteneciente a la camada de Ariel Montenegro, Manuel Avedikián y Leonardo Giraudo entre otros, según entendidos, se hacía el carismático pero no logró ser referente ni afianzarse como titular, casi igual que los compañeros mencionados.
En 1996 pasó a Banfield por un año hasta que con la ciudadanía europea lista se lanzó al océano en busca de nuevas aventuras y mucho dinero.
Fichó en el Toledo de la segunda división española (1997-1998) pero al año estaba de nuevo por acá. En Huracán (1998-1999) tampoco tuvo éxito y su supuesta traición pasó totalmente desapercibida. En busca de revanchas volvió al viejo continente, y se unió a las ilusiones del Standard de Liege (1999-2000) de la trascendente liga de Bélgica.
Con el pasaporte aún con vacío y poco sellado, pensó en la buena alternativa de seguir viajando. Estuvo a prueba en el Cádiz junto a Jorge Cordon y luego fue jugando en el Kalamata FC de Grecia en 2000-2001, Belenenses (2001-2002) y FC Maia, ambos de Portgual y Atlético Paranaense de Brasil.
Para el 2003 se esperaba su auspiciosa aparición en Nueva Chicago (2003-2004) siendo parte de un plantel lleno de figuras como Nacho González, Julián Kmet, Leo Ramos, Juan Ramón Jara, Livio Prieto, Jorge San Esteban, Elvio Martínez, Emanuel Ruiz, Martín Mandra y compañía.
Defensor central que tiene a Oscar Ruggeri como ídolo, sufrió mucho cuando el animal del Patricio Hernández se animó a ponerlo como lateral justamente frente a San Lorenzo. Se le complicó tanto que perdió todos los mano a mano y terminó expulsado. El descenso fue cantado y por ende volvió a hacer las valijas.
Partió a Italia para jugar en el Venezia (2004) y actualmente despunta el vicio en el siempre protagonista AS Fidelis Andria.

Cucu

Soto José

José Francisco Soto (El Pepo)
Áspero volante central que metía miedo, todas las cualidades para jugar en Estudiantes de La Plata(1990-1992), club donde arrancó en los inicios de una década dorada del fútbol argentino, la del ’90 donde jugó 33 encuentros y marco un gol. Pero ese mismo estilo no le sería muy útil para cualquier club, y por eso terminó jugando rápidamente en equipos de menor trascendencia. En 1993 se fue al norte, a Gimnasia y Tiro de Salta pero al año y luego de jugar tan sólo 9 encuentros, ya andaba buscando otra institución más cercana a su origen. Pasó insólitamente por el San Lorenzo campeón de 1995 donde no tuvo lugar pero rescató lo positivo de tener como compañeros a Ruggeri, Ortega Sánchez, Silas y demás.
Al tiempo le salió algo importante en el extranjero: «Estuve cuatro meses en Génova, Italia, donde no llegué a jugar porque no me salió el pasaporte y me llevé la peor desilusión de mi carrera. Estaba en el mejor campeonato del mundo y no poder jugar ni un minuto…fue un golpe muy duro. Estuve a punto de largar todo cuando me sucedió eso». Regresó al país, a Temperley (1995-1996) más precisamente, de la mano de Alejandro Russo y lograron el ascenso. Luego vistió la azul del Sportivo Italiano y finalizó su carrera prematuramente en Arsenal de Sarandí (1998) por una grave lesión. «Me tuve que retirar por dolencias y estuve un año bajoneado por esto, pero de a poco y con la ayuda de mi esposa Georgina y de mis hijos Francisco y Luisina me recuperé».
Una vez alejado de las canchas, agarró el auto junto a otro ex Pincha como Alejandro Persa y viajaron a Rosario a ver como se trabajaba en Renato Cesarini. Copiaron modelos y potenciaron el CACFA (Centro de Alta Competencia Fútbol Argentino).
Tienen a cargo más de 50 jugadores entre profesionales y juveniles. Tuvieron en sus manos a Rubén y Diego Capria, Félix Benito, Fernando Gatti, Sebastián Barclay, Gonzalo Gaitán, César Loza y muchos más. «Tenemos contacto también con gente en el exterior para colocar jugadores. Uno de ellos es el Pacho Maturana, quien en un amistoso nos pidió a Escalante quien recaló en Colón cuando el colombiano estuvo allá». Trabajó también como coordinador en La Plata FC.

Cucu (Gracias Holden)

Vera Freddy

Freddy Osmar Vera
Con terrible nombre de jugador del ascenso, no tuvo más remedio que recalar en él, pero previo paso por otros clubes y una historia muy particular.
Varios entendidos sabrán de su carrera por las categorías inferiores del fútbol argentino, pero pocos se acuerdan de que este delantero arrancó en Estudiantes de La Plata (1990-1992) donde no tuvo mayor suceso. Apenas 3 goles en 43 partidos. Pasó por Quilmes (1992-1993) cuando creía que se haría un nombre, que obtendría aquel lugar que tanto le costó conseguir en el Pincharrata. Pero no pasó mucho tiempo para salir a «deambular» por Sudamérica, vistiendo los colores del Deportivo Quito (1994), el Platense de Honduras y Blooming de Bolivia.
Alejado de las grandes luces pasó por San Telmo (1996-1998), Brown de Adrogué (1998-1999), Ituzaingó (1999-2002) Argentino de Quilmes (2002), Lamadrid y Barracas Central.
Hasta ahí, la típica trayectoria que en sus inicios pintaba bien y que terminó quizás como nadie lo esperaba. Pero siempre quedan algunas perlitas que señalar.
En Marzo de 1992 por el Torneo Clausura le convirtió 2 goles a Quilmes en una goleada 5 a 1 (los otros 2 de Félix Torres y Aredes para el rival), partido que quizás le haya servido para pasar posteriormente al cervecero.
Pero meses después, un 5 de Julio en un encuentro sin goles frente a San Lorenzo en 1 y 57, Estudiantes salió al campo con Merlo; Prátola, Iribarren, Fontana y J.C.Ramírez; Suárez, Soto, París y Capria; Torres y Vera. En la segunda etapa, Freddy salió reemplazado, por un juvenil que debutaba, un tal Martín Palermo.
Destinos…que le dicen.

Cucu (Gracias Holden)

Real Juan Cruz

Juan Cruz Real
Delantero promesa que irrumpió en la primera de Independiente (1995-1996) como «el chico sensación» en épocas dulces. Sin embargo las figuras de entonces lo opacaron por lo que buscó potenciarse en el Deportivo Español (1997-1998) que había juntado una verdadero cachivache con Marcelo Yorno, Héctor Almandoz, Luciano Nicotra, Hernán Meske, Jorge Reinoso, Pablo Fernández, Raúl Peralta, Martín Parodi, Silvio Carrario, Osvaldo Canobbio, Gustavo Grondona, Roque Burella y Carlos Galván. Previo a ello, en 1996 a punto estuvo de pasar a Gimnasia y Esgrima de La Plata junto a Marcelo Kobistij como parte de pago del pase de José Fabián Albornoz al club de Avellaneda.
La jugada obviamente le salió mal y terminó en Millonarios de Colombia. Luego jugó en Arsenal de Sarandí (2000) e Independiente Rivadavia de Mendoza. Continuó deambulando por clubes diferentes a los que alguna vez soñó y durante la temporada 2001-2002 defendió los colores de Almirante Brown de Arrecifes. En una oportunidad fue inhabilitado por el término de dos meses para ejercer el cargo de capitán de equipo por un fuerte codazo con pelota.
Comenzó a buscar alternativas que lo devuelvan a la gloria, o al menos a sentirse protagonista exclusivo. Entonces optó por irse al Ronaldo de la competitiva liga de Haití (2002) donde supuso haría estragos y lo tratarían como rey. Sin embargo se fue a Chile, al Unión San Felipe (2003-2004) institución que abandonó por una lesión rebelde que lo tenía a maltraer. «Dejo el club en buenos términos, es una decisión de común acuerdo con los dirigentes por el tema de la lesión que tengo, sólo estoy esperando que me solucionen el tema económico, que me paguen hasta lo que trabajé, inclusive creo que es algo cómodo para el club dentro de las posibilidades que tienen ellos hoy en día».
Terminó jugando en el Bhoys off The Hamilton de Canadá, lugar en el que actualmente, «la roba» dirigiendo la escuela futbolística Toronto Soccer Academy.

Cucu