Osterrieth Claudio

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Claudio Aníbal Osterrieth
Extraña carrera la de este delantero nacido en Campana en 1969, que pasó de ser promesa de un club grande a terminar jugando el Torneo del Interior en apenas cinco años.
Apareció en la primera división de Independiente de Avellaneda en la temporada 1987/88, tras ser promocionado junto a Ubaldi, Morales Santos, Leeb y Czornomaz, todos dirigidos por Salvador Capitano en reserva. Un año después se consagraría campeón de la mano de Solari junto a Bochini, Clausen, Ríos, Monzón, Giusti, Insúa y Bianco, entre otros.
Durante ese tiempo peleó un puesto en el banco de suplentes con Mauricio Reggiardo y tuvo varios minutos en cancha, a tal punto que marcó importantes goles frente a Racing y River por el campeonato, y otro internacional, ante el Pepeganga de Venezuela, en la Copa Libertadores.
Se desconoce que pasó luego de 1990 cuando dejó el Rojo (19 partidos 4 tantos), pero tres años después apareció en Newell’s Old Boys de Rosario (1993-1994) en donde no dejó huellas.
En 1995 se vistió con los colores de Cipolletti que jugaba el Torneo del Interior y se recuerda los dos goles que le señaló a Alianza de Cutral Co en un importante partido zonal.
Según registros, habría tenido también un paso por Ferrocarril Urquiza de Concordia (1995-1997) pero como en muchas otras de sus etapas, los datos son toda una incógnita.
Lo que es cierto, es que la rompió en Campo Grande , conjunto que disputa el campeonato Intercountries de Zona Norte, siendo el máximo goleador.
Codeándose con gente adinerada, está más cerca de cumplir su sueño: conocer Österreich.

Cucu

Tarabini Federico

Federico Andrés Tarabini
Volante ofensivo cuya aparición en el fútbol argentino fue tan silenciosa como su transcurso, a tal punto que tomó mayor notoriedad, no por sus actuaciones, sino por tener el apellido de su prima Patricia, tenista que aún siendo de medio pelo, fue más conocida que él y logró una medalla olímpica.
Sobrino del ex Estudiantes, Independiente y Boca, Aníbal Tarabini, traicionó los orígenes de su tío y se fue del otro lado del bosque para fichar en las divisiones inferiores de Gimnasia y Esgrima de La Plata.
Fue en 1996 cuando el entrenador Carlos Timoteo Griguol lo hizo debutar en Primera, donde permaneció algunos años compartiendo planteles con Hernando, Sagorak, Cantarutti, Talarico, Pittaluga, Bahl, Darino, Aurelio y Lagorio, entre otros.
Sin embargo, en el inicio de una pretemporada peligró su permanencia entre los profesionales porque debía cinco materias del colegio secundario y el director técnico le «aconsejó» en forma imperante que se las saque de encima.
«Aprovechamos las concentraciones y los viajes para prepararnos. Nos cayó muy bien la recomendación, porque será importante para nuestras vidas, por eso nos alegra este respaldo del cuerpo técnico y del club para terminar el secundario. Y no queremos que el Viejo nos deje fuera de la pretemporada», sostuvo aquella vez el jugador.
Pero esa no sería la única lección de Griguol, ya que tiempo después siguieron su ejemplo y junto a varios compañeros se hizo socio del club.
En 1999 abandonó la institución y como bien se hace en Rosario, bajó a probar suerte a otros equipos de la ciudad o la zona. Así fue que desembarcó en Defensores de Cambaceres que acababa de ascender a Primera B.
Sobre su paso por el «Rojo» de Ensenada no existen prácticamente registros. Jugó unos pocos partidos pero no marcó ningún gol en los 34 disputados por el equipo, dejando lugar a dudas si jugó lo hizo continuadad.
Luego de esa experiencia nunca más se supo de él, pero dejó abierta una categoría poca explorada como «primo de».

Cucu

Montina Diego

Diego Gabriel Montina
Marplatense que en 1991 además de ser guardavidas en el balneario Lobo de Mar y tener ídolos como Francella, Disi y el gran Mitch Buchanan, se desempeñaba como defensor central de Alvarado.
Ese verano, la sección Run Run del Verano de la revista El Gráfico realizó una pequeña producción con el jugador porque Racing Club de Avellaneda se interesó en él por su juego y firmeza parecida a la del «Mariscal» Roberto Perfumo, quien siendo el entrenador, quedó conforme con los videos y recomendó probarlo nada menos que contra Independiente. Más aún porque la Academia quería a Galvagni y ¡su pase era muy caro!
La movida indicaba que el contador Oscar D’Addato, propietario del pase, lo prestaría sin cargo por seis meses para ponerlo en vidriera. Sin embargo, de la operación nunca se supo nada, al igual que de su carrera.
No obstante, según registros habría pasado también por Unión Santa Cruz de Chile (entre 1994 y 1995), San Lorenzo de Almagro , Deportivo Norte y Quilmes, ambos de Mar del Plata.
Justamente en esa última institución conseguiría trabajo, al ser el director técnico de las categorías 92 y 93, para luego pasar a ser coordinador de todo el fútbol infanto juvenil de Unión de La Feliz.
De todas formas, jamás se conocieron sus cualidades y menos aún si alguien se le ahogó, aún contando con un interesante grupo de colaboradores.

Cucu

Caniggia a Talleres 1998

En octubre de 1998 en uno de los tantos «descansos» que Claudio Caniggia se tomó en su carrera como profesional, sonó en Córdoba como posible refuerzo de Talleres. La T buscaba un delantero de primer nivel e inició tratativas con el Valladolid para conseguir a Klimowicz, pero la chance se truncó. A partir de ello y según explicó el entonces presidente del club cordobés, Carlos Dosetti, un intermediario lo ofreció y «no es joda». Fue tan impactante el rumor que hasta se especuló con que podían pagarle unos 100 mil dólares mensuales a partir de la llegada de nuevos sponsors. La novedad también ilusionó al entrenador Ricardo Gareca, que haciéndose el interesante indicó que «si está bien físicamente, lo quiero». Finalmente no se dió, y como lo indica el título, no hizo falta convencer a la Nannis.

Cucu

Naranjo Cristian

Cristian Hernán Naranjo
Sacále jugo, Naranjo en flor, Naranjo mecánico y otras frases similares podrían ser titulares de un diario cada vez que el jugador en cuestión brille. Sin embargo, hasta ahora eso nunca sucedió y tal cual lo muestra la foto, el éxito le dio la espalda.
Nació en 1978, justamente el año en que Fillol demostró al mundo sus cualidades y quizás eso marcó su destino bajo los tres palos.
De chico ingresó en las inferiores de Racing Club, pero su llegada al plantel profesional debió esperar más de lo normal, ya que recién en el 2000 Gustavo Costas lo promovió junto a Leonardo Tambussi, Arano, Barsottini, Luciano Castillo, Cucit, Musa, Orellano, Arce y Diego Milito. El chiste fácil pero efectivo, indicaba que los técnicos buscaban a un Naranjo más maduro.
Sin embargo, tapado por Sessa, Pezzutti y Cáceres, entre otros, no tuvo lugar y a fin de año Reinaldo Merlo le avisó que no sería tenido en cuenta al igual que Neira, Vega, Diez, Zanello y Zubeldía.
Pasó al siempre candidato Quilmes (2001), pero allí tampoco contó con posibilidades y terminó abandonando el club junto a Luciano Abalos, Mazzuco y Alejandro Domínguez.
No concebía ser desconsiderado por todos los técnicos, y su esfuerzo dio frutos (otro chiste). En El Porvenir (2002-2003) finalmente empezaría a jugar, inclusive postergando a Fernando Dubra en un plantel que también integraban Gastón Leva, Zarif y Santa Cruz.
Pero la ilusión duró poco y una vez más debió levantar campamento, realizando un proceso similar en Los Andes (2003-2005) con actuaciones discontinuas y luego en Deportivo Morón (2005-2006) junto a figuras como Raposo, Akerman, Seccafien y Zagharián.
Junto a éste último, uno de los armenios más famosos, pasó a medidos del 2006 a Brown de Adrogué pero Bangert le ganó la pulseada por el arco. Y a mitad de camino una decisión dirigencial de optar por los pibes lo alejó del club, dejando amistades como Oscar Villamayor, Lucas Hure y Adrián Zen Bonacorsi.
Sin ser Cristian «El Cochinón» Naranjo, presunto autor del crímen de una anciana de 85 años en Mendoza, el homenajeado mantiene abierta la Escuelita de Fútbol Los Naranjitos, cuyo lema es «divertirse y aprender jugando». ¡¡Chupate esa mandarina!!

Pasando el chivo:
Si su hijo tiene entre 5 y 15 años de edad y desea que patee una pelota, puede llevarlo a Los Naranjitos en Quilmes, en Primera Junta y Brown de los lunes y jueves de 17 a 21. Para obtener mayor información comunicarse a los teléfonos 4257-8272 o al 4257-5471.

Cucu