En estos días que nos tomamos para reacomodar algunas cosas, descubrimos que hay gente que no puede vivir sin la baldosa. Y no nos referimos solamente a los que preguntaban cada dos minutos “¿Cuándo vuelven?”.
Parece que el Gordo Kenig se olvidó de la movida que armamos hace dos años para que ganase un reality (1) y del posterior saludo (2) (3) y pedido de disculpas de su parte. Se ve que aún no comprendió del todo la idea de “la web essssta”, como él dice.
Nosotros no educamos a los hijos de nadie. Para eso están los padres, se supone. Lo poco que podemos hacer es escribir sobre las trayectorias de los futbolistas que nos provocaron alegría, fanatismo, ira o una carcajada gigante. Nada más.
El video corresponde a una conferencia que Alejandro Kenig dio el año pasado ante simpatizantes de Talleres de Córdoba. Quizás pensando que este material nunca llegaría a nuestras manos, nos atendió lindo. No hay problema, nos bancamos las críticas. Pero es curioso que alguien a quien considerábamos un amigo, se la agarre con uno de los pocos sitios que se circunscribe a su vida deportiva. Si Alejandro googlea su nombre se dará cuenta de que casi nadie recuerda sus calzas grises o sus rabonas al travesaño.




