La primera incursión de los griegos en la Copa del Mundo fue muy pobre, por no decir penosa. Tal esa así que la alegría por haberse clasificado primero, por encima de Rusia, en las eliminatorias para USA ’94, duró apenas un par de minutos, los que necesitó Batistuta para hacer el primer gol en el debut, en Boston.
Luego de la abultada pero no menos lógica derrota 4 a 0 ante Argentina, Grecia encaró el partido frente a Bulgaria con otra expectativa, ya que su rival también había caído por goleada (3 a 0) contra Nigeria. La ilusión, sin embargo, volvió a desvanecerse cuando Stoichkov puso en ventaja a los búlgaros, de penal, a los 5 minutos del primer tiempo. Esa tarde, en Chicago, los griegos volvieron a caer 4 a 0.
Con la ilusión de ganar 64 a 0 (?) en la última fecha y lograr la clasificación a octavos de final gracias a una eventual ayuda de Argentina, los helenos se jugaron la vida ante Nigeria. Y ahí sí, por fin, dejaron de comerse de a 4. El 30 de junio de 1994, en Dallas, sólo perdieron 2 a 0 frente a los africanos pero se tuvieron que bancar el festejo canino de Finidi George.
Habiendo utilizado a sus 3 arqueros, aquella Selección de Stratos Apostolakis, Stelios Manolas, Dimitrios Saravakos, Nikos Nioplias, Tassos Mitropoulos y tantos otros ídolos (?), culminó su primera experiencia mundialista demostrando tibieza e inocencia, factores que la llevaron al último lugar en la tabla de Estados Unidos 1994. No es que le haya faltado suerte, pero el video demuestra que estuvo meado por los perros.









