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Turrismo aventura: Thermaikos Thermis FC de Grecia
Sí, a vos. A vos que sos futbolista profesional y que te metés en la baldosa mientras pensás «a ver qué dicen de mí estos hijos de puta«. Aflojá un poco, porque una vez más te traemos una alternativa para que puedas seguir desarrollando tu laburo bien lejos de tu país, robando euros asegurándote el futuro en una liga no tan exigente de Europa.
En esta oportunidad, te presentamos al Thermaikos Thermis FC, un club griego que paradójicamente se adapta perfectamente a los inadaptados. ¿Cómo es eso? Fácil, ellos saben que a vos lo único que te interesa es la pelotita, tener el auto más caro y 25 cadenas de oro. Es más, no les preocupa que te cagues a trompadas cada dos por tres, poniendo en evidencia tu falta de luces para razonar y dialogar. A ellos les importa que rindas en la cancha. Y si sos bocón y tribunero, mejor. Ah, ¿estás interesado? Bueno, seguí leyendo. Si sabés (?).
La institución, fundada en 1949, se sitúa en la ciudad de Thermi, en el norte de Grecia, y tiene apenas 16 mil habitantes. Según averiguamos no hay muchos lugares para joder. Los griegos rompen las bolas con eso de la cultura, viste. Pero vos no te hagás dramas, seguro encontrás algún otro sudamericano como vos que esté en la misma y te hacés amigo. Y si no, claro, lo cagás bien a piñas. De última ni salgas de tu casa. Pensá que es solamente un año, terminás el contrato y te venís con el bolso lleno de billetes.
El equipo juega en la liga Norte de la División C, algo así como la Primera B Metropolitana pero sin Bazán Vera. Acá el Bazán Vera venís a ser vos. Es probable que si boqueás un par de veces te terminen contratando para una publicidad. No se, yo que vos lo pienso. Si podés (?).
Argentinos que hacen o hicieron turrismo: hasta hace poco seguía Jorge Drago, ex arquero de Colón y Almirante Brown.
Probabilidades de baldosear en ese club: Entre un 40% y 60%, depende de tu termez.
Jugadores que se adaptan al perfil del club: Pablo Migliore, Chipi Barijho, Billy Rodas y Diego Muslera, entre otros.
Cisneros Juan Carlos
Juan Carlos Cisneros
Volante surgido en la época en la que el Deportivo Español agonizaba en la Primera División con un mix de juveniles y refuerzos venidos a menos que ya tenía el destino marcado. Como ejemplo, sobra un botón: su debut se produjo en la primera fecha del Apertura ’97, con derrota 3 a 0 ante el Independiente de Gareca. Ese mismo día, Cisneros vio como Roberto Rogel, el DT que había confiado en él, era despedido por el pésimo arranque.
Después pasaron Eduardo Luján Manera, José Luis Pérez y Luis Blanco, hasta que nuestro homenajeado volvió a tener una oportunidad, en la tercera jornada del Clausura ’98 y algunas semanas más tarde fue testigo de otro cambio de entrenador, ya que tomó el mando de aquel proyecto hundido el inexperto Leandro Pérez. En total, Cisneros disputó 7 partidos en la máxima categoría, en los que su equipo apenas pudo rescatar dos empates.
A diferencia de muchos que volaron instantáneamente, el pibe se quedó a pelear la temporada 1998/99 del Nacional B. Pero tampoco duró tanto. Ya para la 1999/2000, en la misma categoría, vestía la camiseta de Cipolletti de Río Negro, junto a Iachetti y Montefiori. Pero faltaba.
Luego de una fugaz incursión por el Jorge Wilstermann de Bolivia, llegó el turno de su momento de mayor exposición, a mediados de 2000, cuando cayó increiblemente en un grande de Chile como el Colo Colo, dirigido entonces por Fernando Morena. Pese a que era un desconocido, el ex Español se animó a decir que tenía nivel para integrar el equipo titular y en una de sus primeras prácticas tiró una rabona…síntoma inequívoco de su baldoseridad.
Unos meses más tarde, como se preveía, Cisneros no iba ni al banco y la prensa trataba de encontrar la explicación o al menos sacarle algunas palabras:
– Me encantaría seguir en Colo Colo. ¿A quién no le va a gustar?
– Pero usted casi no ha jugado… ¿Dónde encuentra la motivación para continuar en el club, si piensa que ha visto algunos partidos desde la tribuna?
– Y eso es lo que a uno no le gusta. Pero son las decisiones del entrenador y uno no le puede decir nada. El es el que manda. Uno entrena para estar ahí los domingos y nada más.
– ¿Ha estado lejos de su nivel cuando ha actuado?
– No sé decirle si estuve o no en mi nivel, porque he jugado demasiado poco. Pienso que si juego más podré responder a eso. Ojalá pueda hacerlo.
– ¿Siente que usted tiene nivel para ser titular en Colo Colo?
Sí, ¿cómo que no?. Claro que tengo condiciones para ser titular. Si no, no hubiese venido, me hubiese quedado en un club de Argentina. Pero a mí me gustan los desafíos y por eso vine.
Fracasando en el intento de obtener más minutos, decidió volver a nuestro país para ponerse la camiseta verdinegra de San Martín de San Juan (2001), su último equipo en la segunda división.
Con el pase en su poder, pasó luego por Guaraní de Paraguay y en el invierno de 2002 regresó a la Argentina para sumarse a Ferro Carril Oeste, donde compartió breves vivencias con jugadores de la talla de Bangert, Gonzalo González, Sekagya, «no soy Daniela» Cardone y Milozzi.
En octubre de ese mismo año, el empresario Gustavo Mascardi se hizo cargo del fútbol y pese a que él mismo lo habia acercado a Caballito, decidió limpiarlo junto a otros 8 jugadores. Ese fue el final desabrido de una carrera que empezó con Rogel. Y no hay con qué darle, ya sabemos que esa torta no lleva frutilla.
Que la chupin
Y quizás el piberío cree que los chupines son un invento de los floggers. ¡Por favor! Claudio Caniggia, ya más maduro y alejado de los jeans nevados de su juventud, mostró en los 90’s cómo es eso de vestirse para el culo, incluso usando ropa oscura en su totalidad.
Castillo Germán
Nueva Chicago electrocardiograma 1995
La tendencia de las marcas, en la primera mitad de los 90’s, fue la de experimentar con los diseños y no tanto con los colores, como sucedería unos años después. Tomando el clásico verde y negro pero agregándole una particular sello propio (?), Penalty le hizo una camiseta a Nueva Chicago con unas zigzagueantes rayas que, en sentido horizontal, parecían electrocardiogramas. Malísimo.
van de Ban Abe
Especiales: Diego Maradona Jr.
Diego Armando Sinagra
Si con el apellido Maradona robaron hermanos (1 y 2) y sobrinos (1, 2), no podíamos esperar menos de un hijo. Nacido el 20 de septiembre de 1986 en Nápoles, como fruto de una relación extra matrimonial del Dié con Cristiana Sinagra, comenzó a ser noticia en Argentina cuando apenas era un niño que perseguía su verdadera identidad.
Con Diegote negado a realizarse pruebas de ADN y admitiendo incluso que si algún día lo cruzaba le escupiría la cara, a la familia Sinagra no le quedó otra que esperar el fallo de la justicia, que reconoció a Junior como hijo de Maradona en 1993, a través de la Corte de Apelaciones de los Tribunales de Nápoles.
El pibe, parecido fisicamente, aunque derecho y con una evidente falta de talento para emular mínimamente el camino de su padre, intentó de todas maneras armar una carrera en el fútbol. Hizo inferiores en el Nápoli (1997 a 2004), donde no mostró nada del otro mundo, pero así y todo consiguió que lo convocaran a la Selección Sub 17 de Italia, en 2001. Unos años más tarde, planeó una aventura para conocer a su papá en un campo de golf de la ciudad de Fiuggi y obtuvo algo que hasta el momento era impensado, un abrazo y una charla íntima de 40 minutos.
Ya más grande, aunque siempre en categorías formativas, pasó al Genoa (2004/05), pero allí no pegaría el salto grande. Bah, el salto nunca lo pegó. Finalmente debutó profesionalmente, pero en Cervia Vodafone (2005), un equipo del ascenso protagonista de un reality show llamado Campioni, Il sogno. Sí, al mejor estilo Atlas.
Luego Junior siguió baldoseando en Internapoli (2006), Quarto (2007 y 2009), Venafro (2007/08) y Boys Caivanese (2008). Aunque, claro, lo más jugoso vendría después.
Cuando muchos imaginaban que había encontrado su futuro con el modelaje, en octubre de 2008 viajó a la Argentina…y logró que lo probaran ¡en River! Después de entrenarse con la Reserva, saludar a algunos jugadores y asistir al Monumental para ver el partido ante Defensor Sporting por la Copa Sudamericana, se dio por satisfecho y aprovechó para hablar del equipo de su corazón (?): «De verdad que me gustaría jugar en este club, es un sueño, y no se trata de un desafío a mi padre. Desde chiquito que me encanta el estilo que tienen sus jugadores«. Y agregó: «en lugar de Abreu, tendríamos que haber traído desde Nápoles a Germán Denis«. Ojo, algo sabe (?).
Como si algo le faltase a su particular trayectoria, también incursiono en el fútbol playa, ese deporte donde se practica la confraternidad del Río de La Plata. Maradona Junior fue convocado, a manera de promoción, al seleccionado italiano que participaba de las eliminatorias para el Mundial de Francia 2008. Si bien no se destacó, el equipo clasificó y por eso lo terminaron contratando de Mare di Roma (2008), un conjunto que la sabe lunga (?) en eso de correr en la arena. Ahí Dieguito marcó 6 goles en 3 partidos y se ganó definitivamente un lugar en el plantel de Italia que participó del Mundial de la especialidad. En 2009 se incorporó al Nápoli Beach Soccer y fue determinante para que el equipo obtuviera el primer título de su historia. ¿Vieron? Al final es como el Diego. Cumplió sus sueños de jugar un Mundial y salir campeón. Por eso no es tan ladri que ahora tenga una escuelita, ¿no?








