
José Alberto Moisela (la Bala)
A sabiendas de que los futbolistas peruanos generalmente no rinden en nuestro país, Belgrano de Córdoba quiso encontrar la excepción a la regla, a mediados de 2006, con José Moisela, un lateral izquierdo que venía saltando, de equipo en equipo, tratando de marear a la gente y, de paso, hacer olvidar su criminal apodo: la bala.
Cuando cayó en Argentina arrastraba pasos por Deportivo Municipal (2000), Coopsol Trujillo (2001), Sporting Cristal (2001 a 2005), Universidad San Martín de Porres (2005) y Universitario (2006), conjuntos de su tierra que le dieron la suficiente experiencia…para hacer sapo en el extranjero.
Su arribo a la Docta, claro, casi pasó desapercibido al lado de otras rutilantes (?) contrataciones como las de Ezequiel Medrán, Juan José Serrizuela, Andrés Yllana, Jorge Cervera, Ricardo Rojas, Juan Daniel Cáceres y Julián Mosquera, nombres que en teoría iban a intentar salvar a Belgrano del descenso en su primera temporada en Primera después de mucho tiempo. La cosa arrancó bien en aquel Apertura ’06, con victoria 1 a 0 sobre Rosario Central. Pero después del debut, el entrenador Carlos Ramacciotti renunció a su cargo y el equipo quedó en manos de Mario Griguol.
Ya para la segunda fecha, con el nuevo DT, Moisela tuvo su primera oportunidad. Fue titular en la derrota 3 a 1 ante Independiente, en Avellaneda. Pero no sería el comienzo de nada. Al contrario.
Promediando el torneo, colgado, sin siquiera concentrar y consciente de que le quedaban varios meses de contrato, llamó por teléfono a Perú e invitó a su familares que vinieran a la Argentina a pasar unos días con él, aprovechando que no tenía nada que hacer. En la casa le hicieron caso, pero el pobre Moisela tuvo tanta mala leche que justo por esos días Griguol lo convocó en tres fechas consecutivas y apenas si tuvo tiempo para saludar a los suyos. ¿Y todo para qué? Para jugar los últimos 15 minutos de una derrota 2 a 1 ante Argentinos, y los últimos 10 de una caída 1 a 0 frente a Gimnasia de Jujuy. Ya se insinuaba que J*sé era piedra.
Antes de terminar el campeonato abandonó Córdoba y siguió jugando en el campeonato peruano con los colores de Alianza Atlético (2007), Juan Aurich (2008) y Alianza Lima (2009). Desde este año forma parte de Total Chalaco, la nueva denominación del equipo de trabajadores que hasta hace poco participaba de torneos barriales bajo el nombre de Total Clean, una empresa arequipeña de limpieza.