
Club Social y Deportivo Parque, Buenos Aires, 1992. Social Parque.
(Gracias Archivo 10)

«¿Y qué querés? ¡Si es arquero!«, frase que inmortalizó Maradona para referirse al Papa Juan Pablo II, podría adaptarse prefectamente a todos los que eligen esa posición en la cancha. Son tipos raros, con gustos diferentes y generalmente llaman la atención. A Sergio García no le alcanzaba con vestirse con otro color, también probaba con indumentaria que nada tenía que ver con la institución que defendía. En este caso, podemos observar cómo lucía el buzo de la selección paraguaya, pero jugando para Atlanta.
(Gracias King_Mostaza)

Víctor Nazareno Godoy
Delantero con tendencia a engordar, como Leonel Nuñez, Alejandro Kenig o el Turco Asad-o (?). Paseó su figura boteriana por infinidad de canchas del interior de nuestro país y le agregó a su historia algunos momentos en la liga boliviana, que terminaron de redondear una trayectoria bien baldosera que tuvo como pico de gula un partido en la máxima categoría de AFA.
Surgió en el comienzo de la década pasada con la camiseta de Chaco For Ever (1991 a 1993 y 1994) en el Nacional B, donde disputó 23 partidos y señaló 3 goles, ganándose misteriosamente la posibilidad de probar suerte en un equipo de Buenos Aires.
Así llegó a Quilmes (segunda parte de la temporada 1993/94), cuando todavía no se hablaba demasiado de su panza ni de sus goles. De hecho en el Cervecero disputó sólo 6 encuentros y no convirtió. Su estreno fue como titular en un victoria 1 a 0 ante Atlético Rafaela y se despidió con una derrota 3 a 0 ante Instituto por el reducido. Actuar en ese equipo no le fue fácil, ya que tenía por delante a Dante Fernández, el Mudo López, Lalo Colombo, Fito González y Latrechina, entre otros.
Retornó a Chaco For Ever y tras haber perdido la categoría jugó el Torneo del Interior en la 1995/96. Ya parecía que su carrera se iba a limitar al cuadro albinegro, pero no. Tuvo un envión importante en la temporada 1996/97, marcando 6 tantos en 36 partidos y logrando el ascenso a Primera División con Gimnasia y Tiro de Salta, conjunto que le daría la gran oportunidad de su vida deportiva.
Permaneció en el plantel después del receso y tuvo su recompensa el 24 de agosto de 1997. Ese día lo mandaron a la cancha en el triunfo 2 a 0 del Albo sobre Newell’s, correspondiente a la primera fecha del torneo Apertura. Entró a los 19 minutos del segundo tiempo por Carlos Castilla y esa fue su última y única experiencia en la A.
Atlético Rafaela (1997/98) le vio cara de buen pibe y lo contrató inmediatamente para que rompiera redes, pero sus estadísticas otra vez le jugaron en contra. En 24 presentaciones apenas pudo mojar 4 veces. Para completarla, cerró sus números en la segunda categoría con un paso por Cipolletti de Río Negro (2000, 16 cotejos, 4 goles), dejando su ficha con la triste cifra de 17 tantos en 105 partidos.

Facundo Martín Martínez Montagnoli (El Manteca)
Enganche nacido en Devoto que, lejos de alcanzar la gloria, se quedó dando vueltas por el barrio, a la espera de este post que si bien parece apresurado, presume de justificado por varias razones que así lo indican.
Después de muchos años en las inferiores de River Plate, debutó en Primera División el 29 de mayo de 2005, en el recordado partido en el que los Millonarios dirigidos por Leonardo Astrada presentaron juveniles ante Gimnasia y Esgrima La Plata.
Aquel día pisaron el césped del Monumental jóvenes promesas como Jesús Méndez, Nicolás Domingo, Matías Abelairas, Radamel Falcao, Federico Almerares y los hermanos Higuaín. El pibe Martínez Montagnoli ingresó por Fernando Crosa a los 40 minutos del segundo tiempo y tuvo así su puñado de minutos en la elite del fóbal argentino, porque nunca más volvió a vestir la casaca de River de forma oficial.
Pero vayamos a una nota del diario de su barrio natal para entender todo lo que vino después.
Cuando era muy chico iba con sus padres a la Plaza Arenales. Prefería la pelota antes que la hamaca, el subibaja o jugar a la mancha. En aquel momento seguramente no pensaba que unos años después iba a hamacar el cuerpo (?) para dejar rivales en el camino o que tendría que subir y bajar para crear situaciones de gol, ni mucho menos que pasaría entre los defensores evitando que lo toquen.
«A los 4 años un señor me vio en la plaza y habló con mi mamá para anotarme en la Liga FAFI«, recuerda Martínez Montagnoli sentado en la cocina de su casa.
Evidentemente lo que el futbolista ocultó, con la complicidad del autor de ese artículo, es que ese día en la plaza lo agarraron jugando en el tobogán. Eso explica el pronunciado bajón de su trayectoria una vez que debutó en la máxima categoría. Ma qué hamaca ni hamaca.
El fútbol uruguayo se enamoró de su apellido compuesto y lo adoptó como propio, marcándole un par de pautas para que se sintiera un charrúa más. Nada de Peñarol y Nacional. Para hacerse hombre le pusieron en el camino clubes como Atenas (2006/07), Montevideo Wanderers (2007/08) y luego de una prueba fallida en All Boys, volvió al paisito para actuar Rampla Juniors (2008/09).
¿Alguien todavía vacila sobre su precoz baldoseridad? Veamos cómo cierra la nota ya citada:
Sin dudas que toda su vida recordará el debut, pero también siempre tendrá presente el pasto de la plaza y las baldosas de Juventud, porque fue ahí donde aprendió a hamacar su cuerpo, a subir y bajar con la pelota en los pies y a gambetear rivales.

Gabriel Eduardo Vales
Mucho antes de que su hermano Gastón tallara a mano el concepto de baldoseridad, Gabriel Vales había trazado un mapa que inevitablemente conducía a este sitio.
Debutó como delantero en el Boca de 1984, más precisamente el día del fibronazo, ante Atlanta, con una derrota por 2 a 1 que sumó una mancha más un equipo que era una fiel imagen de la situación económica del club. Hasta su partida, en diciembre de 1985, llegó a disputar 10 encuentros y marcó un gol, frente a Temperley, en otra caída de los xeneizes.
Entre 1986 y 1987 vistió la casaca de Estudiantes de Río Cuarto, donde jugó el Torneo del Interior. Allí se lució junto a Pimpinela Tessone y marcó 12 goles, una cifra para nada despreciable tratándose de un puntero derecho. Igualmente lo suyo no era la definición.
Retomó su trayectoria en Primera División con la camiseta de Ferro Carril Oeste (1986/87) y añadió 28 partidos que le sirvieron para sumar otros 3 tantos. La experiencia en Caballito, sin embargo, fue breve y poco le sirvió para seguir figurando en la elite. O a lo mejor prefirió continuar la ruta de su barbudo amigo Tessone, del que increiblemente no se podía separar.
Además de haber hecho dupla en Río Cuarto, actuaron juntos en Los Andes (1988/89, 29 partidos y 2 goles) y Argentinos del Sud de Gaiman, Chubut (1989/90). Lo que se dice un matrimonio. Y siendo su compinche Joaquín Galán, a Vales le tocaba ser Lucía, claro.

Luis Horacio Larrachado
Prometedor puntero de las inferiores de Racing Club que no supo afianzarse en la Primera División por varios motivos. Uno de ellos, sin dudas, fue la situación deportiva e institucional de La Academia, factor que se ha reiterado en los últimos tiempos, al punto de transformarse en la excusa más fácil, y también más creíble, para cualquier estrella no consumada del cuadro de Avellaneda.
Otra causa de su no consagración fue la nula eficacia a la hora de convertir. Entre 1982 y 1983 disputó 31 encuentros y no hizo goles. Aunque vale aclarar que su función era la de desbordar, por izquierda o por derecha, para centrear una buena bocha al 9 de turno. Su última función en Primera A fue triste, ya que fue titular en el último partido de un Racing ya descendido que no pudo hacerle frente al Independiente que ganó 2 a 0 y se consagró campeón.
En 1984, según señala el blog Historia del Fútbol Marplatense, se fue a San Lorenzo de la Ciudad Feliz, junto a Juan Carlos Zubczuck, Marcos Leiva y Roberto Scalise, y compartió el plantel con un catamarqueño llamado Yasushi Kawakami. No, mentira, era japonés.
Un año más tarde recaló en El Porvenir y no sería su último conjunto de la segunda categoría, porque en la temporada 1990/91 vistió los colores de Defensa y Justicia. Para decorar su trayectoria, añadió instituciones de Costa Rica y Guatemala.
En ese último país, además de haber actuado en el Xelajú, años más tarde volvió a dar la nota cuando vendió un poco de humo mientras representaba al ignoto futbolista Eddy Recinos: «En este momento estoy realizando un trabajo especial en el campeonato Mundial Sub 20, por lo que al concluir me pondré en contacto con la dirigencia de Municipal, para analizar las posibilidades que existen. La idea es traerlo a préstamo para mostrarlo en la Argentina y, luego, de acuerdo con el rendimiento que muestre, tratar de ubicarlo en otro lugar, porque en la empresa que trabajo nos interesamos en llevar jugadores a Europa«. Las declaraciones fueron realizadas en el 2001. ¿Alguien tiene noticias?

Gabriel Sergio Olivera
Volante que integró el plantel de San Lorenzo en la temporada 1992/93 sin que nadie lo advirtiera. El chabón se peinó lo mejor que pudo y puso cara de «soy jugador de Primera División, no me tengo que reir» para salir en la clásica foto anual, justo debajo de los arqueros del Ciclón.
El cuero sólo le dio para eso. Sin más experiencia que entrenamientos con los grandes y algunos partidos no oficiales, deambuló por el ascenso en busca de una segunda oportunidad en la elite…que nunca tendría. Además de haber pasado por el Deportivo Armenio, vistió las casacas de Defensa y Justicia (1993/94), Tristán Suárez (1996/97 y 2000/01), Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia (1996/97), Defensores de Belgrano (1998 a 2000) y Atlanta (2001/02).
Su última imagen en el Bohemio no fue la mejor. El equipo, que contaba con valores como Bernardo Negro Luqui, Cristian Pellerano y Diego Katip, se había armado para salir campeón y terminó vigésimo en el torneo de la Primera B.
Pese a haber convertido tres goles, Olivera se fue mal, reclamando su dinero y apretado por la barra, según señaló en su momento el Diario Olé. No sabemos si cobró todo lo que le adeudaban, pero al menos se debe haber llevado el recuerdo de un afectuoso saludo de Roberto Besasso y una buena ducha con Bazán Vera.