Él votó a una página baldosera

Agradecemos el gesto desinteresado (al menos, hasta hoy no nos pidió nada) de Santiago, el bajista, cantante y letrista del grupo platense «El Mató a un Policia Motorizado«, por habernos votado como mejor sitio del año en sendas encuestas publicadas en el diario El Día y en la página Encerrados Afuera. No es la primera vez que lo manifiesta, por lo que deducimos que lo que hacemos le gusta en serio.
Podríamos hablar de su música pero esas botas nos quedan grandes. Preferimos que ustedes escuchen algo haciendo click acá o directamente comprando el disco que acaban de editar, «Navidad de Reserva».
Todos nuestros respetos para Santiago, que en 2004 votó como chanta del año a Daniel Grinbank por haber fundido al Leganés.

Ver: Encuesta El Día y Encerrados Afuera.

En Una Baldosa

¿Qué pasó?

Muchos se habrán preguntado qué ocurrió con el sitio durante los últimos días de 2006. La respuesta debería ser larga y detallada, pero para simplificar el mensaje y ahorrar tiempo lo vamos a tratar de resumir de la mejor forma posible: nos está quedando chica la casa. El hosting que nos alberga desde hace más de un año nos da más problemas que satisfacciones y en este caso se notó de la manera más drástica: estuvimos off-line durante 12 días. Demasiado para una página de internet.
La explicación oficial habla de «límite de transferencia mensual superado», algo que se mide de acuerdo a las visitas y la cantidad de material (textos, fotos y demás) que los visitantes consumen cuando navegan por el sitio.
Sabemos que cada vez entra más gente a la baldosa y que cada vez hay más por recorrer (si contamos las secciones, es como si tuvieramos 11 blogs al mismo tiempo, no es joda), pero también somos concientes de que lo que atenta contra la estabilidad del servicio es el odioso spam. Somos una víctima más de las visitas indeseadas, de la publicidad indiscriminada y también de nuestra propia falta de tiempo y conocimiento para combatirla.
El viejo y querido foro baldosero, que para algunos es casi el paso diario obligado y para otros es simplemente un accesorio, es por ahora el que se lleva la peor parte. Es carne fresca para los bots que se comen el ancho de banda. Y es por eso que como primera medida decidimos suspenderlo momentáneamente para empezar a buscar la punta del ovillo. Después, cuando estemos más seguros de los siguientes pasos a dar, les comunicaremos las novedades.
Si nos remitimos al viejo dicho del durazno, en este preciso momento nos estamos bancando la pelusa. Hacer un blog también es hacerse cargo de ésto. Es lidiar con un hosting barato, hacer cuentas para tratar de pasarse a uno mejor, quedarse toda una noche despierto para putearte mediante tickets (consultas) con un tipo de servicio técnico que apenas si sabe resetear un CPU. Es así. Hacer un blog no es sólo postear. Ojalá fuera sólo eso. Lo tenemos claro aunque no nos guste.
Queda agradecer a todos los que se preocuparon e hicieron llegar sus inquietudes, a la gente de La Redó! por habernos prestado su espacio para informar a la monada y a nuestros hermanos de Bestiario del Balón, que nos dieron refugio en la última semana.
A partir de ahora nos encargaremos de volver a la normalidad. Gracias, felicidades y seguimos en contacto.

En Una Baldosa

AVIsenle que queda feo

En 1996 la revista El Gráfico realizó un informe para saber en qué invertían su dinero los futbolistas. Uno de los elegidos para ilustrar la nota fue el Avi Alejandro Mancuso, que desde su amado Brasil había desarrollado un negocio bastante particular: vender remeras con caricaturas de sus colegas. No solo el producto presentado dejaba bastante que desear (arrugado y con un dibujo de Amaral horrible), sino que además la pilcha del dueño de la empresa era por lo menos decadente. Jeans enormes y casi a la altura del ombligo, con remera gigante por dentro y un estampado que por suerte alcanzó a tapar involuntariamente para la foto. Ni el paisaje ayudó. ¡Pobre Mancu!

Juan Pordiosero

Cáceres Néstor

Néstor Julián Cáceres
Imposible que su figura no se opacara estando al lado del mediático Diego Díaz en la figurita que le tocó compartir en 1992. Apenas si se lo recuerda por Vicente López, y eso que jugó 20 partidos en una temporada.
Nacido en Lomas de Zamora, jugó como delantero con los colores de Victoriano Arenas entre 1987 y 1990. Después recaló en el Calamar y tuvo su momento de gloria al pisar en varias oportunidades el césped de la Primera División. Sin embargo, sus minutos de fama tenían fecha de vencimiento. En 1993 fue transferido al fútbol peruano y nunca más se supo de él. Se cuenta que en el San Agustín le fue bastante bien y hasta el día de hoy la gente se pregunta «¿Qué habrá sido de Néstor Cáceres?«.

Juan Pordiosero

Belgrano 3 – Checoslovaquia 2

La jornada del 3 de febrero de 1979 no es cualquier otra en la historia de Belgrano de Córdoba. Ese sábado, el Pirata se dio el lujo de derrotar en el Gigante de Alberdi al campeón de Europa. La selección de Checoslovaquia venía de consagrarse como el mejor en la Eurocopa de Yugoslavia 1976, dejando atrás a la Holanda de Cruyff en semifinales y a Alemania Federal en el cotejo decisivo.

Llegó a La Docta con la mayoría de sus figuras (se destacaban el goleador Zdenek Nehoda y el defensor Anton Ondrus), en busca de la puesta a punto para afrontar el campeonato de Italia 1980, donde defendería el título.

Todo hacía presumir que le ganarían al elenco argentino, sobre todo cuando a los 12 minutos ya llevaban una ventaja de 2 a 0. Sin embargo, Belgrano remontó de forma heroica el encuentro y con un gol de Eduardo Carranza y 2 de Enrique Viller se llevó la victoria.

En la foto 1, posa el campeón europeo.

En la foto 2, el arquero checoslovaco Pavel Michalik contiene la pelota.

Juan Pordiosero

(Imágenes del libro «Un siglo de pasión«, de Gustavo Farías)

Mira Salvador

Salvador Leonardo Mira (El Chacho)
Un buscavidas con sus correspondientes minutos de fama en la Primera División de nuestro país. Apareció en Banfield a mediados de 2000, cuando el conjunto sureño estaba luchando por lograr el ascenso en el torneo de la B Nacional. Si bien no tuvo mucha participación era común verlo en el banco de suplentes, junto a Alejandro Mullet, Raúl Pretel, el uruguayo Vázquez Espagnol y Ezequiel Andreoli, entre otros.
Con la escalada a la máxima división, se aseguró su primer contrato profesional, emulando a otros pibes como Walter Fonseca, Maximiliano Furina, Daniel Delgado, Damián «el Cebolla» Giménez, Julio Barraza, Pablo Suárez, Cristian Hergenreder, Fabián «le metí un dedo a Riquelme» Santa Cruz, Pablo «me confunden con el de Damas Gratis» Lezcano y Daniel «por boludo no jugué el Mundial» Bilos. Y aunque su instrascendencia se mantuvo también en la elite, sobre todo a partir de una fisura de peroné, pudo ser considerado por otro equipo de Primera. Después de haber quedado libre, en febrero de 2002, pasó a Talleres de Córdoba para jugar el Torneo Clausura.
Claro que no le fue nada sencillo sumar minutos. Debutó ante Estudiantes de la Plata, ingresando por el lesionado Cristian Pino, a los 26 minutos. Como buen volante de marca le tocó seguir de cerca a Alejandro Osorio. Siete minutos más tarde, el chileno armó una buena jugada y clavó el 1 a 0. Con el transcurso del partido llegarían otros 3 goles del Pincha. Nunca más se lo vio al «Chacho» en la Docta.
Aunque algun dato lo ubica en el Perugia de Italia en el último semestre de 2002 (los representantes suelen hacer milagros), estimamos que después de ver el Mundial de Corea-Japón en su casa estuvo haciendo tiempo hasta comienzos del año siguiente, cuando tomó la determinación de su vida: viajar al fútbol suizo. Allí es finalmente considerado un jugador del montón (algo que acá no pudo) gracias a su recorrida que abarcó pasos por el Chiasso (2003), Yverdoon (2004) y Bellinzona (2004/05). Ilusionado quizás con la chance de juntar más guita y volver a su Córdoba natal para poner una heladería llamada «La Suiza» o algo por el estilo, sigue derrochando su talento en el GC Biaschesi.

Juan Pordiosero