River 2 – Austria Salzburg 0 (1977)

Fundado en 1933 y rebautizado en 2005 como FC Red Bull Salzburg, el original Austria Salzburg visitó tierras sudamericanas a principios de 1977 para participar de un torneo amistoso en el Estadio Nacional de Santiago de Chile. ¿Uno de sus rivales? Ni más ni menos que River Plate, que venía de perder la final del Nacional 76 ante Boca Juniors.

El elenco austríaco, con muchos juveniles, no fue obstáculo para el cuadro argentino, que se impuso 2 a 0 con goles de Alejandro Sabella, que por aquel entonces trataba de ganarse el lugar de volante creativo, tras la partida del Beto Alonso al fútbol francés.

Gracias Ale_Carro

Pirès a Boca (2009)

Campeón del Mundo con Francia en 1998, el volante Robert Pirès tuvo su pico de rendimiento en el Arsenal inglés, entre el 2000 y el 2006. Ya en la recta final de carrera, cuando jugaba en el Villarreal de España, fue entrevistado por una radio argentina y en ese contexto tiró una declaración que encendió la ilusión de varios.

“Cada vez que por aquí pasan por televisión a Boca lo miro, me gusta mucho La Bombonera. Cada vez que veo a la gente metiendo presión, eso me gusta mucho. Antes de retirarme me gustaría jugar en Boca. La Bombonera me gusta”, fue lo que dijo el francés, sin tenerle miedo a la demagogia. Los medios levantaron el entrecomillado y enseguida armaron una bomba con nada de sustento: Pirès a Boca.

La noticia, que no era tal, no tardaría en desinflarse, casi al mismo tiempo que empezó a circular en internet una foto del mismísimo D’Artagnan luciendo la camiseta de River. Es que siempre soñó con jugar en el Monumental (?).

Al año siguiente firmó con el Aston Villa inglés y ahí se retiró.

River con números delanteros (1984)

En 1984 River Plate salió de gira por Europa para disputar una serie de partidos amistosos: uno muy relevante, frente al Nápoli de Maradona; y otros ante el Real Murcia y el Hamburgo de Alemania. La curiosidad, sin embargo, no estuvo en los rivales ni en las gallinas que aparecieron en el estadio San Paolo.

La nota de esa gira fue la camiseta adidas utilizada por el Millonario, distinta por su gran cuello rojo, pero sobre todas las cosas por los números que exhibía en el pecho. Como si fuera poco, el trefoil de la marca alemana también tenía un tamaño desproporcionado.

De nuevo en Argentina, la extraña casaca riverplatense quedaría en desuso, pero saldría a la luz su versión en negativo al año siguiente.

Son decisiones: Gerlo jugando de 9 (2009)

Partido raro y repleto de incidencias fue el que protagonizaron River y Arsenal en el Clausura 2009. Suficiente para quedar guardado para siempre en la retinas del hincha millonario. No fue una final, ni un clásico. Tampoco un descenso. No fue especial por las expulsiones, ni por el doblete de Gallardo. Lo que todos recuerdan de aquel día se puede definir en una frase: «Yo vi a Gerlo jugando de 9».

Danilo Telmo Gerlo no es un jugador muy dotado que digamos. Su carrera en el fútbol la hizo a base de sacrificio y amor propio, factores que lo llevaron a protagonizar el ascenso con Quilmes en 2003. Compartiendo la defensa con Alayes (o Raggio), Desábato y el Tucu S*avedra, se ganó su lugar en Primera División y lo mantuvo durante una década.

Su llegada a River, a mediados de 2004, sorprendió. Por aquel momento el equipo de Núñez ya había empezado a revisar y aprovechar las mesas de saldos en los últimos libros de pases (Alejandro Escalona, Jersson González, Máximo Lucas y Martín Del Campo, entre 2002 y 2003), pero aún no había incorporado falopa masivamente, Olimpo style, como sí sucedió en 2005, con Loeschbor, Talamonti, Oberman, San Martín, Santana, Diego Galván, el Coti Fernandez y el chileno Cristian Álvarez.

Gerlo arribó como uno más de tantos otros, pero de a poco se fue metiendo en el bolsillo a la gente. En total, disputó 74 encuentros (muchos como suplente) e hizo 2 goles con la banda roja en el torneo local. ¿Sus hits? Una tapa de Olé gracias a un penal que le hizo a Boca en el verano (le dijo «andá a buscarla adentro, gilazo» a Caranta), y un partido ante el Corinthians, por La Libertadores, en el que marcó a Tevez. ¿Algo más? Sí, claro.

Nos situamos en marzo de 2009. El verano se extinguía al compás de la Ogromanía. Caretas verdes por todos lados. El River de Gorosito había arrancado bastante bien de la mano de Fabbiani, con un empate y dos victorias que ilusionaban, pero en la cuarta fecha se comió un inolvidable 5 a 1 con San Lorenzo. Se aproximaba el siempre molesto Arsenal en el Monumental. Había que ofrecer una prueba de coraje. O al menos otra tribuneada que siguiera dando crédito. Y Gerlo, siempre tan obediente, cumplió con ambas.

El primer tiempo se moría en un 0 a 0 cuando Nico Sánchez cometió una falta adentro del área y se retiró expulsado. Luciano Leguizamón, que todavía no había ganado ninguna de sus 7 Libertadores, abrió el marcador desde el punto del penal y encendió la alarma en el banco de River.

Insultos a Laverni mediante, el segundo tiempo se reanudó con Danilo Gerlo en la cancha, reemplazando a Abelairas. A los dos minutos, una rápida aparición de Villagra por izquierda y un cabezazo del colombiano Falcao pusieron el 1 a 1. Parecía que la remontada era posible, pese al hombre de menos.

Gorosito metió mano a los 65 minutos, haciendo un doble cambio. Archubi por Villagra y Gallardo por Buonanotte. ¿Qué le dio el Muñeco? Un gol apenas un rato más tarde. ¿Qué le dio Archubi? Una seca. Una expulsión apenas 10 minutos después de haber ingresado. River se quedó con 9 jugadores, que prácticamente eran 8, porque a esa altura Paco Gerlo estaba desgarrado y los cambios se habían agotado.

Fue entonces cuando Pipo rearmó lo poco que tenía. Ahumada quedó de marcador central, Gallardo y Falcao pasaron a la mitad de cancha, Fabbiani un poco más adelantado… ¿Y Gerlo? De 9. Para pasar a la historia.

Los últimos minutos de ese partido fueron emotivos. Arsenal, con 10 hombres (se había ido expulsado Sena), trató de llegar al empate pero tibiamente. Mientras tanto, el Millonario salía de contra y le tiraba pelotazos a Paco, que no podía ni saltar, pero al menos lo intentaba.

El Muñeco Gallardo liquidó el match a los 77 minutos y todo lo que vino después fue tranquilidad, mucho más cuando Matellán vio la roja en la visita. En el medio, Gerlo tuvo un mano a mano ante Campestrini. La paró, la midió, la picó…y mientras la pelota se iba afuera se dio cuenta de que le habían cobrado la posición adelantada. Poco importó, desde la tribuna bajaron miles de aplausos.

Luego, el tiempo y la prensa se encargaron de exagerar todo. El defensor lesionado, convertido en heroico delantero, fue ídolo durante algunos días y hasta se vendieron remeras con una frase que hoy es leyenda: «Yo vi a Gerlo jugando de 9».

Vélez con parche de «camino al centenario» (2009)

Anticipándose a los 100 años que festejaría en 2010, un año antes Vélez Sársfield estrenó el logo de «camino al centenario» en su camiseta Penalty, en ocasión de un triangular amistoso del que también participaron Lanús y Talleres de Córdoba.

El parche institucional aparecía en el frente y en la espalda de la casaca, pero ni siquiera respetaba la tonalidad del azul. El objetivo era simple: tapar la vieja publicidad de Tarjeta Shopping, hasta que llegase el sponsoreo de Mondial.

Para colmo, el logo luego fue reemplazado por otro, así que rápidamente pasó al olvido.