Argentina Sub 16 (1986)

Podría haber sido la selección de En Una Baldosa, pero no. Se trata nada más y nada menos que de la selección argentina en el Sudamericano Sub-16 de Lima en 1986.

En el arco se destacaba la presencia de Sandro Guzmán, que quizás por entonces ni soñaba con vestir algún día el buzo de Boca y mucho menos con hacer una carrera musical bajo el nombre de Jah Sandro. A su lado, también asomaba el jopo del Simpson Alejandro Allegue, un futuro personaje mitológico de Racing. Como si fuera poco, el plantel se completaba con nombres como el de Chiquito Dollberg, Juanjo Borrelli, Fernando Gamboa, Javier Alonso y el Moncho Fernández , entre otros.

Aquel equipo dirigido por Carlos Pachamé terminó invicto en su grupo y avanzó al cuadrangular final, donde perdería las chances de clasificar al Mundial de la categoría por finalizar último, detrás de Bolivia, Brasil y Ecuador. La baldoseridad ya era un proyecto serio.

Montaño a Ferro 2004

Después de haber mostrado bastante desparpajo en Quilmes y haber baldoseado en Italia con las camisetas del Parma, Verona y Piacenza, un todavía joven Johnnier Montaño se sumó al plantel del Ferro Carrril Oeste, a comienzos de 2004, gracias a su representante, Gustavo Mascardi.

El colombiano llegó por aquel entonces a Caballito con la idea de tener un buen semestre en la B Nacional y volver a Europa. Y por las dudas, sacó lo mejor de su repertorio vendehumo: «Jugar aquí es muy lindo, quiero aprovechar la experiencia, tratar de disfrutarla, y subir, que es lo más importante. Para mí es un gran honor».

Sin embargo, una inhibición que pesaba sobre el Parma, dueño de su pase, frustró la transferencia. Es más, antes de que cerrara el libro de pases fue inscripto por Estudiantes de La Plata, donde tampoco llegó a jugar. Ese mismo año retornó a Colombia.

Especiales: Julio González, el Scioli paraguayo (?)

Jugó en Argentina, ganó una medalla en los Juegos Olímpicos de Atenas, perdió un brazo y ahora es candidato a Diputado en Paraguay. Conocé la particular historia de Julio González Ferreira.

Nacido en Asunción el 26 de agosto de 1981, Julio Valentín González Ferreira se formó como centrodelantero y comenzó a dar sus primeros pasos en Guaraní de Paraguay. Tras un comienzo de carrera plagado de goles, fue figura con su selección en el Mundial Sub 20 de Argentina 2001 y partió como una estrella al Vicenza de Italia, donde viviría buenos momentos y otros directamente trágicos.

En 2002, sin demasiada cabida en su club y siendo pretendido por grandes como Boca, River y Racing, finalmente fue cedido a préstamo al Huracán de Miguel Ángel Brindisi, que buscaba un 9 goleador para reforzar su juego.

Lo del delantero paraguayo en nuestro país no fue para nada satisfactorio. Se lo notó errático, falto de ritmo y apenas si pudo convertir en la anteúltima fecha del campeonato, ante Colón. Fue su único gol en 10 partidos con la camiseta del Globo.

Retonó al Vicenza para buscar revancha, pero al finalizar la temporada volvió sorpresivamente a Paraguay para jugar en Tacuary, en medio de un conflicto legal que incluyó una denuncia de estafa hacia el representante del jugador, Jorge Cyterszpiller.

Pasó por Nacional de su país en 2004 y ese mismo año obtuvo con la selección albirroja la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Atenas, luego de perder la final ante Argentina. Toda una proeza para su país.

A fines 2005, mientras parecía resurgir a fuerza de goles en el Vicenza de Italia y se disponía a viajar a su tierra para pasar las fiestas en familia, sufrió un accidente automovilístico camino al aeropuerto y como consecuencia de las graves heridas debieron amputarle el brazo izquierdo.

El penoso episodio, sin embargo, no detuvo anímicamente al futbolista, que hizo la rehabilitación e incluso quiso volver a actuar en la Serie B del Calcio, aunque no se lo permitieron.

De nuevo en Paraguay, emocionó a propios y extraños cuando, dos años después del accidente, volvió a jugar oficialmente para Tacuary. En 2008, como si fuera poco, también lo hizo en otro club paraguayo, el Presidente Hayes.

Ya retirado como jugador, en los últimos tiempos se dedicó a la dirección técnica e impulsado por su interés sobre las causas sociales se fue acercando a la política.

Este año lanzó su candidatura como Diputado Nacional para el 2013, representando al Partido Colorado. Desde su sitio web oficial, su página en Facebook y su cuenta en Twitter, el ex futbolista le pide al pueblo que lo acompañe. Por ahora tiene pocos seguidores. Esperemos que con esta nota le estemos dando una mano.

Placard: Estados Unidos y su camiseta de jean (1994)

Durante la década del ’90 los diseñadores de indumentaria deportiva incentivaron el ingenio utilizando todo tipo de drogas, como ya nos hemos cansado de contar (?). Y como resultado de esa etapa experimental salieron a la luz varias camisetas que hicieron historia, incluso en la Copa del Mundo.

Si a la distancia nos ponemos a analizar los uniformes que se utilizaron en el Mundial de Estados Unidos 1994, las casacas de la selección local llaman poderosamente la atención. La titular, luego adoptada en Argentina por Unión de Santa Fe, tenía bastones rojos y blancos con curvas. Pero si eso resulta extraño, la suplente es directamente psicodélica: de algodón en tono blue jeans, con estrellas blancas de dimensiones irregulares. Un flash.

Gracias al sitio thedenimkit.com, inspirado en aquella mítica casaca, supimos que el proceso creativo del curioso kit de USA estuvo a cargo de unos ex diseñadores de Umbro (los más drogados de todos) que hicieron todo lo posible por darle a la selección yanqui una imagen más callejera y no tan atada a los templates de la época. De hecho, ni en la indumentaria titular ni en la alternativa se podían ver las clásicas tres tiras de la firma alemana.

Shorts de vaquero

No eran de jean, claro, pero simulaban serlo. Antes de la Copa del Mundo, Estados Unidos también usó, en algunos amistosos, unos pantalones cortos con el mismo color de la camiseta alternativa. Ya en la competencia oficial, el team norteamericano lució unos rojos mucho más sobrios. Bueno, no tanto.

El andar de aquel seleccionado estadounidense fue discreto. Empató 1 a 1 en su debut, ante Suiza; derrotó 2 a 1 a la decepcionante selección de Colombia y cayó 1 a 0 frente a Rumania, alcanzando de todas maneras la clasificación a los octavos de final, donde perdería 1 a 0 con Brasil, que luego se consagraría campeón.

La casaca de color blue jeans con estrellas pasó al olvido rápidamente, mucho más cuando al año siguiente los yanquis comenzaron su relación con Nike. Desde aquí este merecido homenaje a aquel emblema berreta del imperialismo.

Ver también:

The Official Unoffical Poster of the 1994 US National Team.
Official US World Cup ’94 Team Photo.

Godoy Cruz con y sin publicidad 1995

La foto corresponde a un partido entre Godoy Cruz de Mendoza y Unión de Santa Fe en 1995. Como se observa sin demasiado esfuerzo, Daniel Oldrá salió aquel día con una camiseta diferente a la de sus compañeros. O mejor dicho, con la misma casaca, pero sin el auspicio del Diario Uno.

La veteranía del Gato, la casaca fuera del pantalón y el plus de la ausencia de publicidad, dan la imagen de un hincha cumpliendo el sueño de sacarse una foto con el equipo. Pero claro, nadie puede tener el sueño de sacarse una foto al lado de Abaurre y Leo Aguirre (?).

Especiales: equipos que no llegaron a juntar once

En épocas donde algunos entrenadores se quejan de que no cuentan con el mínimo de futbolistas para presentar un equipo en la cancha, vale recordar algunos casos emblemáticos de clubes que arrancaron un partido con menos de 11 jugadores.

Sportivo Unidas de Chaco (2008)

En febrero de 2008, el Sportivo Unidas de Colonias Unidas (Chaco), ya eliminado del Torneo Argentino C, debía visitar a Juventud de Tirol por la última fecha de la Zona 29.

Sin ganas de pagarle a sus mejores hombres pero con la obligación de presentar equipo para no comerse una sanción del Consejo Federal de Fútbol, el club envió lo que encontró a mano. Y así fue como salieron al rectángulo de juego sólo 7 jugadores: Marcelo Mugnier, Rubén Molina, José Amarilla, Pedro Monzón, Ernesto Cardozo, José Ortiz y Alejandro Montiel.

A los 55 segundos el local, que tenía once players en la cancha y buscaba el triunfo para clasificarse, ya ganaba 1 a 0. Cuatro minutos más tarde hizo el segundo. A esa altura ya no se esperaba ningún milagro por parte de los 7 magníficos. Mucho menos cuando a los 8 minutos de la primera etapa el defensor Amarilla se lesionó y tuvo que ser retirado en camilla, quedando su equipo en inferioridad numérica y fuera del reglamento.

All Boys de Tucumán (2008)

Sucedió en la Liga Tucumana a mediados de 2008. El Club Atlético All Boys se enfrentaba al Club Atlético Amalia, en un repechaje de ida y vuelta para decretar quién sería el acompañante del Deportivo Aguilares en la final del torneo.

Descontentos por una decisión del Tribunal de Penas que había permitido la clasificación de Amalia a esa suerte de desempate, los dirigentes de All Boys llegaron a pensar en no presentar al equipo, pero ante el riesgo de desafiliación eligieron una forma de protesta aún más irónica.

Llegado el día del partido, una camioneta estacionó en la cancha y de ella descendieron 7 inexpertos juveniles, ya vestidos de futbolistas, que sin pisar el vestuario firmaron la planilla y se mandaron para el verde césped.

Ni bien empezó el partido, Amalia convirtió el primer tanto de lo que prometía ser una goleada histórica. Sin embargo, cuando el cronómetro apenas marcaba 14 minutos, el arquerito local César Porven se lesionó sospechosamente, por lo que el árbitro Aldo Córdoba se vio obligado a suspender el encuentro por desventaja numérica antirreglamentaria.

De esa manera, Amalia pasó a la final, pero All Boys pasó a la historia.

Defensores Unidos de Zárate (2012)

En abril de este año Defensores Unidos de Zárate (CADU) conmovió a propios y extraños cuando tuvo que disputar un encuentro en condiciones totalmente adversas por razones de fuerza mayor.

Todo comenzó cuando los jugadores del CADU se dirigían a la cancha de Midland para enfrentar al local en un partido correspondiente a la fecha 25 de la Primera C. A mitad del camino, una protesta con piquete detuvo el micro y la situación comenzó a complicarse.

Desesperados por el atraso, los jugadores descendieron del bus y eligieron el taxi como medio de transporte. A las 16 debía empezar el partido, pero media hora más tarde el CADU apenas había reunido 8 futbolistas, los únicos que habían llegado al estadio por sus propios medios.

Midland, lejos de enternecerse por el panorama, le pidió al árbitro Sebastián Bresba que comenzara el partido. Y los pobres muchachos del CADU, para no perder los puntos, tuvieron que aceptar.

Sin indumentaria, porque tanto el utilero como la ropa estaban aún en viaje, los futbolistas visitantes salieron al campo de juego vestidos con un uniforme alternativo prestado por el rival. Para colmo, uno de ellos tuvo que jugar en zapatillas.

A los 20 minutos el local ya ganaba 4 a 0. Ya en los últimos minutos del primer tiempo, fueron llegando más hombres y el CADU se fue al descanso perdiendo 5 a 0.

En el entretiempo, con la llegada del resto de la delegación, la visita pudo completar el equipo y vestirse con su ropa. En la segunda mitad, ya 11 contra 11, el partido fue más parejo y Midland apenas pudo convertir un gol más. Fue 6 a 0, pero el tinte de grandeza y dignidad quedó del lado de los perdedores.

Almagro con la camiseta de Gremio 1995

La camiseta de Almagro es muy parecida a la de Gremio de Porto Alegre, eso es cierto. Pero una cosa es que se parezca y otra bien distinta es que sea la misma.

La foto corresponde a diciembre de 1995, cuando el Tricolor de José Ingenieros usó la casaca del Tricolor Gaucho en un partido ante Defensores Unidos de Zarate que terminó 0 a 0.

Nada de similitudes, era la misma camiseta Penalty que usaba el Gremio, aunque con un parche blanco que tapaba el escudo original y el logotipo del proveedor en el pecho. Eso sí, con medias y pantalones Puma, para que no quedaran dudas de la desprolijidad.

Gracias www.jugadores-almagro.blogspot.com.ar