Placard: camisetas de selecciones con publicidad

Pese a que está terminantemente prohibido por la FIFA exhibir patrocinios en la camiseta, algunas selecciones han desafiado a la entidad madre del fútbol con el único propósito de embolsar un dinero extra. Aquí un repaso de algunos representativos nacionales que mancharon el manto sagrado a cambio de unos billetes.

Colombia

A mediados de 1993 la selección colombiana pisaba fuerte. Todavía no había apabullado a la Argentina en el mismísimo estadio Monumental pero ya se hablaba bastante de un equipo que jugaba bien en serio. Aquella fama de equipo prometedor, claro, adjuntó fama y contratos insospechados.

Aquel año Colombia sorprendió a propios y extrañas al mostrar, en un par de amistosos, el sponsoreo de la cervecería Bavaria en el frente de la camiseta. Unos meses más tarde, como recuerda el blog Bestiario del Balón, la federación tuvo que pagar la lógica multa de la FIFA.

Argentina

En julio de 1989 la selección campeona del Mundo dirigida por Carlos Salvador Bilardo disputó un amistoso benéfico ante un combinado de Futbolistas Argentinos Agremiados, en cancha de Vélez, con alrededor de 40 mil personas en las tribunas.

¿Curiosidades? Varias, empezando por la formación albiceleste, donde se destacaba la presencia de un volante central de apenas 59 años, ni más ni menos que el Presidente de la Nación, que había asumido su cargo pocos días antes.

¿Más? La casaca argentina tenía el patrocinio de la automotriz Renault, aunque para evitar sanciones de la FIFA se optó por usar un uniforme similar al que utilizaba la selección, de otra marca y sin el escudo de la AFA.

Irlanda

Desde hace más de dos décadas los irlandeses sacan al ruedo dos tipos de camiseta en cada cambio de modelo. Una con publicidad para los hinchas y otra bien limpia para los jugadores. Firmas como Opel, Eircom y 3 han aparecido en el pecho de la casaca verde, aunque sólo en la réplica que se consigue en las tiendas. Algo parecido hizo en los últimos tiempos el seleccionado de Suiza.

De todos modos, Irlanda se las ha arreglado para poder lucir el isotipo de su anunciante en algún que otro amistoso no oficial, como el que disputó su selección B ante el Nottingham Forest, en 2008.

Irán

Entre 2008 y 2009 los iraníes apostaron por el marketing y cedieron un espacio en su indumentaria para que apareciera el logo de la empresa Saipa Diesel. La práctica, por supuesto, era y sigue siendo antirreglamentaria para la FIFA.

Portugal

La Expo ’98 fue una exposición internacional que se llevó a cabo en Lisboa entre mayo y septiembre de 1998. Para promocionarla, la Federación Portuguesa de Fútbol no tuvo mejor idea que utilizar a su seleccionado, que por aquel entonces no contaba con el mediático Cristiano Ronaldo pero sí tenía figuras de la talla de Figo y Rui Costa.

Brasil

La crisis futbolística e institucional que sufrieron los brasileños tras el retiro de Pelé fue bastante más grave de lo que se cree. En diciembre de 1987 la cuestionada selección dirigida por Carlos Alberto Silva enfrentó a su par de Chile en un amistoso disputado en Uberlandia. Tras ir perdiendo 1 a 0 en medio del murmullo de su gente, los brasileños terminaron dándolo vuelta en el segundo tiempo, con goles de Valdo y Renato. Pero eso no fue lo más importante.

Ese día el Scratch sorprendió al salir a la cancha con su clásica camiseta verdeamarela arruinada por un gran anuncio de Coca Cola, con fondo rojo y letras blancas. Sí, a cambio de escasos 40 mil dólares y sometiéndose luego a una sanción de la FIFA, la Confederación Brasileña de Fútbol vendió los colores.

El repudio popular fue tal que la empresa de gaseosas decidió retirar el anuncio para el partido de unos días más tarde, ante Alemania. Luego de aquel episodio Brasil no volvió a tener publicidad en su casaca, pero el antecedente quedó para toda la historia.

Publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa.

Unión de Santa Fe cuadriculada TBS 2009/2010

Una de las camisetas más feas de la temporada 2009/2010 fue la cuadriculada de Unión de Santa Fe, equipo que hasta ese entonces había usado colores como el azul y el verde en su indumentaria alternativa, pero nunca el negro y el gris.

La particular casaca de TBS fue utilizada en algunos partidos de ajedrez, como ante Chacarita y Atlético Tucumán. Y aunque intentaron combinarla con pantalones de todo tipo, no hubo caso. Era fea de verdad.

Argentinos Juniors con números dorados 2008

Aunque la remera de Katarro Vandáliko mostrada por el Papu Gómez se robe la imagen (?), nosotros nos ocupamos de los números dorados que encandilan desde el margen izquierdo en la camiseta de Argentinos Juniors.

El Bicho estrenó esa fea numeración en el segundo semestre de 2008, cuando dejó de usar Signia y su indumentaria pasó a manos de Diadora.

Después de una derrota ante Racing en el estadio Diego Armando Maradona, los números dorados dejaron de ser simpáticos y para la fecha siguiente regresaron a los blancos, como marca su historia.

Especiales: contratados por error

La apertura de cada libro de pases genera muchas ilusiones en los hinchas, que inocentemente creen que los dirigentes harán un buen trabajo con los refuerzos. Nuestro fútbol está plagado de historias de jugadores truchos, dobles de cuerpo y mentirosos que engañaron a los clubes. Aquí una selección.

El Zinho trucho

Dicen que cuando puso el primer pie en Rosario, los dirigentes de Central creyeron equivocadamente que se trataba del carioca Crizam César de Oliveira Filho, más conocido como Zinho, aquel volante que brilló en el Palmeiras y que levantó la Copa del Mundo con Brasil en 1994.

Este otro Zinho, menos popular, se llamaba Aderbal Pericles Farías Filho. También había nacido en Río de Janeiro y jugaba como mediocampista ofensivo, pero nada tenía que ver con el original.

En Rosario Central (1996/97) disputó 14 partidos, marcó 2 goles y se cansó de tirar caños. Su jornada consagratoria fue en una goleada ante Racing. Luego pasó a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, donde dejó la marca de 15 presencias. Después de un partido ante el Lobo platense, un diario local lo mató diciendo que era un brasileño trucho.

El tipo tenía algo de clase, pero nunca pudo sacarse el estigma de ser el falso Zinho.

El que mentía con el álbum

Tobie Mimboe fue un defensor camerunés que llegó a nuestro país en 1997 utilizando un vil recurso del currículum adulterado. «Jugué un Mundial», dijo, y muchos compraron, incluso el presidente de San Lorenzo, Fernando Miele, que no dudó en afirmar que había encontrado al «sucesor de Passarella».

El halago del dirigente no hizo más que quemarlo…literalmente. Al pobre de Mimboe se le incendió la casa y apenas pudo rescatar a su familia. Encima, le terminaron rescindiendo el contrato ante la llegada del brasileño Luis Fernando. Era musulmán, usaba túnica y hasta tenía un dedo por la mitad ese negro. ¿Qué te pasó? , le pregunté. Y me dijo que había sido un león”, recuerda todavía Sebastián Abreu.

Años más tarde continuó su carrera en Paraguay, Bolivia y China, donde siempre utilizaba el mismo tocuén: “Mi experiencia la marcan dos mundiales y cinco copas de África con la selección de Camerún».

Pese a la figurita que ilustra esta historia, las estadísticas afirman que Mimboe jamás integró el plantel camerunés en una Copa del Mundo y apenas apareció en las copas de África de 1996 y 1998. Un crack de la mentira.

Usted me confunde

Tras haber hecho los primeros pasos en 12 de Octubre y Guaraní de Paraguay, Báez viajó a la Argentina a mediados de 1994 para sumarse al plantel de Huracán. El delantero sólo disputó 4 encuentros en el Globo, no marcó goles y tuvo que marcharse, cerrando tristemente su trayectoria en Argentina.

Al año siguiente volvió a Guaraní de su país, donde logró posicionarse nuevamente, aunque tampoco fue una maravilla. Por eso a todo el mundo le llamó la atención cuando el Santos de Brasil pidió desesperadamente sus servicios.

Báez llegó un tanto extrañado a Sao Paulo y mucho más cuando vio que lo recibieron como a un salvador. La gente le pedía muchos goles, los dirigentes también y el entrenador Vanderlei Luxemburgo lo esperaba con los brazos abiertos. Todo tuvo una explicación cuando, después de la firma del contrato, el DT le dio la bienvenida: «Me pasaron tus videos y por eso te pedí. La vas a romper, Ríchart». ¡¿Qué?!

El técnico le había dado el visto bueno pensando que se trataba de Richart Báez, otro atacante paraguayo, mucho más conocido y goleador. Erróneamente el que llegó a Brasil fue Edgar, su hermano.

Báez vivió en Brasil gracias a una equivocación y vistió la casaca paulista en 15 partidos locales. Demasiado para alguien que estuvo jugando de casualidad.

El jugador que nunca existió

En julio de 2010 los medios españoles dieron cuenta de la contratación del juvenil uruguayo Néstor Coratella por parte del Villarreal, en una operación de 3 millones de euros.

Poco se sabía del chico de 18 años: que era una joven promesa de Danubio, que jugaba de 10, que lo apodaban Colibrí y que tenía un facebook oficial con más de 700 seguidores donde había anunciado su arribo a España: «Tras largos dias de negociación he decidido aceptar una oferta que no se puede rechazar y que complace a todas las partes implicadas, tanto al club como a mi persona. Voy a marchar a Villarreal, un club que me ha enamorado a nivel deportivo. No puedo dar más detalles de momento, por lo menos hasta pasar el reconocimiento médico la proxima semana».

Intrigado por conocer la historia de crack rioplatense que comenzaba a ocupar cada vez más espacio en los medios europeos, un periodista español llamó a sus colegas del diario Observa de Uruguay, que asombrados por la noticia de un compatriota que nunca habían oído nombrar, se comunicaron con Arturo Del Campo, el mismísimo presidente de Danubio. Del otro lado del teléfono, el dirigente fue tajante: «Danubio nunca tuvo a un tal Coratella, ni vendimos a nadie al Villarreal. Ese jugador no existe».

La bomba explotó en Montevideo y las carcajadas salpicaron a todo el mundo. Néstor Coratella, el Colibrí, había sido un invento, como se encargó de aclarar en su momento el blog Tic Espor:

Detrás del engaño están varios integrantes del foro español Forocoches, que inventaron desde cero un jugador de las inferiores del club uruguayo Danubio. Lo bautizaron Néstor Coratella, lo apodaron «Colibrí» y crearon varios sitios con sus estadísticas, subieron videos a Youtube y hasta le sacaron una cuenta de Facebook apócrifa.

Los bromistas se preocuparon también por crear una supuesta página de las inferiores de Danubio (danubiojuv.webs.com/plantel.htm) donde aparecen varios jugadores, entre ellos Coratella. Nacido el 4 de mayo de 1992, en Melo, Uruguay, el falso futbolista tiene hasta mail y un grupo en Facebook denominado «Néstor Coratella Fan Club».

Unos días más tarde se supo la verdad. Los medios españoles habían caído. Un verdadero cuento de gallegos.

La mística de Boquita

Hay un mito urbano que dice que en realidad el Boca de Bianchi fue un invento de Caruso Héctor Rodolfo Veira, que se hizo cargo de todo el trabajo sucio de depurar el plantel, sumar refuerzos de jerarquía y darle rodaje a un equipo que sería la base de lo que vendría después. Los defensores de esa teoría afirman que al Bambino lo único que le faltó fue tiempo para ligar algo de suerte, la misma que terminaría heredando y usufructuando (?) el Virrey.

La foto habla por sí sola. Con los años, el famoso culo de Boca se fue acercando al Bambi e increíblemente no estuvo apoyado contra una pared. Lo que nunca llegó fue la elegancia, eso está clarísimo.

Especiales: futbolistas en los avisos del diario

Ver a los futbolistas en las páginas de un diario es lo más común del mundo. Pueden aparecer en la tapa, en la sección Deportes, en Espectáculos o incluso en Policiales. ¿Pero cómo es que llegan los jugadores a formar parte de un aviso clasificado o de una solicitada?

Repasemos los casos más emblemáticos de los baldoseros en los matutinos:

Fernando Ávalos, pagaban para no verlo

Defensor correntino que surgió en las inferiores del Deportivo Español, pasó fugazmente por Boca Juniors y vistió otras camisetas como las de Nueva Chicago y Huracán, además de varias del extranjero, como Corinthians de Brasil y Basel de Suiza.

Su pico de fama, sin lugar a dudas, lo obtuvo en su paso por el Globo de Parque Patricios, donde su mal rendimiento generó que unos hinchas idearan una queja bastante original, aunque también hiriente.

El 19 de noviembre de 1998, en la previa de un clásico ante San Lorenzo, en el Diario Clarín apareció publicada una solicitada que rezaba: “Huracán. At. López-Cavallero. Por favor, no pongan más a Ávalos (ni en el banco)».

Aquel espacio, con un valor de 336 pesos, había sido pagado por dos hinchas quemeros que ya no soportaban ver los pifies del defensor y le pedían a la dupla técnica que lo sacaran del equipo.

Unos años más tarde, Ávalos se refirió al tema: «¿La solicitada de los hinchas de Huracán? Ah, sí, casi me había olvidado. Pero fue una gente mandada a publicar el aviso. En Huracán yo era el criticado, pero no hacía nada malo y siempre me apuntaban. Pero ya pasó. Tenía 19 años».

En la actualidad se desempeña en el ascenso de Portugal. ¿El club? União da Madeira. Ustedes saquen sus propias conclusiones.

Jhonny Miqueiro, delantero se ofrece

Ícono de la promesa desaparecida en Uruguay, quiso comprobar que su fama de ilusión trunca también podía hacer historia en Argentina y lo logró con creces. Lo más increíble aún: sin siquiera pisar una cancha.

Nacido en Montevideo en 1964, Jhonny Miqueiro arrancó en el club Sud América y en 1986 pasó a Progreso, donde sería sensación al consagrarse campeón y convertir 48 goles en poco más de 3 temporadas.

Esos antecedentes lo llevaron la Selección charrúa, donde empezó a demostrar que lo suyo era un bluff. Apenas jugó dos partidos en una Copa disputada en Miami, los suficientes como para armarse un currículum y salir a golpear puertas.

Fue así como, en enero de 1991, en la sección deportiva del diario Clarín apareció un anuncio que decía: “A representante o entidad de fútbol. Delantero hombre gol, integrante selección uruguaya, 25 años, excelente treiling. Pase en su poder. 962-4335 Alberto. (Aviso solventado por amigos)».

Intrigados por la noticia, desde la redacción de la revista El Gráfico llamaron a ese número y dieron con Alberto Haber, un empresario electrónico que gentilmente se ofreció a mostrar un video de 10 minutos con las mejores jugadas de Miqueiro. «El teléfono no deja de sonar; llamaron de Boca, Platense, Huracán, Quilmes y varios empresarios. Creo que la de Platense es la propuesta más firme, pero eso tendrá que arreglarlo él porque yo simplemente como amigo tuve esta idea del aviso para ver si puede, como quiere, venirse a jugar a la Argentina. Creo que con una prima y un sueldo la cosa puede arreglarse… Como también soy amigo de Alberto Bica, si alguien buscan un puntero puedo hacer el contacto«, explicaba Haber, tratando de sumar otro poroto.

Intuimos que los dirigentes de Platense no avazaron en la negociación porque todavía se deben estar preguntando qué es un «excelente treiling«.

La carrera del puntero derecho no fue la misma a partir de aquella frustrada negociación y unos años más tarde terminó jugando en la ¡tercera división de Japón!

Vendo lote de jugadores, tratar aquí

La penosa crisis institucional en la que naufragó Racing durante décadas lo obligó, a fines de los 90’s, a iniciar un largo camino regado de vericuetos legales para tratar de saldar sus deudas poniendo en juego su patrimonio.

Con la quiebra decretada y el peligro de desaparición latente, una de las salidas fue desprenderse de los jugadores que no eran tenidos en cuenta a cambio de unos pocos billetes, práctica que pudo haber funcionado de haber existido un par de interesados, algo que no sucedió.

La situación llegó al límite a mediados de 2000, cuando el club publicó un edicto en el diario con los nombres de 14 jóvenes futbolistas a los cuales prefería sacarse de encima antes que renovarles el contrato.

La lista incluía a Lino Arce, Cristian Centeno, Alexis García, Pilón, José Sequeira, Griffo, Araujo, Fernández, Harguindeguy, González, Jorge Villagarcía, Suárez, Andrés Gaitán y el primo de Batistuta, Pablo Cucit. Algunos suplentes sin remedio y otros simplemente pibes que no tenían la categoría para jugar en Primera División. Todos en la misma bolsa.

Lo curioso fue que una semana más tarde, el día del remate, nadie presentó ofertas por los jugadores, por lo que los 14 quedaron en libertad de acción. El único que al menos intentó algo fue el empresario Hugo Issa (socio de Tinelli en el Proyecto Badajoz), que se acercó con 4000 pesos para adquirir a Cristian Centeno, pero lo hizo 10 minutos más tarde de lo pactado, por lo que perdió la chance de llevarse una ganga. Aunque claro, después tuvo la posibilidad de negociar directamente con el futbolista. Racing, por supuesto, no ganó un peso.

¿Y si probaban con los avisos fúnebres?