Re partidos: Alemania 3 – World XI 1 (1991)

Tras coronarse en el Mundial de Italia ’90, la selección alemana comenzó a transitar el clásico camino regado de partidos falopa que suelen tener los campeones del mundo, mucho más en épocas donde ese título los eximía de disputar eliminatorias.

Fue así que el 8 de octubre de 1991, las 30 mil personas presentes en el Estadio Olímpico de Munich vieron como los germanos jugaron un amistoso a beneficio de UNICEF, contra un Resto del Mundo denominado World XI.

El equipo vestido de azul, que tenía a dos a Goycochea y Ruggeri en sus filas, se puso en ventaja con un gol de Stoichkov a los 27 minutos de juego, pero luego Beiersdorfer, Effenberg y Thom terminarían dando vuelta la historia.

Lo curioso es que además hubo un penal para Alemania ejecutado por Völler y detenido por Goyco. Una pequeña revancha para el arquero argentino, que un año antes no había podido atajarle el tiro desde los 12 pasos a Brehme en la final del Mundial.

Para los amantes de los detalles en la indumentaria, ambos equipos jugaron con el logo de Unicef en el pecho. Nada llamativo en un equipo como World XI, pero sí extraño en una selección.

El dato más raro, sin embargo, es que ese día Jürgen Klinsmann se fue en camilla y Pedro Monzón no estaba en el equipo de enfrente. Lo que hubiese dado el Moncho por hacer ese laburito (?).

Alemania: Illgner (Köpke), Kohler, Binz, Reuter, Beiersdorfer, Brehme (Effenberg), Hässler, Möller (Bein), Matthäus, Völler, Klinsmann (Thom).

World XI: Goycochea, Ruggeri, Ricardo, Jorginho, Mozer, Armstrong (Skuhravy), Stojkovic (Calimbay), Waddle (Valderrama), Weah (Joo-Sung-Kim), Gullit, Stoichkov (Zamorano).

Goles: 0-1 Stoichkov (27′), 1-1 Beiersdorfer (28′), 2-1 Effenberg (35′), 3-1 Thom (38′).

Incidencia: a los 2′ Goycochea le contuvo un penal a Völler.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa.

Aldosivi 1 – Feyenoord 3

La no tan recordada gira del Feyenoord por Argentina, en enero de 1997, dejó varios partidos dignos de esta sección, como las derrotas 3 a 0 ante Independiente y 3 a 1 frente a River. Otro encuentro amistoso de aquella época fue el que disputó frente a Aldosivi, en Mar del Plata.

Los holandeses, con Ronald Koeman a la cabeza, vencieron 3 a 1 a los del Puerto, que contaban con jugadores como Daniel Valdés, Mariano Mignini y César Serradel.

Gracias a Cazador y Locos por el Tiburón.

Belgrano rayada TBS 2005

Singular camiseta estilo rugby tuvo Belgrano de Córdoba en 2005. El modelo alternativo de la marca TBS se usó poco en aquel torneo de la B Nacional, aunque también fue utilizado en los festejos por el Centenario del club.

Después de aquella experiencia de 2005, las franjas horizontales celestes y negras no volvieron a aparecer en el conjunto de Alberdi.

Gracias A lo Belgrano.

Especiales: los otros Maradona

El mundo del fútbol, generoso como pocos, nos ha dado la oportunidad de ver en acción a más de un Maradona. No sólo al Diego y a sus hermanos Lalo y el Turco, sino también a algún que otro derivado, como el sobrino Daniel. Todos ellos, a su manera, escribieron páginas de gloria y se retiraron para dejarles lugar a las nuevas generaciones.

He aquí un repaso de los Maradona que aún sobreviven en el ambiente gracias al apellido que les tocó en suerte…o desgracia.

Diego Hernán Maradona

Hijo de Lalo, número 10 como su tío. Hizo inferiores en Argentinos Juniors y después marchó a Canadá, donde vivió junto a su familia, para sumarse a las filas del North York Astros de Toronto.

Tras desempeñarse durante 3 años en esa liga, en 2010 volvió al país y fichó con Camioneros, el equipo de Moyano en el Torneo Argentino C.

Que su tío haya ido entrenar alguna vez en camión, sin embargo, no le sirvió para asegurarse el éxito. En un torneo con escasa difusión no pudo destacarse, regresó silenciosamente al fútbol canadiense y recién recobró notoriedad cuando, en noviembre de 2011, viajó a España para vestir los colores del Alzira, conjunto de la tercera división.

Luego de firmar el contrato y abrazarse con su padre, el presidente del club declaró: «si viene de la Primera División de Canadá, seguro que tiene calidad suficiente para jugar aquí» (?). Lo que no sabía el Presi era que lo que necesitaba el futbolista era la nacionalidad española, o a la sumo la argentina, porque la canadiense le impedía debutar oficialmente.

Fue así como, después de tanta promoción en vano y algunos pocos entrenamientos, los dirigentes españoles se apoyaron en la burocracia para desistir del fichaje de Maradona.

Jorge Raúl Maradona

El otro hijo de Lalo. Tuvo su momento de fama desde muy niño, cuando exhibió su pito en la revista Caras, junto a su papá, el tío Diego y la tía Claudia. Vivió durante su infancia en Canadá y ya de adolescente volvió al país para sumarse a las inferiores de Argentinos Juniors.

Se formó como volante central en su categoría, la ’92, aunque cansado de ocupar el banco de los suplentes también jugó de mediocampista por derecha y hasta de marcador central. El año pasado llegó a actuar en la 4º división dirigida por Carlos Ereros.

Diego Armando Sinagra

Nació el 20 de septiembre de 1986, en Nápoles, como fruto de una relación extra matrimonial del Diez con Cristiana Sinagra. Negado por su padre, obtuvo el reconocimiento por parte de la justicia recién en 1993.

El pibe, parecido físicamente, aunque derecho y con una evidente falta de talento, intentó de todas maneras armar una carrera en el fútbol. Hizo inferiores en el Nápoli (1997 a 2004) y consiguió que lo convocaran a la selección sub 17 de Italia, en 2001.

Siempre en categorías formativas, pasó al Genoa (2004/05) y finalmente debutó profesionalmente en Cervia Vodafone (2005), un equipo del ascenso protagonista de un reality show llamado Campioni, Il sogno.

Luego Junior siguió baldoseando frenéticamente en Internapoli (2006), Quarto (2007 y 2009), Venafro (2007/08) y Boys Caivanese (2008). Aunque, claro, lo más jugoso vendría después.

En octubre de 2008 viajó a la Argentina y logró que lo probaran ¡en River!. «De verdad que me gustaría jugar en este club, es un sueño, y no se trata de un desafío a mi padre. Desde chiquito que me encanta el estilo que tienen sus jugadores«, dijo.

Además, incursionó en el fútbol playa. Fue convocado, a manera de promoción, al seleccionado italiano que participaba de las eliminatorias para el Mundial de Francia 2008. Si bien no se destacó, el equipo clasificó y por eso lo terminaron contratando de Mare di Roma (2008). Ahí marcó 6 goles en 3 partidos y se ganó definitivamente un lugar en el plantel de Italia que participó del Mundial de la especialidad. En 2009 se incorporó al Nápoli Beach Soccer y fue determinante para que el equipo obtuviera el primer título de su historia. Eso le dio el valor, increíblemente, ¡para poner una escuelita!

En los últimos años se ha sumado a infinidad de equipos no muy prestigiosos del Calcio, como America, Arzanese y Juve Stabia, aunque la maniobra parece ser marketinera, porque el pibe arregla todo de palabra pero después no juega. Sin ir más lejos, a comienzos de este año se anunció su llegada a la Universidad César Vallejo de Perú, pero todavía lo están esperando.

Sergio David Maradona

Desde muy pequeño fue entrevistado por los medios, donde se dedicó a contar el orgullo que sentía al llevar el apellido del Diez. «Todos me dicen que juego parecido a Maradona, pero el Diego es el mejor del mundo», decía a sus tiernos 11 años, mientras la rompía con la camisetita de Newell’s.

En sus comienzos, Serginho (apodo de brasileño) jugaba con la camiseta número 9 pero a medida que fue creciendo su historia tomó mayor reconocimiento y tuvo que empezar a jugar de 10, casi por obligación. Es más, también empezaron a llamarlo Diego.

Tras un paso efímero por las juveniles de River Plate, el Maradona rosarino se incorporó en 2007 a Atlético Tucumán para actuar en el Argentino A. Tras su primer entrenamiento, el técnico Jorge El Indio Solari, que también había dirigido a Diegote, declaró sobre Sergio: «Desde mitad de cancha hasta el área llega en 3 segundos. Además, tiene un gran despliegue: es gambeteador y tiene capacidad para recuperar la pelota». Pese a los elogios, el pibe apenas pudo disputar 2 encuentros en ese nivel del ascenso y terminó jugando con el Decano tucumano en la liga local.

En 2008 viajó a México y firmó con el Orizaba, un equipo de la tercera categoría. Allí lo recibieron como si fuera una estrella y él terminó devolviendo gentilezas…con una expulsión en su debut. Tras una jornada en la que estuvo sancionado, regresó a las canchas y ¡lo volvieron a echar! En total, disputó 15 encuentros y recibió 6 tarjetas amarillas. ¿Goles? Ninguno, claro.

Después de algunos años donde no se supo nada sobre su paradero, en 2012 lo ubicamos en la Liga Casildense de Fútbol (Santa Fe), recolectando amonestaciones con los colores del club América.

Ah, como si fuera poco, no es pariente de Diego.

Huracán de Tres Arroyos genérica Kappa 2011

Los calendarios apretados y la desorganización típica de los dirigentes argentinos generalmente obliga a los clubes a debutar en los torneos de manera apresurada. Jugar una primera fecha sin los refuerzos habilitados es algo bastante habitual en nuestro fútbol, pero a veces lo que no llega a tiempo es la indumentaria, cosa que le ocurrió a Huracán de Tres Arroyos en la temporada 2011/2012.

En su estreno ante la Comisión de Actividades Infantiles, en Comodoro Rivadavia, el Globito salió a la cancha con un conjunto Kappa que parecía haber sido comprado al por mayor en una casa de deportes. Tanto las camisetas, como los pantalones y las medias eran blancas con vivos negros, sin auspiciantes ni escudo.

Recién una semana más tarde, ya jugando como local, el proveedor le agregó el escudo a la casaca, que seguía siendo ajena, porque históricamente los colores del club fueron el blanco y el rojo. Para colmo, el contrato de 1 año entre Kappa y los de Tres Arroyos no llegó a cumplirse y para la segunda mitad del torneo el Globo pasó a usar la marca KDY.

Under Ladrón: Romeo Kede

Celestino Romeo Kede Ngah

Delantero camerunés que supo marcar su nombre a fuego en el under nacional, gracias a un récord un tanto negativo, por no decir nefasto. Bue, a lo mejor no fue tan grave. Apenas fue acusado de haber quebrado a dos rivales en la misma cantidad de partidos. Pero fue pura casualidad (?).

Nacido el 6 de mayo de 1984, comenzó a practicar fútbol en su país pero a temprana edad decidió probar suerte en América del Sur. Antes de recalar en Argentina pasó por las filas de River Plate de Uruguay (2006), Unión Española de Chile (2006), 2 de Mayo (2007) y Deportivo Luqueño de Paraguay (2007).

Con semejante currículum (?), nuestro ascenso le abrió los brazos y después de darle una palmada en la espalda lo mandó a cagarse de frio a Cruz del Sur de Bariloche, en 2009. Allí Romeo comenzó a sentir el clima hostil, aunque no precisamente por la baja temperatura, sino por las hinchadas rivales, que rápidamente mostraron lo peor de nuestra sociedad, agrediendo a través de la discriminación racial. El atacante tuvo que sufrir esa penosa situación junto a su compatriota Assam Ghislain y a partir de ese momento supo que la xenofobia sería un escollo más, al mismo nivel que las cuestiones futbolísticas.

«Empezaron a decirme “negro de mierda”, “mono”, “come bananas”. Yo me trataba de convencer de que la gente le dice “negros” a todos, lo traté de tomar como un insulto común y lo soporté bien. Después, mi club presentó una queja para respaldarme».

Fuente.

Agravios al margen, continuó su carrera en Brown de Adrogué (2010), donde conoció a Leonel Unyicio. Dejado luego en libertad de acción, se entretuvo entrenando con los libres de Agremiados, hasta que finalmente en enero de 2012 se incorporó a Huracán de San Rafael (Mendoza), inaugurando el capítulo más mediático y polémico de su trayectoria.

En su debut ante San Martín de Monte Comán, por el Torneo del Interior, le pasó de todo. Primero estrelló un tiro en el poste y unos minutos más tarde hizo el gol de la victoria parcial. Sin embargo, en el segundo tiempo viviría un hecho desafortunado que relata el sitio MDZOnline: Cuando transcurrían 5 minutos llegó un centro de Ricardo Giaroli desde la banda izquierda, el que fue a buscar Romeo Kede, con tanta mala suerte que justo llegó el defensor Mauro Gil para despejar el balón. La pierna de apoyo de Gil quedo en la mira del camerunés, que lo terminó fracturando de tibia y peroné.

Para colmo de males, el futbolista lesionado tuvo que ser trasladado en una camioneta porque no había una ambulancia en el estadio.

Con el moreno en el foco de la tormenta, Huracán volvió a presentarse unos días más tarde, frente a Andes de General Alvear. Y ahí, en ese fatídico encuentro, tuvo un exceso de mala suerte, mala leche o como quieran llamarlo.

En el intento de ir a buscar la pelota en un centro, el hombre gol de Camerún saltó con el arquero rival, Amilcar Miranda, que en la caída sufrió la fractura de tibia y peroné de la pierna izquierda. ¡Otra vez esa lesión! ¡Otra vez con Romeo Kede como partícipe!

Teniendo en cuenta los antecedentes, los jugadores de Alvear increparon al africano, que tuvo que salir corriendo y escudarse con sus compañeros. El match estuvo 15 minutos detenido y el árbitro, presionado por el público, no tuvo otra que expulsarlo.

Las imágenes luego comprobarían que el camerunés nunca tocó a Miranda. La cercanía, pero especialmente el prejuicio de la gente, terminó condenando a Kede, cuyo caso rápidamente saltó a los medios nacionales y no dudaron en llamarlo «El Rompehuesos», sin siquiera tener en cuenta su historia de vida.

En mayo de este año abandonó Mendoza y apareció, junto a su compatriota Yannik Minka, en el Sportivo, uno de los equipos más importantes de San Cayetano, un pueblito que no llega a los 7 mil habitantes. Queda en la Provincia de Buenos Aires, cerquita de Necochea. Vayan y pregunten por El Rompehuesos si tienen huevos (?).

River 4 – Nápoli 0

La foto, digna de Deformaciones, corresponde al día en el que River goleó 4 a 0 al Nápoli de Italia en la olvidada y tan temida (?) Copa Carlos Saúl M*nem de 1994.

En aquel cuadrangular amistoso, que se jugó en la cancha de Vélez y en el Estadio José María Minella de Mar del Plata, el Millonario perdió con la Roma en el primer encuentro y debió enfrentar en el partido por el 3º y 4º puesto al conjunto de Nápoles, que venía de caer ante Independiente.

En la foto, arriba: Almeyda, Altamirano, Gamboa, Clérico, Aguirre y Cocca. Abajo: Rojas, Vujacich, Amato, Villalba y Lombardi.

Placard: la musculosa de Camerún (2002)

A comienzos de 2002 la empresa Puma revolucionó el mercado del fútbol y la indumentaria con la confección de una camiseta sin mangas para la selección de Camerún. La polémica musculosa salió a la cancha ese año pero luego fue prohibida por la FIFA y no se la pudo ver en el Mundial.

Todo comenzó algún tiempo atrás en Hebraica Pilar en la Copa Africana de Naciones que se llevó a cabo en Malí, en 2002. Ahí los cameruneses ganaron con puntaje ideal el Grupo C, compartido con República del Congo, Togo y Costa de Marfil; eliminaron a Egipto en cuartos, al local en semis; y vencieron en la final a Senegal, por penales.

Campeones de África, pero con un detalle que los hizo destacar aún más: utilizaron una camiseta verde sin mangas de la empresa Puma, que en teoría mejoraba la comodidad de los futbolistas. Tocuén o no, la pilcha dio resultado y se esperaba comprobar su eficacia en la Copa del Mundo de ese mismo año. Sin embargo, algo lo impediría.

Fue la FIFA la que puso el grito en el cielo y, basándose en lo claramente expresado por la International Board (la asociación encargada de definir las reglas del fútbol a nivel mundial), les recordaron a los dirigentes africanos que «una camiseta debe incluir mangas». El enojo, claro, tenía otro fundamento. Puma había traspasado una línea que ni siquiera adidas (socia de la FIFA) se había permitido transgredir.

A partir de ese momento la casa madre del fútbol empezó a exigir que las selecciones usen parches de las competencias en sus mangas, una manera sutil de decir: no rompan las bolas con musculosas.


Para Mundial de Corea – Japón, los Leones Indomables tuvieron que añadir mangas negras en sus camisetas. Y con ellas, claro, se perdió la mística. Cosecharon sólo 4 unidades en su grupo y no pudieron acceder a la segunda fase.

Años más tarde Camerún y Puma volverían a desafiar a la FIFA con un conjunto elástico de una sola pieza, caso que también trataremos en esta sección. Es un as que nos guardamos bajo la manga (?).