
Pobres pibes. Algunos pudieron hacerse un lugar en el fútbol. Otros no sobrevivieron al voraz incendio y se perdieron en el camino.
El tema es que, con edad para jugar en cuarta o quinta división, tuvieron que poner la cara para salvar las papas y representar al primer equipo de River durante muchos partidos del Metropolitano 1983.
Como los titulares estaban en pleno conflicto con los dirigentes, los juveniles tuvieron que hacerse cargo de la situación y, obviamente, hicieron lo que pudieron.
Si bien River nunca estuvo cerca de irse al descenso gracias al promedio, no de casualidad terminó a los tumbos en la cancha y penúltimo en la tabla de posiciones. La campaña fue muy mala. En 36 partidos jugados, ganó 10, empató 9 y perdió 17 (casi una rueda entera). Hizo 37 goles y le metieron 50.
Aquí en la foto vemos al equipo de Pando antes de ganarle 1-0 a Instituto. Arriba: Montenegro, Gorosito (era el 5), Adrián Rodríguez, Karabín, Nicosia y Ariel Dacko. Abajo: Mercado, Dalla Líbera (por entonces con bastante pelo), Andreani, De Vicente y Fabio Nigro.







