River (1983)

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Pobres pibes. Algunos pudieron hacerse un lugar en el fútbol. Otros no sobrevivieron al voraz incendio y se perdieron en el camino.

El tema es que, con edad para jugar en cuarta o quinta división, tuvieron que poner la cara para salvar las papas y representar al primer equipo de River durante muchos partidos del Metropolitano 1983.

Como los titulares estaban en pleno conflicto con los dirigentes, los juveniles tuvieron que hacerse cargo de la situación y, obviamente, hicieron lo que pudieron.

Si bien River nunca estuvo cerca de irse al descenso gracias al promedio, no de casualidad terminó a los tumbos en la cancha y penúltimo en la tabla de posiciones. La campaña fue muy mala. En 36 partidos jugados, ganó 10, empató 9 y perdió 17 (casi una rueda entera). Hizo 37 goles y le metieron 50.

Aquí en la foto vemos al equipo de Pando antes de ganarle 1-0 a Instituto. Arriba: Montenegro, Gorosito (era el 5), Adrián Rodríguez, Karabín, Nicosia y Ariel Dacko. Abajo: Mercado, Dalla Líbera (por entonces con bastante pelo), Andreani, De Vicente y Fabio Nigro.

Platense azul 1984

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En noviembre de 1984 Platense recibió a River en su cancha por la fecha 33 del Metropolitano.

Mientras Ferro, Estudiantes y Argentinos Juniors se sacaban los ojos en busca del título, el Calamar, obviamente a esa altura del campeonato, luchaba una vez más a brazo partido por escaparle al fantasma del descenso.

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Y vaya a saber uno si fue por un tema de cábala o por qué cornos fue, pero lo cierto es que esa tarde Platense se vistió con ropa Adidas pero todo de azul. Los de Vicente López tienen un frondoso prontuario en camisetas no tradicionales. Pero esto ya parece un abuso.

Los once que presentó esa tarde Rodolfo Motta para el marrón (bue, mejor dicho para el azul) fueron: Fortunato, Viscovich, Sánchez Sotelo, Scigliano, López Turitich, Roldán, Romero, Bisaccio, Roque Erba, «Chicho» Gaona y Alfaro Moreno.

Passet con Cablevisión y Medicorp 1995

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El domingo 21 de mayo de 1995, San Lorenzo había sido una máquina. Le ganó 3-0 a Huracán en el Nuevo Gasómetro y se tiraba de cabeza hacia el título. En realidad no sólo en ese partido, sino en general, la marcha del Ciclón en ese Clausura fue digna de un relojito.

Lo que no pareció ser un relojito fue la utilería. Porque en pleno festejo post clásico se pudo observar claramente en el buzo de Oscar Passet cómo el nuevo sponsor Cablevisión estaba impreso encima del anterior chivo, Medicorp.

Como mínimo, desprolijo.

Independiente 1984

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Arrancaba el Metropolitano 1984 pero ese domingo 1 de abril, Independiente estaba con la cabeza en otra cosa. Es que dos días antes, el viernes 30 de marzo, le había ganado 2-0 al Sportivo Luqueño de Paraguay por el grupo 1 de la Libertadores.

Como se venían compromisos más chivos en esos días (Estudiantes y Olimpia de Paraguay), no se dudó en mandar a la cancha a un grupo de pibes para recibir a Platense y abrir el campeonato. Todos buenos proyectos, pero la realidad es que tenían cero rodaje.

Con tribunas casi vacías (3.000 fanáticos compraron la entrada), los pibes del Rojo tocaron el cielo con las manos y le ganaron al Calamar 2 a 1 con dos goles de Carrera.

Aquí vemos la formación de esa tarde. Formación que ni siquiera pudo ponerse las camisetas posta con cuello escote en V que usaban los titulares, ya que a los pibes les tiraron unas de cuello redondo. Arriba: Moriconi, Wiktor, Monzón (ya tenía cara de malo), Maggio, Sánchez y Oviedo. Abajo: Buffarini, Reinoso, Carrera, Percudani y Bordón.

Talleres naranja y sin marca 1982

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Otro eslabón más en la interminable cadena de rarezas que suma Talleres de Córdoba con la pilcha a ponerse.

Durante el Nacional 1982 los tallarines mostraron una prolija y tradicional camiseta Adidas. Pero el 23 de mayo tiraron una vez más la casa por la ventana. En el partido de ida por los cuartos de final jugaron con Rácing de Córdoba en un Chateau Carreras que explotó de gente. Ante la similitud de camisetas, y como hacía las veces de local, la T decidió usar una camiseta naranja y sin marca. Del partido se habló durante varios días después. No por el 1-1 final, sino por haber sido una especie de falso Argentina vs Holanda.

Aquí en la foto vemos a Jorge Blanco dejando atrás a Del Mul y a punto de ser derribado por el arquero Ramos. Con ese penal Talleres empató el partido.

Defensa y Justicia 1986

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En el año 1986 Defensa y Justicia alcanzó una marca difícil de igualar. No se trató de minutos de arco invicto ni delanteros goleadores. Y mucho menos puntos conseguidos. El récord que alcanzó el Halcón de Varela fue el de ser el equipo más viejo de todos.

Lo curioso además es que ese verdadero equipo de fútbol senior era su once titular. Nada de reemplazos o apariciones fugaces para rellenar lugares vacíos. Sumaba, sábado a sábado, 336 años sobre el pasto. Lo que daba un promedio de edad de 30,5.

El equipo abuelo, como se lo conocía, formaba con Nazar (28 años) en el arco. Atrás iban J. López (27), Milozzi (38), Filipetto (29) y Ramirez (24). En el mediocampo estaban Donaires (31), Viscovich (27) y Brites (30). Y arriba tres delanteros: O. Gómez (31), Julio Ricardo Villa (34) y Converti (37).

El récord duró solamente en la primera rueda. Ya que para la segunda y viendo cómo venía la mano se optó por desvincular de un plumazo a Milozzi, Filipetto, Donaires, Brites, O. Gómez y Converti. Ni siquiera hubo un poco de respeto para las personas mayores.

Husillos a Racing 1989

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Para la segunda rueda de la temporada 1988/89, Racing buscó un delantero. Un goleador para ser más exactos. Es que estaba peleando el campeonato palmo a palmo con Boca y el Rojo y se le venía encima su participación en la Copa Libertadores.

Entonces no dudaron y dieron con el elegido: Armando Husillos. Sinónimo de gol, El Tronco quería cambiar de aire. Mejor dicho, se las quería tomar de Estudiantes. Aceptó gustosamente la oferta, se probó la camiseta, sonrió para la foto y se las picó para España. Porque ante un llamado del Cádiz FC nunca más se vio a Husillos. Ni por Avellaneda ni por la Argentina.