




Federico O. Monestés. Mediocampista argentino. Jugó en los 40’s y 50’s.

El 30 de septiembre de 1995 no fue un día más en la vida de Diego Maradona. Es que después de varios años, volvía a ponerse la azul y oro en una cancha. Claro que no lo hacía de manera oficial, sino en un partido amistoso frente a la selección de Corea del Sur. Ese día, Boca formó con Navarro Montoya; Vivas, Gamboa, Medero, Mac Allister (Arruabarrena); Carrizo, Giunta, Kily González (Márcico), Maradona (Pico); Caniggia y Martínez. Fue una auspiciante vuelta para Diego, ya que Boca ganó 2-1 con goles del Colorado Mac Allister y del Manteca Martínez, empatando transitoriamente Ha Seol Ju para los coreanos.

Johann «Hans» Krankl. Delantero austríaco. Jugó entre 1970 y 1989.

La gira que River realizó por Europa en 1978 incluyó un encuentro frente al PSV de Holanda, flamante campeón del fútbol de su país. Este no fue un partido más para el protagonista de la imagen, Omar Labruna: su padre lo hizo debutar desde el arranque por primera vez en su carrera. Según El Gráfico, a falta de unos pocos minutos para iniciarse el encuentro se produjo el siguiente diálogo:
– Gordo, ¿estás nervioso?
-No, no
– ¿Seguro? No te pongas nervioso. No te compliques, tocá enseguida y no te vayas si no la ves segura…
– Ya me lo dijiste papá. El que está nervioso sos vos.
El encuentro terminó empatado en un gol, y luego el PSV se impuso en los penales. Labruna tuvo una correcta actuación y clavo un pelotazo en el travesaño. «Que lástima, creí que entraba», comentó después. «Estoy muy contento porque no defraudé a mi viejo. Es muy defícil ser hijo del técnico. Si andás mal, enseguida dicen que estás en el equipo por tu viejo y no por tus méritos. Por eso mi padre me va poniendo de a poco para no quemarme», declaró quien lleva sus dos nombres -Omar Raúl- en honor a los hermanos Rossi, compañeros del Feo Labruna.

Jorge Bernardo Cartamán
Delantero con apellido de superhéroe que tuvo un fugaz paso por el fútbol argentino. Nacido en Paraguay el 20 de agosto de 1965, comenzó destacándose en Sol de América, el club que le posibilitó llegar a su selección. A la sub-20, claro. Jugó el Mundial 1985 en Unión Soviética al lado de Eumelio Palacios y José Paniagua, convirtiendo un gol en el empate frente a Inglaterra, en el único partido que Paraguay no perdió. Semejante antecedente (?) hizo que Independiente posara sus ojos en él. Si a esto le agregamos que en su país natal era apodado «Superman», la transferencia no se hizo esperar.
La temporada 1986/87 lo encontró teniendo un arranque demoledor en el Rojo. El 3 de agosto convirtió su primer gol, contra Rosario Central. Una semana después, frente a Gimnasia, le sacaron del ángulo un bombazo espectacular. Siete días más tarde, marcó el que sería su último gol en Independiente, en un empate frente a Argentinos. Por esa época la revista Solo Fútbol se animaba a comprarlo con Arsenio Erico. Por suerte, Cartamán daba muestras de sobrada humildad: «Creo que mi fuerte es la pegada. Gracias a eso siempre convertí goles. Cuando llegué a Independiente iba segundo en la tabla de goleadores en Paraguay. Otra virtud diría que es la tranquilidad con que entro a la cancha.» Sin embargo, la buena impresión que había causado duró poco: después de ese gol contra el Bicho no volvió a convertir, redondeando 2 tantos en 12 partidos. Y desapareció de Argentina.
¿Qué fue de su destino? ¿Habrá vuelto a Paraguay? Seguramente. ¿Siguió con el fútbol? Es muy probable, ya que dejó Independiente siendo aún muy joven, a los 21 años. ¿Y después? No lo sabemos. Pero es posible que hoy esté trabajando en el Correo Nacional de Paraguay.

El 16 de mayo de 1978 se inauguró el Chateau Carreras con un amistoso entre la Selección Argentina y un Seleccionado Cordobés formado por futbolistas de esa provincia. El equipo nacional, que se preparaba para disputar el Mundial’78 formó con: Fillol; Olguín, Luis Galván, Pasarella, Tarantini; Ardiles, Gallego, Velencia (Ortiz); Bertoni (Houseman), Luque y Kempes. El Matador abrió la cuenta, empató Moreschini, y luego Houseman y Luque pusieron el 3-1 definitivo.

Luciano Eufemio Delantero argentino. Jugó en los 30’s y 40’s.