
El segundo amistoso que jugaron Japón e Independiente en 1977, mostró algunas condiciones similares a las del primer partido: un frío tremendo, poca gente en el estadio y un campo de juego que no estaba en las mejores condiciones. Sin embargo, no todo fue igual, ya que esta vez se jugó en Osaka y no hubo goles.
Las crónicas de la época afirman que el gran responsable de este resultado fue el arquero Pogany, de gran actuación. Por último, un detalle: los japoneses cambiaron las medias con respecto al enfrentamiento anterior, dejando de lado las blancas para utilizar unas más oscuras. Un dato importantísimo (?).







