Poco le importó la bella Costanera, el jolgorioso carnaval y conseguir yerba a buen precio: a Lucas Rimoldi apenas le bastaron unos días en Corrientes para dejar la ciudad. El volante cordobés, que venía de jugar en la Liga de Ascenso de México con el Neza FC, había sido anunciado con bombos y platillos como una de las grandes incorporaciones de Boca Unidos para la temporada 2013/14, junto al Pipa Estevez y Rubén Maldonado, entre otros. Pero su presencia en el Aurirrojo duró un suspiro.
El 8 de julio realizó el entrenamiento matutino y, cuando nada lo hacía prever, luego del mediodía tomó la decisión de alejarse del club. Inútil fue la reunión mantenida junto al técnico Claudio Úbeda y el presidente Alfredo Schweizer, quienes trataron de convencerlo de que se quedara. “Realmente nos tomó de sorpresa”, dijo el mandamás de la institución. Y amplió: “Primero puso algunas excusas hasta que finalmente nos dijo que no se incorporaría al club por cuestiones familiares.” Algunos medios, buscando sangre, agregaron que la salida de Rimoldi fue porque “no le gustó la ciudad.”
Finalmente, el mediocampista quedó libre y no consiguió club durante todo el año. ¿Lo positivo? Se salvó de compartir equipo con Martínez Gullotta. No hay mal que por bien no venga.







