Milan 0 – Boca 0 (1975)

Uno de los enfrentamientos más repetidos en diversos veranos, inviernos, pretemporadas, giras o huecos del calendario, es el que han protagonizado Boca Juniors y Milan. Se vieron las caras (dos veces) en 1958, repitieron partido y revancha en 1962, luego llegó este empate en 1975, otro en 1979, los italianos descubrieron a Maradona en 1981 y el último amistoso lo jugaron en 2009. El historial da 3 victorias para Boca, 4 igualdades y un solo triunfo del Rossoneri. Todo sin contar los partidos oficiales jugados en 2003 y 2007.

La única vez que no se marcaron goles fue el 4 de Septiembre de 1975, en una gira del Xeneize previo al comienzo del Campeonato Nacional. En el San Siro, los locales formaron con Albertosi (Pizzaballo); Anquiletti (Collovatti), Zecchini, Bet (Turone), Sabadini (Citterio); Benetti (Lorini), Scala (Da Nadai), Antonelli (Bergamaschi); Gorin, Callori (Vicenzi) y Chiaruggi (Villas). Por su parte, Boca salió a la cancha con Vidallé; Pernía, Tesare, Mouzo, Tarantini; Benítez, Trobbiani, Potente; M. García, García Cambón y Felman (Brizzola).

En la imagen, una de las llegadas más claras del partido para el equipo argentino: una tijera de Patota Potente que murió en las manos del arquero Albertosi.

Colombia 1 – River 0 (1975)

Jueves 11 de Septiembre de 1975: dos grandes equipos del momento se veían las caras en el Estadio Pascual Guerrero (Cali): River Plate (reciente vencedor del Campeonato Metropolitano) frente a Colombia. ¿Por qué poner a la selección cafetera a la altura de aquel conjunto de Ángel Labruna? Por su actualidad (había culminado con 4 victorias en igual cantidad de juegos en su grupo de Copa América, que ese año se jugó entre julio y octubre sin sedes fijas) y por su largo invicto (llegaba con 13 partidos sin conocer la derrota).

Los de camiseta zapote formaron con Zape; Segovia, Zárate, Escobar, Bolaños; Umanía, Calero, Retat; Ortiz, Ernesto Díaz y Ponciano Castro. Los argentinos que salieron a la cancha fueron Landaburu; Comelles, Perfumo, Pena, Héctor López; Juan José López, Artico (Crespo), Sabella; Pedro González, Alonso y Más.

La buena racha de los colombianos se extendería un partido más, ya que Willington Ortiz acertó un penal a los 37 minutos y así los locales derrotaron 1 a 0 al Millonario, que sufrieron las expulsiones de Pablo Comelles y Roberto Perfumo.

Real Salt Lake 1 – Boca 1 (2007)

Después de perder la final de la Copa Panamericana, y antes de cerrar la gira por Estados Unidos frente a Haití, Boca enfrentó al Real Salt Lake. Un rival que no pasaba por un buen momento en la MLS: iba a terminar último en su conferencia.

Con el objetivo de levantarles el ánimo a los muchachos de Utah (?), Miguel Ángel Russo mandó a la cancha a Migliore, Álvaro González, Maidana, Morel Rodríguez (Silvestre), Urribarri (Krupoviesa); Ledesma, Leandro Díaz (Battaglia), Neri Cardozo, Dátolo (Mariano Torres); Mondaini y Palermo (Boselli).

La eterna promesa Freddy Adu abrió el marcador a favor del conjunto local al anotar de tiro penal, a los 45 minutos del primer tiempo. El ingresado Mauro Boselli, a los 24 minutos del complemento, selló el resultado.

Maldonado Hernán

Hernán Diego Maldonado

Cuando escuchamos (o decimos) que perder un partido por goleada, irse al descenso o caer humillados frente al clásico rival es una verdadera tragedia, no tenemos una clara noción de lo que significa esa expresión. La calentura del momento, tal vez, es lo que nos lleva a no tener real conciencia de lo que estamos hablando. Cuando sucede algo realmente grave, nos damos cuenta.

Hernán Maldonado fue un defensor que generalmente actuaba como lateral derecho. Hizo su debut por el Apertura 1998 con la camiseta de Vélez Sársfield, en una victoria 5 a 3 frente a Platense. Entre torneos locales y Copa Mercosur llegó a disputar 15 partidos en el Fortín hasta el Clausura 2001, en los que no convirtió goles y vio la tarjeta roja en una oportunidad.

El 30 de junio de 2001 fue dejado libre por la entidad de Liniers y recién volvió a competir un par de años más tarde en el Cartagena FC, del ascenso profundo de España. En 2005, volvió al país, para jugar el Torneo Argentino A con Atlético Tucumán. Lamentablemente, su estadía en el Decano sería muy breve.

Tras un demorado estreno debido a la demora en la llegada del transfer internacional, Maldonado se hizo rápidamente de un lugar en el costado de la defensa del equipo tucumano y, por su entrega, se ganó el cariño de los hinchas. El 15 de octubre jugó su último partido (derrota 2 a 1 frente a Gimnasia y Esgrima, en Concepción del Uruguay, donde se fue expulsado). Unos días después, recibió la visita de su novia, Daniela, que residía en Buenos Aires. Y el sábado 22 de octubre de 2005 se produciría la tragedia.

Después de compartir un almuerzo con su amigo y compañero Aníbal Roy González y su familia, la pareja fue al departamento que habitaba Maldonado. Ambos sintieron un fuerte malestar y mareos, por lo que Daniela se fue a recostar al dormitorio, mientras que Hernán se quedó en el living mirando televisión. Al levantarse, la joven se encontró con su novio tirado en el piso, con síntomas de haber vomitado. Desesperada, de inmediato llamó a Roy González y luego a un centro médico de urgencia. Pero era demasiado tarde: un escape de gas había desembocado en la muerte del futbolista, asfixiado por monóxido de carbono.

Desde aquí, nuestro respetuoso recuerdo para él. Y un pedido para todos: si perdemos un partido o si nos vamos al descenso, tengamos cuidado con lo que decimos. Porque una tragedia es otra cosa.

Belgrano de Córdoba (Apertura 1995)

Después de un mediocre Clausura ’95 que concluyó con el 17º lugar en la tabla, siendo el conjunto con más derrotas y menos goles a favor (¡apenas 12!), el Pirata encaró la siguiente temporada sabiendo que tenía que sumar muchos puntos para no tener dramas con el promedio. El intento terminaría en fracaso: Belgrano fue uno de los descendidos esa temporada, junto a un patético Argentinos Juniors.

Las frías estadísticas dirán que este equipo terminó último, siendo el que más derrotas acumuló (10) y menos triunfos se llevó (2). Aunque no estuvo muy efectivo a la hora de anotar (repitió los 12 goles a favor de la campaña pasada), tampoco fue el más goleado (de hecho, recibió un gol en contra menos que Racing, que terminó segundo). Los que peor la pasaron fueron los pacientes fanáticos que cada dos semanas fueron al Chateau Carreras: como local el Pirata jugó 9 partidos y no ganó nunca: empató 5 encuentros y perdió los otros 4. ¿Goles? Apenas 3 a favor y 10 en contra.

En su peor performance desde el regreso a Primera División en 1991, los de la Docta presentaron formaciones como la de la imagen, el día de la derrota 2-0 frente a Velez Sarsfield. Esa tarde, Belgrano alineó a Labarre; Ávalos, Brusco, Iribarren, Marcelo Flores; Cattáneo, Lencina, Mercado, Tosello; Cesar Leo Torres y Spallina. Otros jugadores de ese plantel fueron Laciar, Brane, Boujón, Artime, Bocco, Andrés Orellano, Santoni, Bessone, Binetti, Supichiatti, Baralle, Monarriz y un joven Juan Carlos Olave, que, aunque no jugó ningún encuentro, supo calentar el banco de suplentes en la mayoría de los partidos.

¿Y a quien culpar de semejante debacle? Fácil, al DT (?). Jorge Guyón fue el entrenador las primeras 11 fechas del Apertura ‘95. El resto del torneo, el plantel estuvo en manos de Enrique Nieto. Dos hombres de la casa que no pudieron torcer el rumbo. Lo curioso es que ambos técnicos habían trabajado como dupla en el Clausura anterior. Mejor malos conocidos que buenos por conocer, pensaron los dirigentes. Y así les fue.