Argentina 4 – Lanús 2 (1974)

La Prioridad Número Uno. Con mayúsculas y todo, ese fue el lugar que ocupó la Selección argentina mientras Cesar Luis Menotti estuvo al mando del equipo, con los resultados por todos conocidos. Aunque los comienzos no fueron fáciles: el equipo de todos era el equipo de nadie, y hasta los propios jugadores ninguneaban a la celeste y blanca, algo que por suerte no pasa en estos tiempos.

Así las cosas, el 16 de noviembre de 1974, cuando recién arrancaba el ciclo del Flaco, el renovado conjunto nacional enfrentó a Lanús, que por entonces militaba en la Primera B. Esa noche, Argentina formó con Sánchez; Pernía, Paolino, Russo, Carrascosa; Trobbiani (Juan José López), Saccardi (Galván), Bochini; Bertoni (Di Meola), Potente y Ferrero. El Granate alineó a Santos; Castillo, Calics, González, Ojeda (Peralta); Dos Santos (Rímolo), Lodico, Díaz (Vicó); Ferreyra, Rojas y Clausi (Gutiérrez).

El estadio José Amalfitani fue testigo de como el equipo del ascenso conmovía al mundo (?) al ponerse en ventaja con los tantos de Ferreyra y Rojas. Sin embargo, no hubo sorpresa: Saccardi, Bochini, el Negro López y Ferrero lo dieron vuelta.

Larrondo a River (2009)

Durante la Gestión Aguilar, River fue un caos en todo sentido. Los planteles que tanta gloria le habían dado a la institución se fueron desarmando hasta formar equipos como este, o la base de la plantilla que sufriría con los promedios unos años después. Por suerte, con la llegada de Passarella, todo este desastre se revertiría (?). Una de las desprolijidades futbolísticas fue una serie de pruebas realizadas por Néstor Gorosito a mediados de 2009.

El entrenador del Millonario buscaba un defensor, y para eso le abrió las puertas al paraguayo Javier Cohene Mereles, al uruguayo Rodrigo Basesco y al chileno Nicolás Larrondo. Todo parecía indicar que el lugar iba a ser para el trasandino, que deslumbró (?) en las prácticas. Sin embargo, el DT de los rulos se quedaría con el zaguero guaraní. Una triste noticia para Larrondo, que había mostrado buenas actuaciones en la U de Chile. Posteriormente, deambularía por equipos de menor jerarquía y por el ascenso francés, antes de colgar los botines a los 26 años para dedicarse a la venta de productos para la minería. Pensándolo bien, flor de favor le hizo Pipo.

Cipolletti 1 – Combinado de Irlanda 0 (1980)

Comenzaba la década de los 80. La dictadura militar gobernaba el país con mano de hierro, el Comité Olímpico Argentino decidía boicotear los JJ.OO. de Moscú y la aparición de la TV a color era el tema del momento. Estos últimos acontecimientos se daban en el mágico (?) mes de mayo, el mismo que eligió este combinado de la liga de Irlanda para darse una vuelta por la Patagonia y jugar un par de partidos contra Cipolletti.

¿En que andaban ambos conjuntos por aquellos años? Los de Río Negro eran animadores de los viejos torneos regionales, de hecho venían de jugar el Nacional 1979 y jugarían también el de 1980. Mientras tanto, el equipo europeo estaba conformado por mayoría de futbolistas que venían de terminar terceros en su grupo en las eliminatorias para la Eurocopa, muy lejos de Inglaterra, el único clasificado de la zona.

El domingo 4 de mayo se vieron por primera vez las caras, con victoria de los locales por 1 a 0. El martes 6 hubo revancha: los irlandeses se impusieron por 2 a 1. De todas maneras, el partido más importante para los de verde había sido en abril, cuando cayeron derrotados frente a la selección argentina.

(Gracias al blog Cipo Pasión)

Traverso con buzo de Argentina (1985)

Cada comienzo de año trae una nueva ilusión para la gente de Racing. A principios de 1985, ese objetivo era el ascenso a Primera División. Aunque Jorge Traverso parecía soñar más alto. Por eso, salía a la cancha con el atuendo de la Selección Argentina. O, mejor dicho, con un buzo Adidas que llevaba adherido el escudo de la AFA. Es que el equipo nacional era vestido por Le Coq Sportif desde 1980.

Si el arquero quería ilusionarse con quedarse con el lugar de Pumpido, llegó varios años tarde.

Pavoni (1971)

Fines de los 60, principios de los 70. El rival era Estudiantes de La Plata. Inevitablemente, solían ser jornadas de mucho trabajo: para el entrenador, para los jugadores y, sobre todo, para el médico. Es que los de Zubeldía iban a cada pelota como si fuera la última, y las consecuencias de ese juego al filo del reglamento las sufrió, por ejemplo, Miguel Ángel Santoro.

El 26 de junio de 1971 Independiente visitaba al Pincha y, para Pepé, la victoria por 1 a 0 quedó opacada por un golpe de Juanchi Taverna que lo dejó inmóvil en el piso. El arquero fue retirado de la cancha con una lesión que lo dejaría más de un mes inactivo. Su lugar fue ocupado por Ricardo Elbio Pavoni, que aguantó el cero en su arco en los 4 minutos que le toco ocupar el puesto más ingrato de todos.