Mussín Leandro Damián
Año 1987. Doce meses pésimos para la humanidad: los mercados de valores de todo el mundo se desplomaron en el “lunes negro”, dos sismos de 4,5 y 6,0 grados en la escala de Richter sacudieron la zona nororiental del Ecuador, dejando centenares de muertos y damnificados, y 16 jugadores del Alianza Lima perdieron la vida en un accidente aéreo. En Argentina, también hubo hechos penosos: En Semana Santa, se producía el levantamiento militar de los “carapintadas”, entraba en vigor la ley de “Obediencia Debida” y Susana Giménez debutaba con “Hola Susana” (?). Yendo al ámbito futbolístico, la cosa no mejoraba: la selección realizaba una pésima Copa América (siendo local terminaba en el 4º puesto) y para colmo Deportivo Armenio ascendía a Primera División (?).
Peor le iba a Independiente, aunque en ese momento todo se tapaba con las aceptables actuaciones a nivel local (tercero en el campeonato 1986/87 y ganador de la Liguilla) e internacional (eliminación en la segunda ronda de la Copa Libertadores). ¿Qué mal podía afectar al Rojo ese año? Ni más ni menos que los nacimientos de Ismaél Sosa, Adrián Calello, Mariano Viola, Enzo Bruno y Hernán Magic Fredes. Al igual que Leandro Mussín, todos categoría ’87. Y, cada uno a su manera, dejaron su impronta en el club de Avellaneda.
Para ser sinceros, la huella que dejó en Independiente fue casi imperceptible. Es que sólo jugó un poco más de media hora en Primera División. Fue el 11 de Mayo de 2007, cuando ingresó con el número 41 por Carlos Lothar Matheu, a los 10 minutos del segundo tiempo. Esa noche Pepé Santoro mandó a la cancha a Ustari; Matheu, Baez, M. Ramirez, Eluchans; Fredes, Pusineri, Callelo; Díaz; Sosa y Pepe Moreno. También ingresaron Orellana y Sergio Escudero. Milagrosamente, ese equipo no perdió: fue 1-1 frente a Newell’s y debut y despedida para Mussín.
Sin ser tenido en cuenta por el propio Santoro y sus sucesores (Pedro Troglio y el Bichi Borghi) se marchó a Estudiantes (BA) (2008/09), donde pasó con más pena que gloria. Acassuso (2009/11) fue su siguiente destino. En el club del norte del conurbano bonaerense jugó poco (en dos temporadas disputó 22 partidos, fue expulsado 3 veces y no convirtió goles) y fue suplente de Mussón, su tocayo no reconocido (?).
Las noticias más recientes sobre Mussín vinieron de la patagonia: hasta hace un par de años disputaba el Torneo Argentino B en Racing de Trelew, junto al ex arquero de Tigre Lucas Abud y Francisco López Rojas, entre otros. Ese fue el último destino conocido de esta joyita de la “Generacion ’87”, un año nefasto para todos. Y ni hablar para Independiente.







