Sebastián Peratta a Boca 2011

El reloj marcó las 12 de la noche. Era San Valentín.  Un joven observa desde su ventana la noche estrellada. Piensa en los universos que está acaparando con sus ojos. Esas galaxias lejanas supuestamente con una tecnología superior a la del planeta tierra. Todos hablaban de platillos voladores o inteligencia telepática, pero nadie se preguntaba si en aquellos lejanos lares existe el amor. El beso. El cariño. El tomarte el colectivo con la mujer que amas con ella apoyando cariñosamente su cabeza en tu hombro. Los planes para el futuro de dos personas que se aman. El sexo. Este joven tenía su cabeza centrada en la chica de sus fantasías. La razón de su sonrisa. La responsable de los latidos de su corazón. Ella era rubia, tenía los ojos oscuros, una sonrisa exquisita y un cuerpo digno de un edén. El joven tenía en la mano su teléfono, y en la otra un arrugado papel con el número de ella. Estaba en sus manos el destino de aquella calurosa noche de San Valentín. Irse a dormir como un infeliz nuevamente, o darle sentido a sus días, tornados de monotonía y falta de motivación. ¿Llamará a aquella mujer que lo desvela por las noches y lo mantiene soñando despierto por los días?

El invierno del 2011 significó para el Boca Juniors de Julio César Falcioni un punto y aparte. Tras un flojo Clausura (finalizo 7mo), el retiro de Martín Palermo y los primeros 6 meses de la era del ex entrenador de Banfield, el Xeneize afrontaba un periodo casi de transición en el que necesitaba dejar atrás el tormentoso pasado para lograr el título nacional que se le negaba desde el 2008.

Tras las partidas de Cristian Lucchetti y Javier García, el arco quedaba vacante a la espera de un nuevo guardavalla. Rápido de reflejos (badum tss), los directivos se encargaron de hacer un listado de los posibles nombres para ocupar el puesto. En él estaban Agustín Orión, Mariano Andujar y, entre otros, Sebastián Peratta, por ese entonces titular de Newell’s Old Boys. Fue él quien tomó la delantera de la lista, gracias a que su representante deslizó la frase «A Peratta lo seduce la idea de ir a jugar a Boca«.

Como era de esperarse, comenzó una disputa a por el arquero entre el equipo rosarino y los de La Boca. Desde La Lepra no querían despegarse de él. Pero la verdadera piedra en el zapato apareció para Boca tras enterarse que SP contaba en su contrato con una importante clausula de rescisión. De parte del arquero existió una presión para que desde la dirigencia de Newells aceptaran negociarlo y aliviaran las trabas en su contrato. Su elevada cotización (se hablaba de un millón y medio de dólares) era un dolor de cabeza para los directivos de Boca si pensaban en contar con sus servicios.

Finalmente, Peratta se quedaría en su equipo y los de JCF se harían con el guardameta Agustín Orión, quien sería una pieza clave a la hora de conseguir el tan ansiado Apertura 2011.

En un abrir y cerrar de ojos, el reloj marcó las siete de la mañana. El joven no se animó a aventurarse al llamado. De a poco, ese fuego que le generaba imaginarse en un futuro con aquella bella chica se fue apagando hasta quedar cenizas. Rápidamente se dio cuenta de que la cobardía lo tenía atado de pies y manos. En un instante se reveló a si mismo que, victima de lo recientemente escrito, estaba condenado a una vida de obediencia, silencio y represión de sentimientos. Quedarse pelado, fingir risas y vivir en una rutina desesperante y aburrida, la cual lo iría consumiendo día tras día un poco más. El reloj ahora delataba las 7 y 4 minutos de la mañana. Tenía que tomar un café sin gusto de desayuno. Tenía que tomar un colectivo repleto de calcos de su realidad adaptados a distintos cuerpos. Tenía que soportar otro día tirado a la basura en un cubo aislado, al lado de una computadora lenta y sin servicio. No lo toleró. Negó vivir un día más así. Creyó que el beso de una bala en la parte trasera de su cabeza terminaría con ese calvario. Sin darse cuenta, tras apretar ese gatillo, estaba cometiendo el primer acto valiente de su vida. Tristemente, también, el más nefasto.

Liniers 0 – Alianza Lima 1 (2011)

Verano del 2011. Estonia acababa de adoptar el euro como moneda oficial, se había celebrado un referéndum para la independencia de Sudán del Sur y Sergio Batista era el técnico de la Selección.

En fin, quizá no fue un verano inolvidable, pero lo cierto es que a varios kilómetros de distancia de la Argentina un Alianza Lima, que buscaba arrancar la década (?) con un triunfo, hizo las valijas y partió rumbo a la ciudad de Bahía Blanca, no sin antes hacer una escala en el Aeropuerto Nicanor Parravicini de Santiago de Chile, morfar en el Dunkin Donuts de ahí, comprobar que las donas son tocuén, y de paso tirarle algunos piropos a las turistas rusas que están de paso con Latinoamerica (siempre nos ilusionamos cuando viajamos en avión con que nos toquen dos rubias infernales, pero al final terminamos entre una viejita y un tipo que se hace la señal de la cruz cuando despega la aeronave).

Comandados por Gustavo Costas, el conjunto enfrentaría el 11 de Enero al Atlético Liniers local, el cual por ese entonces participaba del Argentino B. El encuentro, disputado a pleno rayo de sol, fue bastante aburrido y tuvo al Alianza como dominante. Con el argentino Leandro Fleitas en cancha, los peruanos lograron una victoria por la mínima gracias a un tanto de Paolo de La Haza con un fortísimo tiro libre.

Como dato adicional, fueron de la partida el ex Unión de Santa Fe, Juan José Jayo, y el arquero internacional peruano George Patrick Forsyth Sommer, también conocido como, simplemente, George Forsyth.

(Foto de DeporTornquist)

Mauricio Serna al Aston Villa 2001

El verano del 2001 no dejó muchos recuerdos memorables. Mejor dicho el año 2001 no dejó recuerdos memorables. Pero lo cierto es que en uno de esos días perdidos de Enero, en la pretemporada de Boca Juniors en Tandil bajo la tutela de Carlos Bianchi, llegó la noticia de que uno de los pilares del equipo, el volante colombiano Mauricio Serna, tenía enormes chances de pasar al Aston Ricky Villa.

La novedad había estallado a fines de Diciembre del 2000, y durante el primer mes del año los días pasaban encargándose se sacar cualquier obstáculo del camino que podría evitar que Serna jugara en conjunto inglés: Consiguió su visa de trabajo, el técnico del Villa, John Gregory, le dio su aprobación mostrándose entusiasmado en el dúo colombiano que podría formar en campo de juego con Juan Pablo Ángel («Creo honradamente que, junto con Ángel, podría formarse una unión espectacular. Su temporada acaba de reanudarse y por ello sería un momento ideal para poder ficharlo e incorporarlo a nuestra plantilla«) y se hablaba de una suma cercana a los cuatro millones de dólares para el Xeneize.

Finalmente, la idea de Chicho con la casaca de The Villans se fue desvaneciendo por completo. Diferencias económicas hicieron que el pase quedara en la nada. El colombiano continuaría un tiempo más en Boca hasta pasar finalmente al fútbol mexicano.

¿Hubiera yo firmado que encajaría perfecto en el fútbol inglés? Ni idea, en el 2001 yo tenía 4 años. Pero estoy seguro que en aquellos días, mientras mis viejos se agarraban la cabeza por el año turbulento que se venía y a más de un familiar lo rajaban del laburo, por mi mente paso una imagen de Serna con la casaca del Aston. Después de aquella visión, simplemente, seguí en mi mundo de autitos y maquetas, mientras el país se caía abajo y observaba en la tele a un hombre narigón y calvo diciendo que el 2001 sería un gran año. Para fines del mismo recuerdo la tristeza que reinaba en mi hogar, mientras le preguntaba a mi vieja porque mi papá salía con una cacerola en plena noche, insultando a un nefasto ministro…

Fabricio Fuentes al Querétaro 2003

Fabricio era un defensor de cierto reconocimiento, que tras un par de años jugando a un nivel respetable en el fútbol argentino, recibió una oferta del extranjero y decidió partir hacia nuevos horizontes. A comienzos de julio del 2003 Fabricio tomó, posiblemente, un vuelo de Aerolíneas Argentinas, se comió un sanguche frío en pleno vuelo, le ojeo el culo a alguna azafata y, tras aterrizar, camino por su nueva tierra para hacer lo que más sabe: jugar a la pelota. Dos semanas más tarde Fabricio acordaba su incorporación a un equipo del fútbol francés. Pero, esperen… ¿por qué entre el viaje y el acuerdo hubo 14 días? ¿que ocurrió en el medio? ¿cómo es posible tanta tardanza? ¿qué fue lo que paso en ese conjunto de días fantasma?

Fabricio Fuentes, jugador de Vélez Sárfield, firmó el 10 de junio del 2003 con el Querétaro, equipo del fútbol mexicano. Sorprendía un tanto la decisión del defensa, ya que tenía varias ofertas desde el Viejo Continente tras él. Pero tras una semana entrenando en el equipo de casaca negra, blanca y azul apareció como nuevo refuerzo del Guingamp francés. ¿El Querétaro fue utilizado como puente? Nada que ver. Todo lo contrario: Efectivamente Fuentes fue jugador del Querétaro, entrenó con el equipo y estuvo dentro de la plantilla. El equipo mexicano había puesto la plata tanto en su compra como en su venta. Solo con una diferencia: Le costó 1.200.000 dólares, y lo vendió a 2.000.000 verdes. ¿Conclusión? Ganó 800.000 dólares en un abrir y cerrar de ojos gracias a la astucia y a una clausula en el contrato de Fuentes.

«Yo le dije: ‘Si te quedas acá en un año vas a costar más’. Pero él fue excluyente en que si salía algo en Francia prefería ir y yo lo entiendo porque un jugador siempre quiere jugar por aquel lado. Y en lo que sí tiene razón es que en el mercado mexicano es difícil salir para Francia después» Palabras de Cristian Bragarnik, vice del Querétaro. En un tour con más viveza que fútbol, Fabricio Fuentes estuvo en tres equipos en poco más de dos semanas. Y como diría Don Carlos, Tudo bon tudo legal

Omar Asad a Estudiantes Tecos 2012

La rapidez que tuvo Omar El Turco Asad para cambiar de equipo en la faceta de entrenador es totalmente lo opuesto a lo que fue como jugador. Con los cortos el delantero solo vistió la casaca de Vélez Sárfield, desde comienzos de los 90′ hasta que una lesión lo retiró de las canchas. Pero sentado en el banco fue capitán de diversos barcos: Dos etapas en Godoy Cruz, el Emelec de Ecuador y San Lorenzo, todo esto en tres años. Y fue en el génesis de este año, en el mes de enero, que tras un paso negativo por El Ciclón, el DT apareció como candidato a ocupar el puesto de entrenador vacante en el fútbol mexicano, el cual se ubicaba en la banca del Estudiantes Tecos, que se encontraba luchando por no descender.

Pero luego de que el candidato a entrenador confirmara su arribo al Tecos mediante Twitter (“Ya se concretó lo que dije en días anteriores, voy al Estudiantes de Tecos. Daré lo mejor de mí. Tengan confianza y pido todo el respaldo”) y de que Asad viajará a México para acordar la incorporación, los dirigentes prefirieron ir para atrás con la negociación. Según las palabras de los directivos, preferían a un entrenador que conociera más al equipo y al fútbol mexicano en si, ya que el tiempo de adaptación debía ser corto por la persecución del descenso que acechaba al equipo.  El traspaso, entonces, quedo totalmente en la nada.

Roberto Bonano al Mónaco 2001

Roberto Tito Bonano tenía un pie en el avión rumbo a París en aquel caluroso verano del 2001. Su pase desde River Plate al Mónaco estaba encaminado, cambiaba los 30 grados de calor porteños por los 10 de temperatura en tierra monegascas, y ya comenzaba a deleitarse con clavarse un cacho de crudo y queso en pan francés mientras apostaba algunas fichas en el Casino Montecarlo (?).  El pase se hacia en casi 4 millones de dólares y Américo Gallego, DT de River por ese entonces, ya comenzaba a dejarlo de lado en la pretemporada veraniega confiado en su exilió en tierras francesas.

Lo cierto es que los giros que tomo el traspaso por culpa de las negociaciones por la cotización del arquero hicieron que el guardavalla nunca vistiera la casaca del equipo de camiseta roja y blanca, el pase se frustró totalmente y finalizaría jugando en el Barcelona español.

Tressor Moreno a Chacarita/Independiente 2010

El Verano del 2010 no incluía tranquilidad para Chacarita. Había finalizado 15to en el Apertura del año anterior y su entrenador, Fernando Gamboa, buscaba refuerzos de calidad y experiencia para afrontar la temporada buscando la permanencia. Muy prematuramente apareció el nombre de Malher Tressor Moreno Baldrich (?), mas bien conocido como Tressor Moreno, volante ofensivo colombiano que se encontraba en el San Luís de México, habitual de la selección colombiana y con una experiencia que cabe remarcar. Era la pieza que buscaba el Funebrero para asistir a los delanteros del equipo, con Facundo Parra y Matías Alustiza a la cabeza. El 4 de Enero los medios confirman el arribo de Tressor a Chacarita, y Gamboa, con la idea de usarlo de enganche, encontraba la pieza faltante del rompecabezas ofensivo. ¿Qué pasó?

Las negociaciones se desvirtuaron. Cuando el colombiano viajaba para hacerse la revisación médica y calzarse la casaca de Chacarita, apareció Américo Gallego, por ese entonces entrenador de Independiente, para declarar su interés en el jugador.  Tressor Moreno, tras los dichos de el Tolo, le confesaba a los dirigentes de Chaca que no eran ellos, sino él (?) y pegó el portazo con el objetivo de firmar para el Rojo. Acá empieza el quilombo: Resulta que el centro que le mando Gallego a Tressor para sumarse a su equipo era porque se habían caído las negociaciones por el pase de Leandro Gracian, de Boca… ya que resulta que el Xeneize pretendía incluir al Tano como parte de la compra de Juan Mercier, de Argentinos. Sin embargo, mientras Tressor se encontraba negandose a acordar con los Funebreros para pactar con el Diablo, el pase del 8 del Bicho a Boca se cayó repentinamente y, por ende, Independiente volvió a la carga por Gracian, contratándolo finalmente  para ocupar un sector en el mediocampo ofensivo.

Ya eran los últimos días de Enero, y la negociación a por este jugador colombiano por parte de Chacarita , que tuvo más capítulos y personajes que novela extendida de Telefe, se cayó totalmente. Tressor continuaría su carrera en Independiente Medellín. Chacarita adquiriría a Erwin Ávalos y Maureen Franco para reforzar la ofensiva. El resto de la historia ya lo conocen.

Marcelo Delgado al FC Copenhague 2002

El Siglo XXI daba sus primeros pasos y desafortunadamente no eran buenos para la Argentina. La crisis a nivel nacional supo tomar un triste protagonismo en el fútbol, con un episodio dado en junio del 2002 que incluyó al ex mundialista, y por ese entonces delantero de Boca Juniors, Marcelo Chelo Delgado. El santafesino buscaba nuevos horizontes debido a la pésima situación económica, basandose en que no importaba tanto si se trataba de un club de trascendencia o no el que sea su nuevo destino.

Una oferta un tanto extraña toco a su puerta esperando aceptación. El FC Copenhague, un conjunto europeo originario de… Dinamarca (País escandinavo para los inteligentes, país de los legos para los jóvenes y el país donde le ponen palitos diagonales a las «O» para nosotros). Para la sorpresa de varios, Delgado mostró una gran aceptación en base a la oferta y de a poquito comenzaba a saborear al fútbol danés como su nuevo hogar: “No sé mucho del fútbol dinamarqués, pero sé que llego a una institución que tiene muchas chances de jugar copas europeas, lo que me estimula deportivamente” confesaba el delantero.

Los daneses ya se ilusionaban con su nueva estrella. El pago era de 2 millones de dólares por ver la casaca de Delgadø gritando gol tras gol y a la hinchada coreando por el Chelo Tynd (?). Pero lo que ocurrió fue inesperado. Los días pasaron e incluso con el chequeo médico hecho, el pase se cayó. Delgado regresó al Xeneize comandado por ese entonces por Oscar Tabárez, donde continuaría hasta 2006 sin interrupciones, salvo por un corto paso por el fútbol mexicano.