Schiapparelli Alejandro

Alejandro Javier Schiapparelli
Tan breve y triste fue su paso por la Primera División que los pocos que lo recuerdan preferirían olvidarlo. Marcador central de pura cepa, hizo sus primeras armas en Almirante Brown de Arrecifes en 1999. En la tierra de los Di Palma cumplió una digna labor hasta mediados de 2002 cuando se fue a robarla al exterior.
Apareció en Colombia, más precisamente en el Real Cartagena. Según los amigos de Bestiario del Balón, Schiapparelli fue uno de los artífices del descenso a la segunda división, aunque la culpa de este hecho no debería atribuírsele al blondo, sino a la presencia muferil de Kilian Virviescas.
A comienzos de 2003 retornó a Brown pero para hacer la valijas y emprender viaje nuevamente a los pocos días. Cruzó el charco y en la Suiza del sur (El Cuarteto de Nos dixit) defendió los colores de Deportivo Colonia, equipo que por primera vez jugaba en la máxima categoría del fútbol uruguayo.
Seis meses más tarde pegó la vuelta al paisito y rumbeó para la región de Cuyo. Durante dos temporadas (2003 a 2005) alternó buenas y malas en San Martín de San Juan al lado de Sebastián Blazquez, César Monasterio, Sergio Plaza, Jorge Chica Muñoz, Cristian Favre y el Tanito Mauricio Piersimone.
A mediados de 2005 tuvo la oportunidad de su vida. Carlos Aimar lo llevó a un Quilmes que lentamente empezaba a perder el rumbo y enfilar para la B Nacional. Al Cervecero llegó con Aldo Paredes, Álvaro Pereyra, Pablo Barzola, Patricio Toranzo, Martín Cabrera, Federico Arias, Santiago Bianchi, Marcos Charras, Gonzalo Choy González, José Ramírez, Juan Pietravallo, Martín Bernacchia, Lucas Alessandría e Ignacio Risso. Varios de ellos lo acompañaron a comienzos de 2006 en su salida del equipo del Sur.
Claro que dejaría su huella, 4 partidos disputados (3 como titular, 1 desde el banco y un puñado de encuentros vistos completamente al lado del Cai) con la blanquita -sin goles- y en un nivel de paupérrimo para abajo y todo esto antes de despedirse de Tomatito Pena, Agustín Lastagaray y Miguel «si no te gusta andate, gil» Caneo.
Sin ganas de pelearla en el ascenso (estuvo cerca de arreglar con Atlético Tucumán) peló nuevamente el pasaporte para cruzar la Cordillera de Los Andes y unirse a Deportes La Serena de Chile, donde se reencontró con el segundo mufa colombiano más poderoso.
A comienzos de este año rechazó ofertas del Unión San Felipe y Deportes Puerto Montt trasandino para seguir sumando millas de viaje en su aerolínea amiga y llevó su fútbol al temible Blooming de Santa Cruz de la Sierra. Allí, en la tierra de Evo Morales, es donde parece haber encontrado su lugar en el mundo formando dupla de centrales con otro argento ladri como Maximiliano Blanco, y tomando mate, o té de coca (segun la ocasión) con el ex Instituto, Hernán Boyero.

KeyserSoze

Torricelli 2003

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El 26 de octubre de 2003, por la liga española, Celta de Vigo goleó al Espanyol de Barcelona por 4 a 0. A los 75′ el encuentro estaba 2 a 0 y Erwin Lemmens, arquero del Espanyol, le cometió una infracción a Juanfrán que concluyó en penal y roja directa (dejando a su equipo con nueve, antes se había marchado a las duchas Pierre Wome). Un minuto antes, Javier Clemente había agotado los cambios al mandar a la cancha a Raúl Molina en lugar de Raúl Tamudo.
Con ese panorama oscuro, al ex entrenador de La Furia no le quedó otra que plantar en el arco a un jugador de campo. Moreno Torricelli, que la estaba pasando mal con los delanteros del Celta aceptó inmolarse y se paró bajo los tres palos. Nada pudo hacer en el penal que convirtió Mostovoi y fue humillado cerca del final del encuentro cuando Jandro, desde la mitad de la cancha, puso cifras definitivas al marcador.

KeyserSoze (gracias Capitán (tan) Argento)

Rando Agustín

Agustín Rando
El último partido del campeonato para un equipo que ya no pelea por nada o para uno que ya consiguió lo que buscaba, es puro compromiso. En ese momento los técnicos le dan cabida a aquellos jugadores que tuvieron pocos minutos a lo largo de la temporada, y a su vez, aprovechan la oportunidad de ver a los pibes de las inferiores.
Algo así pasó por la cabeza de Mario Gómez cuando en la última jornada del Clausura 2003 Gimnasia y Esgrima de La Plata debía enfrentar a Arsenal de Sarandí.
Aquel día en cancha de Lanús, cuando faltaban cinco minutos para el final de un 0 a 0 muy aburrido, el ex DT del Lobo dispuso el ingreso del volante Agustín Rando en lugar de Pablo Verón, dándole así la oportunidad de cumplir el sueño de cualquier mortal, compartir una cancha con Nicolás Furlanetto, otra incipiente promesa de la cantera tripera que quedó en la nada.
Poco pudo hacer el pibe nacido en City Bell en miserables trescientos segundos para inquietar el arco defendido por Limia.
Con la llegada de Carlos Timoteo Griguol se quedó sin lugar y tuvo que emigrar. Lejos de la ciudad de las diagonales encontró su lugar en el mundo en Racing de Olavarría. Allí logró un poco más de continuidad y hasta se sacó las ganas de convertir un par de goles, todo esto antes de perderse para siempre en las inmensidades del fútbol regional.
Nadie sabe dónde está ahora, el Mundo es grande y hay muchos lugares dónde esconderse, excepto Brasilia claro, donde no se admite el uso de gerundios.

KeyserSoze

Inglemona Mariano

Mariano Francisco Inglemona
Rápido y para nada furioso. Así fue el paso de Mariano Francisco Inglemona por la Primera División del fútbol argentino.
Nacido en San Salvador el 7 de junio de 1977, irrumpió con todo (?) en Gimnasia de Jujuy en el Clausura 1999 jugando al lado del Rifle Castellano, José Luis Campi, Marco Sandy, Pedro Aguirrez, José Moreiras, el gran Carmelo Ruscitto, Ring Ring Balvorín y Andrés «le hice un gol a Boca y desaparecí del mapa» Romano.
Ingresando generalmente como suplente, escasas veces como titular y alternando con la Reserva, este volante/delantero/juegodeloquevenga logró disputar 9 encuentros en la categoría grande. Los medios periodísticos destacaban su voluntad y precisión pero, de un día para el otro, no se supo nada más de él.
Recién a comienzos de 2002 lo encontramos en el under italiano defendiendo los colores del Casarano, primero, y luego del Voltana.
Su momento de gloria lo tuvo en 2004, cuando representando al conocidísimo Ligorna 1922 enfrentó en un partido amistoso a la Sampdoria, y aportó su granito de arena para una dolorosa derrota por 14 a 0 (algo así como un 35 a 3, pero con menos glamour).
Jamás volvimos a escuchar su nombre en un estadio de fútbol.

KeyserSoze

Pelé (1964)

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Debutó con un pibe, pasó los mil goles y hasta jugó un rato en el arco. El 19 de enero de 1964, en el Estadio Pacaembu de São Paulo, el Santos de Pelé derrotó al Grêmio de Porto Alegre por 4 a 3 en un partido correspondiente a la Copa do Brasil.

Con el encuentro ya definido, a los 87 minutos, Gilmar, arquero del Santos, se fue expulsado y como no había cambios un jugador de campo debía tomar la posta. Pelé, que había convertido tres tantos esa misma noche, aceptó el desafío y se puso el traje de cancerbero por un rato. Incluso, se lució con dos tapadas sobre el final del partido.

Esta no fue la única que vez que O Rei fue al arco. En toda su carrera lo hizo oficialmente en cuatro oportunidades (y otras tantas en entrenamientos), siempre en Santos, y nunca recibió goles.