
Rubén Darío Piaggio
Más conocido como «El Ciruelo». Pasó por 10 mil equipos (Gimnasia de La Plata, Unión, Gimnasia de Jujuy, Huracán, Dock Sud, Internacional de Porto Alegre, Tigres de México, Deportes Concepción de Chile, Marítimo de Portugal, Ionikos de Grecia, Racing de Ferrol y Granada de España). Fracasó absolutamente en todos. Nunca convenció. Quizás se vio algo bueno en su etapa jujeña. Pero lo mejor lo vivió en Ferro. Su tarde soñada. Aquella de octubre de 1996, cuando (por única vez en su vida) hizo 3 goles en un partido. Las víctimas: Boca y Navarro Montoya.
UPDATE
Después del Granada paso al Pergolese de Italia de la división de Eccellenza (6°), estuvo dos temporadas y regreso al país en 2005 para jugar por El Linqueño el Torneo Argentino B; si bien metió algunos goles, no cumplió con las expectativas y el equipo no pudo luchar por el ascenso, que si logro su clásico rival, Rivadavia. Del equipo del norte de Buenos Aires se fue de mala manera, con peleas con sus compañeros y cuerpo técnico incluidas.
Cuando ya parecía que llegaba el retiro le salio la posibilidad de ser la estrella del F.C. Fossombrone de la Eccellenza de Italia; donde es compañero de Jorge Baratieri en este peculiar equipo patrocinado por una marca fashion de zapatos. Cuando llego a inicio de temporada hizo la típica declaración vendehumistica de todo baldosero; «Mi objetivo? Principalmente ganar todo con el equipo. No me quedan mucho años como jugador profesional y quiero disfrutarlos». Es presentado como la perla Sudamericana del equipo. Es titular indiscutido y lleva convertidos siete goles en la temporada y el equipo esta peleando por el ascenso a la Serie D. Según sus propias declaraciones su mejor momento fue cuando fue campeón de Brasil con el Internacional de Porto Alegre, jugando al lado de varios campeones mundiales y bajo la dirección técnica de Falcao; para mi fueron los tres goles al Mono que lograron que hasta algún ridículo lo propusiera para la selección.
Juan Pordiosero