
Nos trasladamos a junio de 2012 para hacerle el merecido homenaje a una indumentaria que intentó causar una revolución en el fútbol argentino: la camiseta reversible de Gimnasia.
La pilcha, que conmemoraba el 125º aniversario del club, se destacaba por el hecho de reunir dos camisetas en una. De un lado, la tradicional blanca con la franja azul. Del otro, la suplente con los colores invertidos. Como rezaba el slogan de la campaña, «las dos caras del mismo sentimiento» (?).

La idea, a cargo de la empesa Penalty, no estaba mal desde la teoría, pero en la práctica debía lidiar con #LaSuerteDeGimnasia. Y ya sabemos que si al Lobo algo le puede salir mal, le va a salir mal.
El estreno se produjo en La Plata, en un partido nocturno ante Ferro Carril Oeste. Gimnasia salió a la cancha con la casaca titular, pero ya de entrada recibió un gol de la visita. Las cosas no cambiaron en esa primera etapa y todos esperaron el segundo tiempo para que se revirtiera la historia…o al menos la camiseta (?).
Claro que siempre hay un pero en la historia de los Mens Sana. Lo que debía ser un entretiempo común y corriente, se transformó en un hecho policial, ya que alguien se encargó de llamar al 911 para alertar sobre la presencia de un explosivo en cercanías al estadio. Una amenaza de bomba, sí. #LaSuerteDeGimnasia.
Tras 54 minutos de espera, el partido se reanudó y los Triperos salieron a jugar el segundo tiempo con el lado B de la casaca: o sea, la alternativa. ¿Y mejoró la historia? Por supuesto que no. Ferro ganó 1 a 0 y la gente del Lobo se fue preocupada otra vez a su casa.
Ni usando una camiseta reversible, Gimnasia pudo darla vuelta.