Vidallé con buzo de Alemania (1981)

El arquero de Estudiantes en el Metropolitano ‘81 había tenido un breve paso por la Selección Argentina un par de años antes. En uno de los pocos encuentros que estuvo en el arco del equipo de Menotti, sufrió una derrota ante Alemania Occidental en un amistoso jugado en Berlin. Aquella noche, Eduardo Vidallé se trajo en el bolso dos goles y el buzo del portero alemán Dieter Burdenski.

El 19 de julio de 1981, el Loco Gatti volvía a la titularidad después de una lesión, y Boca estaba a un paso del título. Esa tarde, el guardameta visitante decidió ponerse aquel souvenir, además de usar pantalones cortos encima de unos largos. ¿Por qué se vistió así? ¿Habrá querido llamar la atención? Lo cierto es que lo más recordado de ese día fue el golazo de Hugo Perotti que decretó el definitivo 1 a 0.

Temperley aurinegra (1969 a 1971)

Al margen de que en sus inicios supo usar otros colores que luego perdieron vigencia, pensar en el Club Atlético Temperley es pensar en una camiseta celeste con vivos blancos. Puede cambiar el diseño, pero los tonos siempre son los mismos. O casi siempre…

Entre 1969 y 1971 el Gasolero rompió los moldes con una casaca a bastones negros y amarillos, como la de Peñarol de Uruguay. Una rareza absoluta que no muchos recuerdan.

Gracias a Historia Temperley.

Rosario Central tercera equipación con Canaya (2007)

A comienzos de 2007 la dirigencia de Rosario Central tomó la decisión de incorporar a su indumentaria la figura del Canaya, una creación Roberto Fontanarrosa que resumía el sentimiento del hincha. También era, además, una manera de homenajear al escritor y humorista gráfico rosarino, que sufría de esclerosis lateral amiotrófica.

Para tal acontecimiento, se presentó una nueva camiseta que oficiaría de tercera equipación. ¿El diseño? Azul, con bastones formados por finas líneas amarillas. La tela, además, era bastante más gruesa y pesada que la que Kappa usaba habitualmente.

La prenda sólo se utilizó en un partido ante Lanús, por el Clausura ’07, en el que el Canalla perdió 3 a 2, con un gol de Fabbiani sobre la hora. Unos meses más tarde, moriría el Negro Fontanarrosa.

Traverso con buzo de Argentina (1985)

Cada comienzo de año trae una nueva ilusión para la gente de Racing. A principios de 1985, ese objetivo era el ascenso a Primera División. Aunque Jorge Traverso parecía soñar más alto. Por eso, salía a la cancha con el atuendo de la Selección Argentina. O, mejor dicho, con un buzo Adidas que llevaba adherido el escudo de la AFA. Es que el equipo nacional era vestido por Le Coq Sportif desde 1980.

Si el arquero quería ilusionarse con quedarse con el lugar de Pumpido, llegó varios años tarde.

Bochini con escudo y logo invertidos (1981)

Que el Bocha fue un distinto no es ninguna novedad. Adentro de la cancha siempre se distinguía: por sus movimientos, por sus toques, por sus lujos. Y también por su vestimenta. Posan para los fotógrafos: Fossati, Kiese, Olguín, Villaverde, Zimmermann y Killer; Alzamendi, Fren, Albisbeascoechea, Bochini y Barberón. Todos con el escudo de Independiente a la derecha y el logo de Adidas a la derecha. Salvo uno, el diferente. No podía ser otro.

Quilmes con publicidad de AeroPerú (1979)

En su carácter de campeón del Torneo Metropolitano 1978, Quilmes participó por primera vez de la Copa Libertadores en la edición de 1979. Aquel año, integró el Grupo A junto a Independiente, Millonarios y Deportivo Cali. Al equipo le fue pésimo: un partido ganado y cinco encuentros perdidos lo dejaron último en su zona. Sin embargo, a las arcas del club no les fue tan mal: durante su participación en la copa, la camiseta del Cervecero llevó el auspicio de AeroPerú, lo que le otorgó un respiro desde lo económico. O por lo menos algunos pasajes gratis a Lima.

De esta manera, el equipo del sur del Gran Buenos Aires se convirtió en uno de los pioneros en eso de llevar una marca sobre el pecho. Luego llegarían otros casos más notorios, como los de Argentinos Juniors con Austral a mediados de 1979, Argentino de Quilmes con El Condor en 1980, San Lorenzo con Caramelos Mu-Mu en 1982 y Boca con Vinos Maravilla en 1983.

Newell’s de celeste (1974)

Toda una rareza en la historia de Newell’s Old Boys. En 1974, aquel equipo dirigido por Juan Carlos Montes se consagró campeón del Torneo Metropolitano, dejando en el camino a varios rivales poderosos, entre ellos San Lorenzo de Almagro.

En el encuentro ante el Ciclón, los rosarinos se impusieron 2 a 1 de local, con goles de Carlos Picerni y Juan Ramón Rocha. ¿Y qué fue lo raro? Que ese día La Lepra usó una camiseta celeste para diferenciarse de su rival.

Gracias a Diario Leproso por el hallazgo.

Gimnasia con camiseta reversible (2012)


Nos trasladamos a junio de 2012 para hacerle el merecido homenaje a una indumentaria que intentó causar una revolución en el fútbol argentino: la camiseta reversible de Gimnasia.

La pilcha, que conmemoraba el 125º aniversario del club, se destacaba por el hecho de reunir dos camisetas en una. De un lado, la tradicional blanca con la franja azul. Del otro, la suplente con los colores invertidos. Como rezaba el slogan de la campaña, «las dos caras del mismo sentimiento» (?).

La idea, a cargo de la empesa Penalty, no estaba mal desde la teoría, pero en la práctica debía lidiar con #LaSuerteDeGimnasia. Y ya sabemos que si al Lobo algo le puede salir mal, le va a salir mal.

El estreno se produjo en La Plata, en un partido nocturno ante Ferro Carril Oeste. Gimnasia salió a la cancha con la casaca titular, pero ya de entrada recibió un gol de la visita. Las cosas no cambiaron en esa primera etapa y todos esperaron el segundo tiempo para que se revirtiera la historia…o al menos la camiseta (?).

Claro que siempre hay un pero en la historia de los Mens Sana. Lo que debía ser un entretiempo común y corriente, se transformó en un hecho policial, ya que alguien se encargó de llamar al 911 para alertar sobre la presencia de un explosivo en cercanías al estadio. Una amenaza de bomba, sí. #LaSuerteDeGimnasia.

Tras 54 minutos de espera, el partido se reanudó y los Triperos salieron a jugar el segundo tiempo con el lado B de la casaca: o sea, la alternativa. ¿Y mejoró la historia? Por supuesto que no. Ferro ganó 1 a 0 y la gente del Lobo se fue preocupada otra vez a su casa.

Ni usando una camiseta reversible, Gimnasia pudo darla vuelta.