
No es fácil encontrarle clásico rival a Vélez Sársfield, es cierto. Desde Nueva Chicago, pasando por Argentinos Juniors y hasta San Lorenzo, varios han sido los equipos que, por diferentes razones, han ocupado circunstancialmente ese rol de archienemigo del Fortín.
Sin embargo, el club que más se acerca al ideal de clásico para Vélez es Ferro Carril Oeste. Los dos son de la zona Oeste de Buenos Aires, vienen disputando partidos desde la época amateur y, fundamentalmente, ambas instituciones se toman en serio la rivalidad. Aunque claro, no tan en serio como para no andar prestándose las camisetas.
El increíble hecho tuvo lugar en 1977, cuando Vélez hizo de local en la cancha de Ferro (el Amalfitani estaba siendo acondicionado para el Mundial ’78) en un partido ante Platense. Con el Calamar vestido íntegramente de blanco, al Fortín no le quedó otra que recurrir a una casaca alternativa…que no tenía a mano. ¿Solución? Camiseta del verdolaga y a otra cosa.
Sí, aunque a la distancia parezca algo impensado, Vélez usó la clásica camiseta de su enemigo futbolístico, verde con el escudo grande en el pecho. Y le dio suerte, porque terminó goleando. «Demoledor. Vélez fue una máquina ante Platense. Y lo pasó por encima. El resultado final lo dice todo: ¡cinco a uno! Aquí, una escapada a fondo del puntero Corvalán que obligó a Del Prete a un revolcón», publicó por entonces el diario Crónica, en su Sexta edición del viernes 16 de septiembre de 1977.
¡Esas son rivalidades!
Créditos del hallazgo para Patricio Nogueira.