
El Talleres de Labruna llegó decidido a dos cosas al Gigante de Arroyito. Una, llevarse los dos puntos para Córdoba. Y la más importante: seguir alimentanto el interminable mito de la relación que hay entre la T y su vestimenta.
Lo que pasó ese domingo de mayo de 1982 por la primera fase del campeonato Nacional fue que los cordobeses ganaron 2-1 a Central en Rosario. Hasta acá todo más o menos normal.
A lo que cuesta encontrarle una explicación es por qué Talleres usó durante el primer tiempo una camiseta marca Adidas y durante el segundo una sin marca. La única respuesta más o menos potable es que evidentemente la utilería no llevó un juego de mangas cortas con las tres tiras. Los players habrán chivado como locos en los primeros 45 con las de manga larga y privilegiaron la comodidad por sobre la prolijidad. Todo bien, pero marche preso.
Aquí en las fotos vemos las pruebas del delito. El primero gol de Morete en donde quedan a la vista las tres tiras en su brazo izquierdo y el segundo gol de Bianco eludiendo al arquero con una camiseta de piqué.







