Especiales: en Canadá (?), primera parte

Ser joven, futbolista y sentirse por encima de la ley es un maridaje perfecto y casi entendible por estos días (?). La ecuación es simple. Si se está por encima del ser humano promedio, ese que tiene una vida oscura, va a la cancha y lee En Una Baldosa, mucho más se lo está de esa anticuada estatua femenina con los ojos vendados.

Hubo casos de jugadores como Nicolás Bertolo, Mauro Olivi, Roberval, Orteman, Guillermo Ríos o Leandro Desábato, quienes pasaron noches tras las rejas por cuestiones cotidianas (?) como manejar en estado de ebriedad, poseer marihuana, pegarle a la mujer o proferir insultos racistas. En fin, nada del otro mundo.

Pero esa raza que no conoce límites, llamada jugador de fútbol profesional, dio algunos casos que trascendieron la mera anécdota y fueron a parar directo a las páginas policiales. He aquí algunos de los casos más recordados, tanto en Argentina como en el mundo.

Lucas Viatri

Comenzamos con un clásico (?). Tras reincorporarse a la reserva de Boca, luego de pasar por Emelec de Ecuador y Maracaibo de Venezuela, Lucas Viatri cayó preso acusado de robar una peluquería en Morón junto a su hermano y dos amigos.

Tras pasar un mes en una comisaría el jugador recobró la libertad y se convirtió en uno de los baluartes del Xeneize campeón del Apertura ´08, sin embargo siguió imputado bajo la figura de robo agravado por el uso de armas.

Esto lo obligó a conseguir un permiso judicial cada vez que Boca iba a jugar al exterior e impidió que se concrete una venta al Lokomotiv de Rusia en febrero de 2009.

Finalmente, para evitar el juicio oral y a pedido del delantero, fue condenado a realizar una probation que consistió en dictar clases de fútbol en una escuela durante dos años, más el pago de 7000 pesos al peluquero damnificado.

A mediados de 2012 se le dio por superada la pena, luego de ser intimado por el juez a pagarle al peluquero, quien había manifestado que Viatri nunca había vuelto a la escena del crimen fiscalía a abonar el monto indemnizatorio.

Rubén Fernández

La noticia impactó al mundo (?). El ex jugador uruguayo de Cerrito no daba señales de vida hacían 48 horas y nadie sabía de su paradero. Cuando el caso estaba siendo olvidado, apareció en la casa de su hermano alegando que había sido secuestrado por una banda y despojado de todas sus pertenencias.

Al prestar declaración había algo en la historia que no cerraba, así que la policía puso más rigor en el interrogatorio y el futbolista finalmente se quebró ¿Qué pasó?

Una boludez, Fernández no pudo contra una corazonada y se gastó, en carreras de caballos, los 3255 dólares de una cooperativa de viviendas de la cual era tesorero. Por eso apareció con una historia tan berreta.

El jugador fue procesado por simulación de delito y apropiación indebida y recién pudo recuperar la libertad 45 días después, cuando devolvió todo el dinero gastado. Aunque el proceso sigue en curso…

Bruno Fernándes

A mediados de 2010 el arquero, capitán e ídolo del Flamengo fue puesto tras las rejas acusado de homicidio calificado, secuestro, encarcelamiento privado y ocultación del cadáver de la modelo Eliza Samudio, quién tenía 25 años y era su amante.

Al parecer, la joven hostigaba al portero en los entrenamientos reclamándole el reconocimiento del hijo de ambos, además de una cuota alimenticia.

Según testificaron su primo, su ex mujer y dos amigos, Bruno contrató al ex policía Marcos Aparecido dos Santos para cometer el crimen y ocultar el cadáver.

Con todas las pruebas en su contra y a la espera de una condena de por vida, el arquero apeló al tecnicismo de cambio de abogados para postergar el juicio hasta mediados de 2013.

Bruno, quién en diciembre de 2010 fue condenado a 4 años de prisión por una causa previa en la que secuestró a Samudio, la abofeteó (lesión corporal) y la obligó a tomar medicinas abortivas (humillación forzada), continúa preso en la cárcel de Belo Horizonte.

Gastón Andrés Javier Cellerino

Se trata de un delantero nacido en Viedma que además de baldosero se convirtió en un auténtico trotamundos. Pasó por Deportivo Patagones, San Martín de Porrés de Perú, Atenas de Uruguay, Rangers de Chile, Livorno de Italia, Celta de Vigo de España y jugó pocos minutos en 2 partidos con Racing en el Apertura 2011.

En 2012 llegó a Unión La Calera, donde dejó el hecho por el cual lo van a recordar las generaciones venideras: tras ser expulsado le propinó una inolvidable patada voladora a Mauricio Viana, arquero de Santiago Wanderers, quién le había dicho: “Hijo de puta, mala leche. Yo me cojo a tu mamá y a tu hermana juntas”. No era para tanto (?).

El jugador se retiró del estadio esposado y la jueza, Verónica Toledo, le dictó arraigo nacional, imposibilidad de acercarse a su agredido y se habló en primera instancia de una pena de entre 540 días y tres años de prisión debido a la nueva ley de violencia en espectáculos deportivos.

Tras un par de semanas detenido y por la mediación del dueño de su pase, Livorno, finalmente fue condenado a enseñar Karate fútbol en una escuela además de recibir 7 partidos de suspensión. Como para que Éric Cantona se muera de envidia.

Mal Pase: Chilavert a la NFL

La gran pegada que tenía Chila permitió que, en más de una oportunidad, lo tentaran para practicar otro deporte: el fútbol americano. Aquí el detalle de aquella curiosa posibilidad que quedó en la nada.

Corría 1997 cuando José Luis Chilavert ya era el enemigo número 1 del pueblo futbolero argentino. Salvo los de Vélez, su equipo, los demás hinchas lo odiaban. Por su personalidad, por su temperamento, por sus declaraciones y principalmente por sus características de juego, esas que le permitían ser la figura descollante ante River, Boca o la selección argentina.

En junio de ese mismo año Paraguay viajó a Cochabamba para participar de la Copa América de Bolivia, donde le tocó compartir el Grupo A con Argentina, Chile y Ecuador. Y ahí, ante la prensa de todo el mundo, Chila comenzó a dar señales de que, lo que se rumoreaba hasta el momento, podía ser verdad: un equipo de la NFL lo quería como pateador.

Tras la victoria de Paraguay, 1 a 0 frente a Ecuador, el polémico arquero se tomó un tiempo, en los entrenamientos, para practicar con el típico balón ovalado del football.

Primero, para tratar de agarrarle la mano, remató un par de veces por encima del arco y festejó como si hubiesen sido conversiones. Más tarde, se focalizó en un punto fijo y estrelló 5 disparos de forma consecutiva en el travesaño. Una bestia que sólo calzaba 39.

Después de mostrarse ante los periodistas con esa pelota, llegaron las preguntas obvias. Y ahí en su salsa, Chilavert se despachó: «Me hicieron una oferta para jugar allí porque les llamó la atención la potencia con que le pego a la pelota, pero no puedo decir cuanto dinero me ofrecieron porque los americanos son muy especiales con ese tema» (?).

Y agregó: «les pedí si puedo ir a hacer la prueba cuando me tome unos días de vacaciones y vamos a ver qué pasa, pero no voy a decir el nombre del club». Cauteloso.

La posibilidad, sin embargo, no era descabellada. La función del pateador en el fútbol americano no requiere de demasiada participación en el juego. Sólo entrar y patear. Y eso a Chila lo entusiasmaba. Además del dinero, claro.

Lo cierto es que los días pasaron y el arquero paraguayo siguió jugando por mucho tiempo más en el Fortín y en su selección, pero nunca en la NFL. Incluso en 1999, mientras pasaba unos días en Miami, otros dos equipos le volvieron a ofrecer un contrato para que se fuera los Estados Unidos. «Si la oferta es buena, me voy», llegó a decir Chilavert por entonces. Pero se quedó.

En el fútbol americano, tú no has ganado nothing.

Publicado en simultáneo con www.unmundialparaenunabaldosa.com

Especiales: un baldosero en el cuerpo técnico, la moda de 2012

Sus trayectorias carecieron de brillo propio y se retiraron en el más absoluto silencio, pero hoy intentan ganarse el reconocimiento al costado de las canchas de Primera División. Tener un baldosero en el cuerpo técnico, la tendencia del año que se nos va.

Diego Dabove

Eterno arquero suplente que vivió bajo la sombra de Carlos Roa en Lanús, club al que llegó en 1985 y del que se marchó diez años más tarde sin haber debutado oficialmente (varias veces fue suplente de Lechuga en Primera), pero con más de 100 partidos de Reserva en el lomo.

Lejos del Granate, continuó su carrera pululando por clubes del ascenso de manera descendente. Pasó por Sportivo Dock Sud (1996), Argentino de Quilmes (1997), Ferro de General Pico (1998), Cañuelas (1998/1999) y colgó los guantes en Deportivo Riestra (2000/2001). Antes, a comienzos de los noventas, había sido preseleccionado para la Sub 19 que dirigía Reinaldo Carlos Merlo.

Una vez retirado, comenzó a ganarse la vida como entrenador de arqueros y trabajó con técnicos de la talla de Miguel Brindisi (Lanús y Boca Juniors), el Turco Antonio Mohamed (Huracán) y Néstor Gorosito (Lanús, Rosario Central, Argentinos Juniors, River Plate). Actualmente labura en el cuerpo técnico de Independiente.

Lucas Vivas

Otro postergado arquero de Lanús que, ante las pocas posibilidades de ser titular, tuvo que encontrar su lugar fuera del reducto de juego.

Actuando en las inferiores del Granate tuvo la fortuna de integrar las selecciones juveniles de Pekerman en el Mundial sub 17 de Egipto, en 1997. Fue suplente de Franco Costanzo, claro.

Algunos años más tarde pasó a Platense, donde también comió banco a morir. Y en 2006, cuando nos preguntábamos qué era de su vida, un supuesto Lucas Vivas apareció en los comentarios del blog y se convirtió casi en un mito viviente de En Una Baldosa.

Hoy es el preparador físico alterno (sí, alterno) del Racing de Zubeldía, luego de haber pasado por San Lorenzo, Lanús y Barcelona de Ecuador.

Jeremías Gallego

Hijo de Américo Rubén Gallego, intentó imitarlo al comenzar su carrera por el fútbol como volante central en Platense, con 17 años. Sin embargo, rápidamente pasó a Chacarita Juniors, ya con el 1 en la espalda. O mejor dicho, con el 12.

Priorizando el puesto de arquero, se probó en Banfield y más tarde recaló en River. Fue el propio Tolo que en el 2001 lo subió a entrenar con la Primera. En su estreno con los profesionales, recibió 7 goles, por lo que su partida fue una cuestión de tiempo.

Continuó sin suerte en Excursionistas y Central Córdoba (2001/2002), donde finalmente quedó. Sin embargo, su carta de presentación no fue la mejor. Se comió 6 en su primer partido.

Pasó por Almagro (2002/2003), aunque sin jugar, y repitió la costumbre en Armenio y Ferro, ambos en 2004. Al año siguiente fichó para Los Angeles Galaxy de Estados Unidos y en 2006 se sumó al Atlético Mexiquense, la filial del Toluca donde trabajaba el Tolo.

Un par de años más tarde firmó para Fénix de Montevideo y en 2009 regresó al país para atajar, o intentarlo, en Acassuso, club que abandonó en 2011 para trabajar como entrenador de arqueros del Colo Colo, junto a su papá.

Hoy integra el cuerpo técnico de Independiente de Avellaneda.

Emiliano Díaz

El nene mimado de Ramón. Nació en Nápoles en 1983 e hizo inferiores en el exterior, pasando por el Mónaco, Yokohama Marinos de Japón y Avellino de Italia.

Una vez grandecito (?), su padre lo hizo debutar como volante en la Primera de River Plate, nada más y nada menos que el día que festejaban la obtención del Clausura 2002 en un partido ante Central, en Rosario.

Tras pasar sin éxito por Talleres de Córdoba, Deportivo Colonia de Uruguay, Oxford United de Inglaterra, Defensores de Belgrano, Defensa y Justicia y Platense, su padre lo llevó nuevamente a Primera para que vistiera la camiseta de San Lorenzo en la temporada 2007/2008. No se incorporó sólo, claro, también estaba su hermano Michael. Sus últimas señales de vida como jugador las dio en All Boys.

Durante 2011 dio la nota en su función de asistente informático de Independiente, bajo el mando de su viejo, obvio. Como si fuera poco, se instaló en Twitter como ícono tecnológico al punto de ser TT con el hashtag #Emiliano.

Después de haber sido acusado de quedarse con dos computadoras de Independiente, hoy es colaborador de su padre en River Plate.

Mariano Armentano

Un caso especial. Como futbolista se destacó por su figura espigada y el escaso poder de gol que demostró en Argentina. Arrancó en Vélez (1991 a 1995 y 1997/1998) y rindió de manera aceptable con Estudiantes de La Plata (1994/1995) en el Nacional B.

También pasó sin suerte por Racing y Rosario Central, donde logró que su apellido sea sinónimo de sequía. En Europa, le fue un poquito mejor, aunque tampoco la descosió. En Suiza actuó para el Basel y en España para varios equipos, como el Elche y el Rayo Vallecano.

En la actualidad no conforma un cuerpo técnico, pero sí trabaja como Gerente del fútbol Profesional de Vélez, el último campeón.

Especiales: la liga yanqui con equipos importados

Intentando sembrar la semilla de un deporte que nunca gozó de popularidad en Norteamérica, a mediados de los años 60 un grupo de empresarios ideó una liga con equipos invitados de diferentes partes del mundo. La United Soccer Association duró menos de un año, aquí el repaso.

Todo comenzó en 1966, cuando el dueño de Los Angeles Lakers, Jack Kent Cooke, se reunió con otros empresarios estadounidenses y canadienses para tratar de conformar una liga de fútbol profesional. Paralelamente, otros dos grupos tenían la misma intención. Fue así como la United Soccer Association, para tratar de diferenciarse, en 1967 armó un torneo con clubes de todo el mundo que tuvieron que cambiar sus nombres para poder participar.

New York Skyliners (Cerro de Uruguay)

Uno de los representantes de Sudamérica fue charrúa y tuvo dos argentinos en el plantel: el arquero Osmar Miguelucci y el delantero Luis Suárez. El Club Atlético Cerro venía de ser sensación un año antes en el campeonato uruguayo y por eso se ganó la invitación a la nueva liga yanqui, donde le tocó representar a la ciudad de Nueva York. Los Skyliners no tuvieron una buena performance en el mes y medio que duró el torneo, pero al menos consiguieron una victoria 2 a 1 ante el Stoke City. O mejor dicho, ante los Cleveland Stokers (?).

Los Angeles Wolves (Wolverhampton Wanderers de Inglaterra)

Tradicional equipo británico que, pese a haber actuado muchos años en el ascenso, ostenta todos los títulos oficiales del fútbol inglés. Para mantener la mística ganadora, también se adjudicó el torneo de la United Soccer Association. Fuera de su tierra y con otro nombre, pero manteniendo el color naranja de su camiseta.

Chicago Mustangs (Cagliari de Italia)

El Rossoblu había logrado, unos años antes, el ascenso a la Serie A del Calcio. Ya afianzado, aceptó formar parte del extraño campeonato norteamericano y defendió la franquicia de Chicago. Los Mustangs terminaron terceros en su zona, a sólo dos puntos del líder, Los Angeles Wolves.

Washington Whips (Aberdeen de Escocia)

Los escoceses ganaron la Conferencia Este con 19 goles a favor y apenas 11 tantos recibidos en 12 partidos. El tema es que después llegaron a la final con Los Angeles Wolves y se comieron 6. ¡Seis a cinco con Los Lobos! Resultado sacatécnico (?).

Detroit Cougars (Glentoran de Irlanda del Norte)

Originarios de la ciudad irlandesa de Belfast, los Glens debieron mudarse a Detroit en 1967 y pasaron a llamarse Cougars. No fue lo único que cambiaron, claro. También usaron una camiseta al mejor estilo fútbol americano. Eso sí, el 24 jamás se sacó los lentes. Costumbres son costumbres.

Más invitados

También participaron de ese único torneo otros equipos internacionales como Cleveland Stokers (Stoke City de Inglaterra), Dallas Tornado (Dundee de Escocia), Houston Stars (Bangu de Brasil), San Francisco Golden Gate Gales (ADO Den Haag de Holanda), Toronto City (Hibernian de Escocia) y el Vancouver Royal Canadians (Sunderland de Inglaterra).

A fines de ese año la United Soccer Association se fusionó con la ascendente National Professional Soccer League y ambas formaron la North American Soccer League, que existió hasta 1984, con algún que otro equipo invitado del extranjero, aunque ya sin la magia de aquel torneo de 1967.

¿Que faltó algún equipo argentino? Seguramente. Hubiésemos matado por ver a Platense representando a los Stones de Texas, a Newell’s convertido en los Icebergs de Nevada, o a Gimnasia transformado en los Wolves de Virginia. Otra vez será (?).

Especiales: camisetas con demasiadas publicidades

La falta de criterio o la desesperación por equilibrar las finanzas, obliga muchas veces a los clubes a transformar sus camisetas en verdaderos avisos clasificados. Veamos algunos casos.

Olimpo de Bahía Blanca (2011)

Desde que el mundo es mundo o quizás desde antes (?), Olimpo se dedicó a explotar comercialmente hasta el último centímetro de su indumentaria. En el 2011 llegó a tener 10 empresas a la vista e incluso algunas aparecían por duplicado. El diseño en la ropa de los bahienses ha variado en los últimos tiempos pero ya casi nadie lo percibe. Detrás del bingo y todo lo demás, dicen que hay una camiseta.

Talleres de Córdoba (2004)

La T hizo una gran campaña en el Apertura 2004, pero el pésimo sistema de los promedios no le permitió mantener su lugar en Primera División. Al margen de las estadísticas, los cordobeses llamaron la atención por su excesiva cantidad de auspiciantes: 9. Y no sólo eso, sino que estaban muy mal ubicados.

Para pintar un poco la situación, uno de los chivos de la casaca de Talleres era del restaurante que le daba de comer al plantel cada vez que viajaba a Buenos Aires. Canje, sí, canje.

Banfield (2010)

Esa extraña experiencia de ser campeón le deparó a Banfield una participación en la Copa Libertadores de 2010 para la cual no estaba preparado, al menos desde el aspecto de la indumentaria.

En el segundo partido de la fase de grupos, en Ecuador, el Taladro utilizó ante el Deportivo Cuenca la misma camiseta Mitre que veía usando en el torneo local pero con algunas modificaciones nada delicadas.

Para empezar, parchó ¡con cinta! el auspicio de una empresa de créditos, le agregó el chivo de una fábrica de cerámicas a la altura de la panza, completó con más publicidades en las mangas, otras en la espalda, y coronó con el clásico logo de la Copa, pero ¡en el único hueco que le quedaba en el pecho! Y el bingo, claro, siempre presente. Todo muy feo.

Abajo también

El mundo del ascenso es un sitio ideal para las casacas híper sponsoreadas, casi tanto como algunas ligas menores de europa, donde los clubes no tienen inconveniente en minar de patrocinios a sus jugadores.

En el bajo fondo de nuestro fútbol son muchos los equipos que salen a la cancha dando la apariencia de una auto de fórmula uno. Según nos consigna el sitio especializado Piel de ascenso, Sarmiento de Junín ha sido uno de los grandes ejemplos de los últimos tiempos, llegando a juntar cerca de una decena de anuncios en su ropa.

Otro que también da la nota es Instituto de Córdoba, conjunto del Nacional B que en el 2012 lució 10 publicidades…¡sólo en el pantalón!

Especiales: el paso de Almeyda y el Turu Flores por Noruega

Bien lejos de nuestro país y en el más absoluto silencio, a mediados de la década pasada dos ex jugadores argentinos decidieron volver al fútbol en la ignota liga noruega. Repasemos la historia.

Corría el 2006 cuando Matías Jesús Almeyda y José Oscar Flores, recientemente retirados, despuntaban el vicio de darle a la pelota con el Showbol de Maradona y Mancuso. Integrando la selección argentina de esa especialidad, ambos se embarcaron en una gira que, sin proponérselo, les abriría la puerta de un mundo desconocido.

Tras jugar un Mundialito en España, aquel combinado nacional que tenía, entre otros, a Sergio Javier Goycochea, Carlos Mac Allister y Fernando Gamboa, encaró un viaje por la península escandinava, donde le tocó enfrentar a Noruega (victoria por 10 a 8 en Oslo), Suecia (triunfo por 13 a 11 en Estocolmo) y Dinamarca (derrota por 10 a 7 en Copenhague).

La leyenda cuenta que tan enamorados quedaron el Pelado y el Turu de aquellos paisajes, que se juraron regresar en algún momento de sus vidas. Lo que nadie imaginaba es que volverían en cuestión de meses y como futbolistas profesionales.

Todo comenzó a tomar forma en marzo de 2007, cuando después de algunos contactos fueron ofrecidos formalmente al FC Lyn, uno de los clubes más antiguos de Noruega.

Tanto Almeyda como Flores llevaban varios meses jugando al showbol. El volante había disputado su último partido oficial en la Copa Libertadores de 2005, con la camiseta de Quilmes. El delantero, en cambio, había dado dado sus últimas señales en Aldosivi de Mar del Plata y había tenido un mal pase a Almirante Brown. Sin embargo, la posibilidad de gastar los últimos cartuchos betocarrancear en aquella tierra soñada los hizo entusiasmar. Y terminaron agarrando viaje.

Después de una prueba física para evaluar si estaban en condiciones, los dos argentinos se sumaron al plantel en Oslo, donde se encontraron con otro compatriota, Enrique Ortiz, ex jugador de Instituto.

Matías Almeyda debutó en el Lyn el 13 de mayo de 2007, ingresando a los 63 minutos en el empate 0 a 0 ante el Aalesund, por la liga. Una semana más tarde, fue titular y marcó dos tantos en la fácil victoria por 10 a 1 frente al Fet, en un partido de copa. Después agregaría un par de encuentros más, para completar su breve campaña con estadísticas sorprendentes: 4 partidos, 3 goles y 3 amonestaciones.

Lo del Turu Flores fue un poco más modesto. Apenas jugó el segundo tiempo de la victoria 5 a 0 del Lyn ante el Kvik Halden, no gravitó en el juego y según un medio local: «Turu Flores fikk sin debut som også skulle vise seg å bli hans avskjedskamp, og viste at han ikke hadde den fysiske formen inne». Algo así como que tuvo debut y despedida porque su estado físico era lamentable. Fin de la aventura.

De regreso a la Argentina, siguieron participando del showbol, partidos homenaje, Súper 8 y todo evento relacionado a los ex jugadores. Incluso Almeyda volvió a actuar oficialmente en Fénix y River Plate, donde terminó dirigiendo y enfrentando al Turu Flores, integrante del cuerpo técnico de Vélez.

El tiempo pasó y ahora parecen personas serias, pero el robo en Noruega no se olvida.

Especiales: equipos chicos contra grandes de Europa

La posibilidad latente de un partido entre Arsenal de Sarandí y el Real Madrid nos motiva a hacer un repaso por algunos extraños amistosos entre equipos no denominados grandes de nuestro país y conjuntos importantes del Viejo Continente.

Milan 2 – Platense 3 (1951)

Increíble, pero real. A comienzos de la década del ’50 el Calamar anduvo de gira por Europa, donde enfrentó a varios equipos italianos como Lazio, Sampdoria, Bologna, Spezia, y también al Lugano de Suiza. Perdió con todos, pero eso no lo amilanó. Más bien le dio ánimo para gestar una proeza ante el AC Milan, que conservaba un invicto de dos años jugando como local.

El 14 de febrero de 1951, en el mismísimo estadio San Siro, Platense derrotó 3 a 2 al Rossonero, con dos goles de Federico Geronis y uno de Cuello. Un hito del marrón.

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Chacarita 2 – Bayern Munich 0 (1971)

Después de haber sido campeón del Metropolitano de 1969, Chacarita Juniors fue invitado a participar de la tradicional Copa Joan Gamper de 1971, donde enfrentó a dos gigantes europeos.

Primero, sorprendió al Bayern Munich de Beckenbauer con una victoria 2 a 0, gracias a los tantos de Marcos y Fucceneco. Dicen las crónicas que el baile que se comieron los alemanes fue tan grande que terminaron con uno menos (fue expulsado Zobel) y de casualidad no llegó un tercer gol, ya que sobre el final de partido Bargas desvió un penal.

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Barcelona 1 – Chacarita 0 (1971)

Luego de haber vencido a los germanos, Chaca se aseguró su lugar en la final de la Copa Joan Gamper, nada más y nada menos que ante el Barcelona, claro favorito tratándose del local.

Fue una ajustada victoria para los catalanes en el Camp Nou, con un gol de Rexach a los 42 minutos del primer tiempo. Lo del Funebrero, de todas formas, fue para destacar.

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Talleres de Córdoba 1 – Barcelona 1 (1964)

Allá por 1964, el Barcelona visitó estas tierras para disputar un cuadrangular en Capital y eso derivó en otro amistoso en Córdoba, donde se midió con Talleres.

Apenas 4 mil personas se acercaron aquel 19 de julio a la Boutique para ver el choque entre la T y los catalanes. Según el recuerdo del periodista Gustavo Farías, el diario La Voz del Interior publicó al día siguiente varios factores que contribuyeron para la escasa concurrencia: la pobre labor del Barsa en el torneo amistoso de Buenos Aires, el valor de la entrada y la transmisión radial de River-Independiente». ¿Alguien dijo doblecasacas?

Lo cierto es que, a pesar de no tener demasiado apoyo, el albiazul se puso en ventaja rápidamente con gol de Miguel Romero, pero luego el conjunto blaugrana igualó por medio de Vicente González. El partido, muy mal jugado según las crónicas, terminó 1 a 1. Y el diario El Mundo Deportivo de Barcelona fue categórico: «tuvieron buen acierto los hinchas locales al abstener de acudir al estadio«.

Aldosivi 1 – Feyenoord 3 (1997)

En enero de 1997 el Feyenoord de Holanda hizo una gira por Argentina, en la que concretó algunos encuentros, como la derrota 3 a 0 ante Independiente y la victoria 3 a 1 frente a River.

Sin embargo, el más curioso fue ante Aldosivi de Mar del Plata, conjunto del Nacional B. Los holandeses, con Ronald Koeman a la cabeza, vencieron 3 a 1 a los del Puerto, que contaban con jugadores como Daniel Valdés, Mariano Mignini y César Serradel. Y no pudieron evitar la foto, claro.

Barcelona 0 – Argentinos Juniors 0 (1980)

Antes de su momento de gloria, ese que lo llevó a enfrentar a la Juventus en la Copa Intercontinental, el Bicho de La Paternal jugó varios amistosos internacionales, promovidos principalmente por la figura de Diego Armando Maradona.

El miércoles 19 de diciembre de 1979, en un Camp Nou con poca gente en sus tribunas, Argentinos Juniors empató 0 a 0 con el Barcelona, en un partido bastante chato del que sólo se rescataron algunas pinceladas del Diez.

San Martín de Tucumán 1 – Roma 0 (1994)

En el contexto de una gira promocionada como Miracolo, la Roma de Italia vino a la Argentina en 1994, con el regreso de Claudio Caniggia a la actividad como máximo atractivo.

Además de disputar un torneo junto a River, Independiente y el Nápoli, también formó parte de un cuadrangular en Tucumán, del que participaron los napolitanos y los dos equipos más fuertes de la ciudad, Atlético y San Martín.

La copa se la llevó el Santo de la Ciudadela al vencer 1 a 0 al conjunto romano. En la imagen, Cococho Jiménez, ídolo de San Martín, recibe el trofeo a manos del Cani.

Especiales: camisetas con mensaje

La ausencia de un patrocinador obliga a los clubes, muchas veces, a improvisar algún tipo de leyenda que disimule el hueco en la indumentaria. Veamos algunos casos en el fútbol argentino de los últimos años.

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Encaminándose hacia un nuevo descenso, en 1998 el Globo de Parque Patricios lució en su pecho la leyenda «Huracán es de Primera«. Al año siguiente, ya con otro modelo de casaca sponsoreada, cayó al Nacional B.

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En 1999 Belgrano de Córdoba aprovechó la ida de su sponsor, Lotería de Córdoba, y cosió un parche en su camiseta con la frase «el equipo somos todos«. La movida duró poco. O sea, hasta que apareció un nuevo auspiciante y el equipo volvió a ser de los dirigentes.

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Cansados de las promesas de los dirigentes, que debían dos meses de sueldo, en marzo de 2006 los jugadores de San Miguel salieron a jugar ante Barracas Central con una inscripción bien clarita en la camiseta: «!No roben más la plata del club¡«. Sí, con los signos de admiración invertidos.

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De pretemporada en Concordia y con el contrato con Multicanal vencido, Racing buscó quedar bien con la provincia que lo albergaba y estampó la frase «Sí a Entre Ríos» en la recordada camiseta «La Academia» de la firma Taiyo. Con esa ropa derrotaron 6 a 3 a Independiente en la Copa de Invierno de 1998.

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El viejo reclamo de la gente de Estudiantes en busca de la remodelación de su estadio de 1 y 57, tuvo un capítulo relacionado con la indumentaria. El 31 de agosto de 2002, enfrentando a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, el Pincha salió por primera vez a la cancha con la inscripción «Sí al estadio» en su camiseta. Durante las 4 semanas que duró esa leyenda, Estudiantes no hizo otra cosa que perder y terminó en el último lugar de la tabla de posiciones.

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El 23 de abril de 2000 unos 200 hinchas de Excursionistas invadieron la cancha y golpearon a algunos jugadores de Comunicaciones, entre ellos Adrián Barrionuevo. El delantero fue el más perjudicado, a tal punto que tuvo que dejar el fútbol por aquel tremendo episodio. En la otra vereda, los jugadores de Excursio se empeñaron en tratar de demostrar la injusticia en la decisión de la AFA de quitarle 21 puntos al club y lucieron una camiseta fabricada por Dana que rezaba «yo no soy culpable«. Razón tenían, pero el mensaje quedaba algo desubicado al lado del dolor de un colega.

Gracias al blog Historia del Fútbol Marplatense podemos mostrar otra casaca con un motivo histórico y político. Allá por comienzos de los 80’s, Argentina y Chile seguían sumergidos en el Conflicto del Canal de Beagle y hasta necesitaban de la mediación papal para evitar una guerra y lograr un acuerdo, que llegaría recién en 1984. En ese contexto, Alvarado de Mar del Plata llegó a jugar con una casaca que reclamaba la soberanía argentina en el Atlántico Sur, incluyendo las Malvinas y el Beagle.

La falta de un auspiciante deriva, contadas ocasiones, en que los clubes pongan sus propios nombres en el frente de sus casacas. Pasó con Banfield en 2001, El Porvenir en 2002, San Lorenzo en 2005 y Racing en 2009, entre otros.