Con plata dulce en el bolsillo tras las ventas de Sergio Agüero y Oscar Ustari, Independiente salió decidido a romper el mercado a fines de 2007. Fue así como fue en búsqueda de una estrella como Humberto Suazo, que por aquel entonces no andaba tan bien en el Monterrey de México.
Luego de varios días de negociación, en los que incluso los dirigentes mexicanos reconocieron que la costosa operación ya estaba abrochada, el delantero chileno terminó quedándose en los Rayados, al no haber acuerdo entre los clubes. ¿El Rojo? Contrató a Pablo Vitti. Casi lo mismo (?).







