A la distancia parece una historia inverosímil: un cuadro local prestándole la camiseta a una selección para disputar un partido mundialista. Pero increíblemente sucedió.
El 10 de junio de 1978, los ya eliminados representativos de Francia y Hungría cerraron el Grupo 1 del Mundial de Argentina en Mar del Plata. Los húngaros, acatando el pedido de la FIFA, llevaron ese día su indumentaria blanca, ya que la camiseta roja se prestaba para la confusión con la tradicional azul de los franceses en los televisores blanco y negro.
Lo que no estaba en los planes de nadie ese día es que el conjunto Galo adoptara la misma medida por propia iniciativa. Así fue como, a minutos de comenzar el encuentro, los dos equipos se encontraron en la cancha con camisetas blancas y sin ningún juego de recambio.
Antes de que el pavor se apoderara de todos los protagonistas, a alguien se le ocurrió una solución casera: salir a buscar camisetas al club local más cercano. La leyenda cuenta que integrantes de la organización primero pasaron por la sede de Boca pero la encontraron cerrada, entonces siguieron derecho por la Avenida Independiencia hasta llegar al club Kimberley, donde conseguieron las clásicas camisetas albiverdes del Dragón.
De más está decir que, al contraste que generó ver a Francia con medias rojas, pantalones azules y camiseta a bastones blancos y verdes, se le sumó el tema de la numeración: ya que en algunos casos el número del pantalón no coincidió con el número de la espalda. Ah, pese al cambio de pilcha, ganó 3 a 1.
Para agigantar el mito, en el Mundial sub-20 de 2001 Francia hizo nuevamente de local en Mar del Plata y, para terminar de cerrar el círculo, olvidó imprimir sus camisetas. Fue ahí cuando el hijo de la persona que había gestionado la indumentaria de Kimberley, se encargó de estampar los dorsales franceses. ¿Algo más? Sí, parece que el vínculo con los europeos se extendió en el tiempo, porque hace algunos años los marplatenses vistieron Le Coq Sportif, tradicional marca francesa que sponsorea a muy pocos equipos en el Mundo.








