
Cinco amistosos del Globo podría ser el título de una novela de Julio Verne (?), pero no. La frase resume la participación de Huracán de Parque Patricios en la Copa Presidente de Corea, ese singular torneo internacional del que también formaron parte, en otras ediciones, equipos argentinos como Racing de Córdoba, Deportivo Español y Gimnasia y Esgrima La Plata.
Invitado a participar de la copa en 1985, la delegación del Globo se empilchó con lo mejor que tenía y partió hacia Corea del Sur, donde lo esperaba un fascinante mundo, muy distinto al que le tocaba vivir fin de semana tras fin de semana.
Para empezar, los quemeros tuvieron que seguir al pie de la letra el protocolo de la competición, que incluía, entre otras cosas, un desfile por el estadio de Seúl. Como en los Juegos Olímpicos, sí, pero en un torneo amistoso.

Lo que parecía estar dentro del protocolo, también, era que Huracán cumpliera el rol de partenaire de casi todos los equipos invitados, ya que la mayoría lo sacó a pasear un rato (?). Aunque, hay que decirlo, arrancó bastante bien.
En su primer partido, el 2 de junio de 1985, el cuadro argentino le ganó 1 a 0 a la selección de Tailandia. Y tres días más tarde, lograría un empate ante la selección local. Clasificó segundo en su zona y avanzó a la segunda fase. Hasta ahí todo bien, pero faltaba lo peor.
El 9 de junio Huracán enfrentó a la selección olímpica de Corea del Sur, que años mas tarde sería anfitriona de los Juegos de Seúl 88. El resultado fue lapidario: 4 a 1 para los coreanos.
A partir de ese momento, el Globo se derrumbó. En el cuarto partido, cayó 5 a 2 con la selección B de Irak. Y para rematarla, perdió 2 a 1 con Canadá. Hay que perder con Canadá, eh.
El mito cuenta que, de regreso a Sudamérica, algunos jugadores de aquel Huracán, como el Turco García y Claudio Morresi, se tomaron absolutamente todo lo que había para tomar en el avión, junto a algunos hombres de Central Español de Uruguay, entre los que se encontraba el padre de un integrante de #UnMundialParaEnUnaBaldosa. Pero son cosas que cuenta la gilada, no vayan a creer (?).
Gracias a Casacas Quemeras por las fotos.