
El lateral derecho Cristián Alvarez llegó a nuestro país, en 2005, con buenos antecedentes. En su Chile natal, no sólo había convertido muchos goles, si no que además se había transformado en protagonista de un hecho muy curioso.
El 12 de octubre de 2002 tuvo su jornada de gloria. Jugando para Universidad Católica y ante la lesión del arquero estadounidense Johnny Walker, decidió ponerse los guantes en en clásico ante Universidad de Chile. Pero el tema no era tan sencillo, pues la primera jugada que tenía que resolver era un penal en contra.
El goleador de la U, Pedro «Heidi» González se paró frente a la pelota con ganas de sentenciar el pleito. Pero Álvarez tapó magistralmente el remate y aguantó los 15 minutos finales. El partido terminó 1 a 1 y el portero de ocasión quedó en la historia grande.
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