Hacé click en la imagen para ver la evolución del Polaco Bastía.
(GuillermoG)
Un verdadero rejunte de baldosas fue el que presentó Patronato de Paraná en 1994. Comandados por el técnico Juan Echecopar, los entrerrianos se reforzaron con varios jugadores con pasado en Primera División, con la ilusión de poder apuntalar a los pibes locales que ya prometían, como Carucha Müller.
En la foto, arriba: Alarcón, Medina, Mauri, Ferlatti y Freyre. Abajo: Kuyumchoglu, Müller, Lell, Abrego, Kratina y Areco.
Tras un primer semestre en el que apenas superó una ronda en el Torneo del Interior, el Patrón intentó mejorar su performance en la temporada siguiente, pero volvió a frustrar sus sueños de ascenso.

Nos trasladamos a junio de 2012 para hacerle el merecido homenaje a una indumentaria que intentó causar una revolución en el fútbol argentino: la camiseta reversible de Gimnasia.
La pilcha, que conmemoraba el 125º aniversario del club, se destacaba por el hecho de reunir dos camisetas en una. De un lado, la tradicional blanca con la franja azul. Del otro, la suplente con los colores invertidos. Como rezaba el slogan de la campaña, «las dos caras del mismo sentimiento» (?).
La idea, a cargo de la empesa Penalty, no estaba mal desde la teoría, pero en la práctica debía lidiar con #LaSuerteDeGimnasia. Y ya sabemos que si al Lobo algo le puede salir mal, le va a salir mal.
El estreno se produjo en La Plata, en un partido nocturno ante Ferro Carril Oeste. Gimnasia salió a la cancha con la casaca titular, pero ya de entrada recibió un gol de la visita. Las cosas no cambiaron en esa primera etapa y todos esperaron el segundo tiempo para que se revirtiera la historia…o al menos la camiseta (?).
Claro que siempre hay un pero en la historia de los Mens Sana. Lo que debía ser un entretiempo común y corriente, se transformó en un hecho policial, ya que alguien se encargó de llamar al 911 para alertar sobre la presencia de un explosivo en cercanías al estadio. Una amenaza de bomba, sí. #LaSuerteDeGimnasia.
¿Con qué sentido alguien amenaza de muerte a Gimnasia? Es como llamar a la Embajada de Ruanda y decir «se van a cagar de hambre, putos».
— En Una Baldosa (@enunabaldosa) June 11, 2012
Tras 54 minutos de espera, el partido se reanudó y los Triperos salieron a jugar el segundo tiempo con el lado B de la casaca: o sea, la alternativa. ¿Y mejoró la historia? Por supuesto que no. Ferro ganó 1 a 0 y la gente del Lobo se fue preocupada otra vez a su casa.
Ni usando una camiseta reversible, Gimnasia pudo darla vuelta.
Lamentable fue la actuación de Boca Juniors en su gira por Estados Unidos en 2010. A un equipo que prácticamente se arrastraba en la cancha, se le fueron agregando condimentos únicos del fútbol yanqui que hicieron las delicias de los espectadores. No de los xeneizes, claro.
Tras perder 1 a 0 con Los Angeles Galaxy y 3 a 0 con el Seattle Sounders, el conjunto argentino puso todas las esperanzas en el choque ante Portland Timbers, un elenco de segunda categoría que hacía de local en el PGE Park, un estadio con césped sintético y con todas las comodidas para la práctica…del béisbol, obvio.
Además, los estadounidenses contaban con un particular personaje llamado Timbers Joey, cuya función era la de arengar a su público mediante el uso de su motosierra. Sí, así como leen. El bueno de Joey, además de cantar y alentar a pocos metros del rectángulo de juego, también hacía su mayor gracia: cortar una rebanada (?) de madera cada vez los Timbers llegaban al gol.
El Tito Pompei, DT interino de Boquita, aquel día mandó a la cancha a Josué Ayala; Ibarra, Muñoz, Achucarro y Monzón; Erbes, Jesús Méndez, Colazo y Matías Giménez; Mouche y Viatri. Luego ingresaron Bonilla, Aguirre, Gastón Rossi, Gaona Lugo y Blandi. ¿Y qué hicieron esos muchachos? Poco y nada.
Pese a los tantos de Matías Giménez y Blandi, terminarían perdiendo 3 a 2, con un gol de tiro libre sobre la hora. Ese día Timbers Joey cortó tres pedazos de tronco. Pero Boca tenía 16, así que se quiso matar (?)
Es de conocimiento público el poco apego que tiene Hilario Navarro por las instituciones. Así como juega en Racing, Independiente y San Lorenzo, también se escapa para firmar con River y coquetea con Boca. Un profesional con todas las letras (?).
No es raro, entonces, que el arquero correntino haya estado cerca de ponerse el buzo de la selección de Paraguay, país donde jugó varios años. El acercamiento, sin embargo, se produjo en octubre de 2010, cuando Navarro atajaba en el Rojo. En aquel entonces otros compatriotas como Néstor Ortigoza, Lucas Barrios y Jonathan Santana se habían puesto la albirroja y lo esperaban con los brazos abiertos (?).
«Tengo que pensarlo, pero estoy en un 70 por ciento de decir que sí», dijo Hilario, siempre tan abierto a cruzar de vereda. Pero la convocatoria nunca llegó.
Unos meses más tarde su nombre también sonó en los medios para el arco argentino, algo que Navarro, por supuesto, no descartó: «No te voy a mentir: nunca pierdo la esperanza con la Selección, de recibir un llamado. De la Argentina, lógico. Si se da la posibilidad será bienvenido. Y si es de otro país, se analizará».
Derlis Venancio Gómez López
Arquero paraguayo que en 2006 arribó a la Argentina, junto a su compatriota Pablo Junior Giménez, para tratar de reforzar a un Quilmes plagado de baldoseros que se terminó yendo al descenso un año más tarde.
En su país había construido una extensa trayectoria que arrancó en Sol de América (1991 a 1996) y continuó en Guaraní (1997 a 2000), Libertad (2001), Sportivo Luqueño (2002 y 2004 a 2006), Olimpia (2003) y 12 de Octubre (2003), donde fue suspendido por 6 meses a raiz de un doping positivo.
Con su Selección, además, jugó algunos pocos encuentros, pero además fue suplente en la Copa América de Ecuador 1993 y en la Copa del Mundo de Alemania 2006. Esa chapa mundialista fue la que le permitió caer en el Cervecero de Mario Gómez para el torneo Apertura de ese año.
Apenas 7 partidos jugó en Quilmes. En su debut, ingresó por el lesionado Negro Ramírez ante Godoy Cruz de Mendoza. Luego añadió otros 6 encuentros como titular, pero poco pudo hacer ante el peloteo constante. Recibió 13 goles, se fue derrotado en 5 encuentros y apenas pudo disfrutar de 2 empates. Pobre.
Luego volvió a Paraguay para seguir sumando experiencia en Nacional (2007 a 2009), 12 de Octubre (2010), Independiente de Campo Grande (2011), 3 de Febrero (2012), y nuevamente 12 de Octubre, desde 2013.
A sabiendas de que en su tierra es respetado, en los últimos años se ha permitido algunos lujos, como aplaudir goles del rival. No llego, maestro, ¿qué querés que le haga?