Milan 2 – Platense 3 (1951)

Sí, no leíste mal. Y ni siquiera el orden es incorrecto, el Marrón dio el golpe en la propia Italia. Nos vamos al año 1951 cuando Platense por esas cosas de quien sabe cómo, andaba de gira por Europa. Le tocó enfrentar a varios equipos italianos como Sampdoria, Lazio, Bolonia, Spezia y también al Lugano de Suiza. Con todos había perdido. Era un equipo el Calamar que venía con la baja de sus dos mejores jugadores, Santiago Vernazza, notable puntero derecho de gran remate que había sido traspasado a River y también Antonio Báez que se había ido en el último contingente (?) del éxodo colombiano.

Pero ese 14 de febrero de 1951, Platense quería graficar la historia de David frente a Goliath. Y claro, lo haría lanzando piedras (?). En el mismísimo San Ciro y ante un Rossonero que hacía dos años que no perdía como local, el querido Calamar hizo pata ancha y gracias a los goles de Federico Geronis en dos oportunidades y al cordobés Cuello logró batir al Milan que convirtió sus dos tantos gracias al sueco Nordalh, los italianos contaban con tres jugadores de Suecia en sus filas por entonces.

Volvería Platense a nuestras tierras y haría una campaña de mierda como siempre (?) mientras que aquel Milan era el campeón vigente en esa temporada en el Calcio. Quedará para siempre este hito en la historia del fútbol argentino, otro  equipo de nuestro país que tiene de hijo al Milan (?). El fantasma del descenso y un triunfo fantasma en el mismísimo Giuseppe Meazza.

Delirium Stremiz: La marca del Di Zeo

El mundo suele ser un lugar muy propenso a los cambios, donde el devenir de las cosas hace que personas y productos que están en la cresta de la ola en un determinado momento , después pasen al ostracismo, generando aquellos que fueron fanáticos acérrimos luego nieguen cualquier tipo de contacto con ellos. Estas personas y productos tienen dos caminos: o se adaptan a los tiempos que corren o viven inmersos en una eterna nostalgia por un pasado de absurdo glorioso. En este último supuesto se encuentra el caso del que nos vamos a ocupar.

Durante la década de los 90’s fue fomentada la cultura del aguante en donde la irracionalidad era celebrada como un campeonato del mundo. Un pelotudo que después de un clásico tira “Empatamos 2-2. Nos hicieron 2 goles y nosotros les bajamos a 2” era repetido en cadena nacional como parte del folklore cuando por la cara misma del autor de la frase uno se daba cuenta que no podía destruir ni un grano. Esa espiral de violencia mental –a veces lamentablemente materializada en muertes- potenciada por algunos programas llevó a la aguanterización de la vida. Producto de esa alienación hubo una buena parte de la sociedad probando a ver hasta dónde se podía tirar de la piola. El respeto era cosa de pelotudos, sobre todo si era a la ley. Si no metías una molotov y un scud en un recital eras un forro, si tenías que armar un espectáculo y no metías el triple de la gente de la capacidad del lugar eras un tonto.

Esa carrera ascendente por ver quién era más vivo terminó en una tragedia que obligó a replantearse un montón de cosas y que poco a poco provocó que la sociedad comenzara a tomar conciencia de que ese espiral infradotado no conducía a ningún lado.

La tragedia no sirvió para erradicar a estas bandas organizadas al calor de dirigentes –políticos y deportivos- con complicidad de todas las patas que forman parte del fútbol. Tampoco para aquellos que se transforman en la cancha creyendo que son parte de “la banda” por comerse un chori al lado de El Nunchaku Domínguez, el capo de la barra. De lo que nos vamos a ocupar es de aquellos quijotes que se empeñan en comportarse como si estuvieran en la popular de una cancha de fútbol en cualquier ámbito de la vida cotidiana. Esos que van al choque contra esos molinos de viento que es la sociedad moderna que, conciente de los horrores del pasado, intenta reencauzarse ante este forajido solitario. Esos que parecieran llevar una marca que les impide adaptarse como corderos a este mundo.

Entre los ámbitos que se lo suele encontrar están:

Transporte publico: El barra brava urbano –así lo llamaremos- suele preferir el colectivo. Como el guepardo expectante para ir al acecho de un ciervo que camina por la sabana africana, el barra brava se ubica al fondo a la izquierda del colectivo al lado de la puerta. Se aferra a un caño como si fuera un paravalanchas y se pone a cantar cantitos de cancha y sus deformaciones como “Bondinero, bondinero, que amargado se te ve, cuando vos ponés el SUBE, tu mujer se va a coger”, “Tachero no chamuyés más (x2), vos no te garchás, ni a Jorge Rial” o “Cantemos todos que el bondi está de fiesta, cantemos todos que el bondi va a Paternal, cantemos todos que los taxis están de luto, que son todos negros brutos que dicen que está todo mal” . Siempre al lado de un chico con la boca manchada por un bombón helado o una vieja achacosa que no entiende claramente si está en un bondi o si la está llevando Caronte en su barca por el Río Estigia. Si bien, por lo general, no recibe el apoyo de ninguno de los presentes, en algunas oportunidades despierta al monstruo que se encontraba oculto en algún oficinista y nuestro barra brava se encuentra listo para librar su Termópilas personal contra todo el sistema establecido. Cuando la derrota es inminente se despacha con un “Canten putos, no sean amargos” o “son todos plateístas de la vida

Supermercado: El barra brava urbano siempre va a hacer las compras al supermercado chino para sentirse que está jugando el Mundial de Clubes de la vida en Yokohama para poder chapear con el vecino que el va al mercadito de cabotaje (explicarle que el que te atiende es coreano es más jodido que hacer que Marchetta se clave un agua finamente gasificada). Se cuela en la cola del supermercado. Quiere arreglar con la policía para que lo dejen pasar sin entrada y el cana de turno le informa que es gratis. Le mete una mano y roba a una vieja el changuito con colores del club rival al suyo, después con la vieja hecha mierda en el piso empieza a entonar cantitos avisándole que le afanaron el changuito y que si tienen huevos –explicarle que las mujeres no tienen huevos es mas difícil que Aimar Centeno ganando la Champions League-. Un pibe le choca sin querer el changuito y ya lo quiere matar a trompadas y le revolea piedras para el gato.

Plaza con los hijos: Por esos misterios de esta vida, este energúmeno que no comprende bien que sucede alrededor y para el que todo es un gran paravalancha muchas veces logra procrearse. No importa el sexo, el género o si nace un alien, el barra brava como cualquier futbolero de ley busca contagiar la pasión por el fútbol y lo deja optar libremente por los colores de los cuales va a ser hincha (siempre y cuando entendamos por “libremente” a una amenaza de dejarlo tirado en un volquete al lado de un campamento gitano). Que mejor ámbito para que un chico desarrolle su amor por el fútbol que la plaza. Pero no se contenta con acompañar a su hijo y que juegue con el resto de los presentes. Si el equipo del hijo va perdiendo no se queda como un plateísta sino que interviene directamente, ya sea ofreciéndole pebetes a los rivales para que vayan para atrás o si se niegan a ir para atrás, pasa directamente a la amenaza con pegarle o pincharle las ruedas del triciclo. Mira el partido parado arriba de los pasamanos arrojándole objetos contundentes a los rivales de sus hijos. Finalmente, la victoria se festeja con toda la familia tomándose los testículos y gritándole la victoria en la cara a los rivales. Las derrotas terminan con el barra brava urbano sanfilippeándola toda con el arquerito propio diciéndole “usted pibe, se comió todos los amagues”, haciéndole tragar arena a los niños rivales, acusándolos de doping con Danonino adulterado y cantándole cantitos de cancha para recordar como un coloso de 35 años en inferioridad numérica corrió a 4 chicos de 4 años.

Si llegaste hasta el final de este estudio sociológico tan relevante –tan relevante como la carrera de Michael Díaz– quiere decir que no saliste corriendo como Migliore cuando ve la ruta 2. La idea era decir que: es inevitable que sentir pasión por los colores que elegimos desde chicos y que no cambiamos, es inevitable también que impacte en el humor que tengas durante la semana pero esa irracionalidad que nos podemos permitir adentro de una tribuna mientras no jodamos a nadie, te puede convertir en un payaso (todo era una burda excusa para meter esta foto (?). Seguro pensás que lo que escribí es una boludez como las cubanas de Distasio y me querés fajar como Scorpion y Sub-Zero a Arano, así que mejor me rajo porque me siento la Virgen del estadio de Colón en manos de Garcé. Si llega a gustarles, ya va a aparecer Caruso pidiendo copyright.

Magallanes Julián

Julián David Magallanes

Casildense como Emanuel Tito Villa, debutó en Primera División, ante Racing, integrando el mediocampo del paupérrimo Tiro Federal que promediando el Clausura 2006 ya tenía el descenso asegurado. Su destino quedó marcado el día de su estreno (y despedida), ya que su equipo sufrió un gol de Chiche Arano (!). Algunos de sus compañeros ese día fueron Miguel Abrigo, Alejo Gelatini y Ariel Carreño.

En la siguiente temporada pasó a Gimnasia y Tiro de Salta en el Argentino B, donde jugó 11 partidos y convirtió su primer tanto.

En 2007 armó el botinero y se fue a jugar al ascenso tano, más precisamente al Sangiuseppe, en medio de los Apeninos. En su primer año en una liga semi amateur salió campeón y ascendió a la Lega Pro Seconda Divisione. Un buen desempeño (más un representante hábil editando videos) hizo que lograra saltar al Vicenza, de la Serie B. Tras 9 partidos, a mitad de temporada lo fletaron y recaló en el Taranto, que militaba en la Lega Pro Prima Divisione, un escalón por encima del Sangiuseppe.

En 2010 el Vicenza se lo prestó al Cittadella de Pádova, conjunto de la Serie B. Jugó bastante y bien, por lo que el equipo patavino lo compró y está a la expectativa de mantener la categoría.

La nota de color la da su web oficial, que, alla Súper Fútbol de los años 80’s, hace un análisis pormenorizado de sus cualidades tácticas y técnicas:

Al pecho le pone un 45% (el capitán frío JRR tiene -18000, por ejemplo) y dice: «Clásico volante de contención con más quite y recuperación que llegada ofensiva, con discreto juego aéreo en las dos fases». En la zona huevérea (!) le asigna un 95% (contra los 5 millones de Almeyda, sin contar el humo que tapa otros millones ocultos) y destaca sus «óptimas características físicas que le permiten mantener un intenso despliegue aeróbico durante los 90 minutos».

Las rodillas (?) tienen un 50% y dice «buen orden táctico y visualización del juego». En los pies pone un 60% al diestro y reza: «importantes habilidades ofensivas: dribling y disparo de larga distancia», mientras que la siniestra tiene un 75% y promete «potencia en contrastes físicos, rapidez en las distancias cortas, agresividad en la recuperación y gran recuperación del balón».

No sabemos si al fóbal juega bien, pero en el FIFA la rompe.

Ay, ellos, ganan premios (?)

Un título. Eso que tanto se le niega a Colón de Santa Fe (?) ahora está en nuestras manos. No es un campeonato, claro, pero ahora que lo ganamos podemos darle la importancia que nosotros querramos y festejarlo como una $udamericana conseguida a piedrazo limpio (?). Ayer por la tarde se hizo la entrega de los primeros Tweets Awards en la Argentina y después de una larga espera que incluyó amagos inesperados (?), nos premiaron en la categoría «Los mejores 140«, por ser los más originales de 2011.

Muchos de ustedes sabrán (y si no sabían, se están enterando ahora) que, desde hace un par de años, parte de las energías que antes volcábamos en un 100% en el sitio las empezamos a repartir con las redes sociales, donde la interacción con el público suele ser entretenida. Primero arrancamos con el facebook y luego nos expandimos hacia el twitter.

La cuenta @enunabaldosa ha sido en el último año artífice de hashtags que llegaron a ser trending tópics como #masdivertidoqueunpartidodeBanfield, #latribunaneutral, #diadelbaldosero, #frasesarabesdel10, #dateunavueltaporelfuturo, #masclasicoqueArgentinosVelez, #EnLaCanchadeArsenal, #LaMadredeHiguain, #Laminitaderosa, #Emiliano, #ElgoldeBanfield, #ElProgramadeSalatino y #ElequipodeLaspada, entre otros, sumado a algunos tweets que trascendieron la barrera de lo virtual (?) y llegaron a publicarse en diarios y TV. Pequeñas gestas que, se ve, influyeron para que el jurado nos seleccionara y para que la gente, que suele acompañarnos en los Minuto a Minuto que hacemos de los partidos, nos votara en la primera edición de los Tweets Awards.

Gracias a todos. Los queremos mucho. Y sí, el twitter es de puto.

Entrega de Premios Tweets Awards Argentina 2011 (Parte2) from Tweets Awards Argentina on Vimeo.