El que no colabora debutó con un pibe (?)

Ir a un Mundial. Ese anhelo que a los futboleros se nos pasa por la cabeza al menos una vez en la vida. Pensarlo en inevitable, decirlo es fácil, cumplirlo es un poco más complicado. Nosotros no somos la excepción a la regla, aunque esta vez tenemos un plan para dar el salto y llevarlo a cabo: Unmundialparaenunabaldosa.com.

En el 2014 queremos viajar a Brasil para cubrir el Mundial y realizar un documental. Para eso necesitamos varias cosas. Para empezar, la ayuda de ustedes, los lectores. Y el sueño se divide en cuatro etapas.

Juntar el dinero

Para el primer ítem necesitamos la ayuda económica, por eso habilitamos varios medios de donación. ¿Con cuánto se puede colaborar? Con lo que ustedes puedan o quieran. Desde $10 en adelante. Si son muy generosos y donan $100, se llevan una remera de En Una Baldosa de regalo.

¿Por qué nos tendrían que donar? Eso queda a vuestro criterio. Capaz que alguna vez les gustó algo que escribimos en el sitio, o participaron de algún encuentro baldosero. Capaz que les divierte lo que publicamos en Twitter o son amigos nuestros en Facebook. A lo mejor piensan que somos unos muertos, pero les caemos simpáticos. Tal vez tienen mucha plata y un corazón enorme (?). Vaya uno a saber.

¿Cuánta guita tenemos que juntar? Es imposible saber exactamente cuando faltan 3 años para la cita, porque puede pasar cualquier cosa en el planeta económicamente hablando. Pero estimamos que para tener al menos a un integrante del staff cubriendo el Mundial en Brasil necesitamos 3 mil ó 4 mil dólares. Puede ser mucho o poco, según como se mire. Para nosotros es bastante, pero creemos que algo hicimos bien para empezar: anticiparnos al deseo de estar en un Mundial, que generalmente nace cuando se están terminando las eliminatorias y queda poco tiempo.

Organizar el viaje

De acuerdo a lo que ahorremos y a lo que recibamos de las donaciones, iremos delineando el viaje. Para eso hay que saber cuántos se prenderán en la locura, si conviene ir en auto, en bondi o en avión. Si vamos a parar en hotel, en carpa o en la casa de algún conocido. Si vamos a ir acreditados o si vamos a comprar las entradas. Si vamos a realizar la cobertura de 2, 3, 5 ó todos (?) los partidos.

Cubrir el Mundial

Entre Mundial y Mundial hay 4 años de diferencia, por eso es lógico que la manera de transmitir periodísticamente las vivencias cambien drásticamente. En un momento, la gráfica sólo tenía el diario y la revista, que se complementaba con la radio y la TV. Luego llegó internet, se empezaron a mandar cosas por mail, después tocó el turno de los blogs y en 2010 se vivió el auge de las redes sociales. Sin embargo, no sabemos cuál será la herramienta más últil o popular en 2014. Sea cual sea el medio que elijamos, nuevo o viejo, vamos a prepararnos para hacer un buen laburo. Y disfrutar, claro, a eso vamos.

Realizar un documental

El último paso será tan importante como el primero. Todo lo que vivamos en estos 3 años que dure la misión, pero especialmente con lo que suceda en tierras brasileñas en 2014, quedará registrado en un documental donde van a aparecer los nombres de todos aquellos que hayan colaborado, con mucho o con poco. No importa. Todos van a formar parte de este sueño: Un Mundial para En Una Baldosa.

Ahora ya tienen toda la info para colaborar con nuestro sueño. Faltan 3 años aún pero sabemos que el tiempo pasa rápido. Cuando nos queramos acordar, vamos a estar en Brasil enfiestándonos minas con la guita de ustedes cubriendo Un Mundial para En Una Baldosa.

new TWTR.Widget({
version: 2,
type: ‘search’,
search: ‘#unmundialparaenunabaldosa’,
interval: 6000,
title: ‘enunabaldosa.com’,
subject: ‘#UnMundialParaEnunabaldosa’,
width: 600,
height: 300,
theme: {
shell: {
background: ‘#383735’,
color: ‘#f5f5f5’
},
tweets: {
background: ‘#161702’,
color: ‘#faee0d’,
links: ‘#fa9135’
}
},
features: {
scrollbar: true,
loop: true,
live: true,
hashtags: true,
timestamp: true,
avatars: true,
toptweets: true,
behavior: ‘default’
}
}).render().start();

Se betocarrancea desde la era malla

El Betito Carranza aún era un pibe que soñaba con hacer feliz a la gente de Racing, jugar 1000 partidos con esa camiseta y retirarse en el Cilindro de Avellaneda. Hasta que un día lo agarró Ruben Paz y con la mano en el hombro le dijo: «Mirá, pibe, vos que sos joven tenés que aprovechar. Una vez que pases los 25 años y veas que ya diste todo, empezá a cambiar de club cada 6 meses, no le hagas asco a ninguna liga. Y si podés, no te retires nunca, bo«. El uruguayo era de dar consejos pero no de tirar flores. Las tenía todas en la malla.

Los Andes Errea blanquiazul (2007/08)

El color de la camiseta alternativa de Los Andes, en los últimos tiempos, ha variado bastante. Desde el clásico rojo, pasando el azul francia, hasta el inexplicable azul y naranja a rayas, el violeta o el amarillo chillón. No deja de ser curioso, sin embargo, que en la temporada 2007/08 la empresa Errea haya decidido cambiarle los colores de los finos bastones rojos por el azul, formando de esa manera una casaca alternativa que no tenía demasiado sentido. Menos para usarla contra Armenio.

Langenheim Juan

Juan Carlos Daniel Langenheim

Delantero surgido en la cantera de Ferro Carril Oeste, que pese a su ruidoso apellido no supo mantenerse en la Primera División del fútbol argentino y debió buscar mejor suerte en el ascenso, donde tampoco explotó.

Debutó con la camiseta Topper y el escudo grande en el pecho en la anteúltima fecha de la temporada 1985/86, con un empate 1 a 1 ante River, en el Monumental. Ese día vio también como se estrenaba en la máxima categoría el baldosero Marcelo Pastorini, el clon del Piojo López.

Tuvo esporádicas apariciones hasta mediados de 1988, cuando se retiró con 14 partidos y 1 gol (a Gatti, en la victoria 2 a 1 ante Boca) en un currículum que repartió por varios lugares hasta que lo llamaron de Recursos Humanos (?) de Temperley (1988/89), donde conoció a Salvador Azerrad, Marcelo Bottari, Hugo Molteni y al gran Vicente Cortina Durá, entre otros.

Su trayectoria, hasta donde pudimos averiguar, se completó con pasos por Ituzaingó (1989/90) y Deportivo Merlo (1991/92), en la Primera B, alejándose rápidamente de los primeros planos, aunque no de su pasado, porque googleando encontramos a un tal Juan Carlos Langenheim practicando Ferromodelismo. Cómo marca la escuela de Griguol (?).