Talleres naranja 1980

Algún día habría que analizar seriamente esta relación enfermiza (?) de Talleres con su camiseta. Mientras tanto, seguimos juntando pruebas.

17 de febrero de 1980, segunda fecha del Metro. Los cordobeses recibieron a Vélez en el Chateau Carreras, vestidos de naranja. Algo parecido a lo hecho en 1982 cuando quiso clonar a Holanda, pero dos años antes y con una camiseta Adidas de tela brillosa en lugar del piqué.

Y créase o no, el Talleres del Pato Pastoriza desplegó un fútbol total que pasó por encima al Fortín. Tras arrancar perdiendo 1 a 0, tres goles de Bravo y una actuación brillante de Valencia, terminaron dejando los dos puntos en Córdoba.

Burruchaga al Sion 1991

El Gráfico no se puso colorado a la hora de mandar una bomba que nunca estalló: allá por abril de 1991 confirmaba que Jorge Burruchaga iría a jugar al Sion de Suiza, para ocupar la vacante que dejaba Lukas Tudor. En pocas pero contundentes palabras, sostenía que un consagrado en México ‘86 que hacía un año había jugado otra final del mundo, iría a un fútbol de nivel intrascendente para ocupar el espacio de una promesa que nunca explotó y se volvía de Europa con más pena que gloria. Finalmente, el pase nunca se hizo, y en cambio llegaron al equipo suizo, que era entrenado por Enzo Trossero, otros dos argentinos para reforzarse en esa temporada: Juan Barbas y Gabriel Calderón.

Lo acostaron igual (?)

Repasamos los hechos más importantes del mundo baldosero en los últimos días:

– La pasó mal el ex defensor de Huracán, Ramón Pedro Ortíz. Hace unos días denunció que la presidenta de San Martín de Formosa se lo quiso empomar (?). La cuestión es que Griselda Cardozo, la gorda menos agraciada de las chicas de la foto, aparentemente le habría mandado un mensaje de texto caliente que él, por supuesto (?), no correspondió: «me puso que yo era trasparente y que se quería acostar conmigo, pero no acá en Formosa, que me quería llevar a otro lado, yo en ese momento estaba ahí, si estaba buena le decía que sí, pero la verdad que no me animé por cosas de cómo me manejo yo« (?). Además, en este audio cuenta como lo «cagaron» con guita cuando le pagaban el 50% del sueldo con vales de supermercado, cosa menos grave que tener que comerte semejante sapo (?). De paso, el Poli le dedicó un saludito a la presi.

– Nos llegan cataratas de mails todas las semanas preguntando: ¿Dónde está Facundo Elfand? (?). Bueno, basta de interrogantes, acá tienen la respuesta. Trabaja en Scandinavian Manager Sport, una empresa que maneja jugadores y en la cual el ex Pekerboy está encargado del área nacional.

– El gran Alejo Noé Gelatini la está rompiendo en el Argentino B con la camiseta del Deportivo Roca de Río Negro. En la 3º fecha hizo un gol para la victoria 2 a 0 sobre Huracán de Comodoro que lo depositó en la punta de su zona.

– Ya habíamos dado cuenta de la inauguración del curro vergonzozo negocio de Guillermo Barros Schelotto y Gino Pádula. Ahora abrieron el primer curso para pendejos de 7 a 17 años. Primero, venden la ropa oficial a 129 dólares, luego informan el costo total por 20 semanas de trabajo académico:  459 billetes con la cara de Jorge Patrón Washington.
Párrafo aparte para el diseñador que abusó del azul y amarillo, como si se fuese a llenar de hinchas de Bokita para gritar «Guilleeeeeeerrr, Guilleeeeeeeeerr» (?).

Juan Pablo Raponi llegó a Sportivo Luqueño con el pie derecho. Está jugando de titular y parece que bastante bien. ¿Vieron? Acá no lo supimos esperar (?).

– Dicen que con este extraordinario video (?) Julio César Laffatigue llegó a convencer a los dirigentes de…San Martín de Marcos Juárez. Y parece que empezó a pagar con frutos, porque hace unos días hizo un gol en el clásico ante Villa Argentina. Bien por El emperador del gol, uno de los apodos más grandes del mundo baldosero.

Si tenés más información que creas merecedora de este espacio, dejala en los comentarios, comunicate por e-mail o a través de nuestro formulario de contacto.

Roma 1 – Boca 0

Bastante bastante extraña fue la modalidad de disputa de la Copa Independencia, jugada entre Boca y Roma a mediados de 1976. A dos partidos, el primero en Estados Unidos y el segundo en Canadá, pero lo que más llamó la atención fue su definición: en caso de empate en puntos, los  goles valían doble sólo para el ganador del partido. Y bue (?).

La cosa es que el 22 de junio en el Shea Stadium de Nueva York se jugó el partido de ida ante 19.150 espectadores. El trámite fue en general demasiado amistoso y poco atractivo. O sea un bodrio bárbaro entre un Boca impreciso y a ritmo lento, y una Roma metida atrás lista para salir de contra.Algo de emoción en las tribunas levantó el Loco Gatti conjurando cinco situaciones de gol. Una, a los 30 del primer tiempo, que obligó a los presentes a ponerse de pie. Francesco Rocca tiró un centro pasado, Franco Cordova la bajó dentro del área, eludió a Tarantini y fusiló, pero Gatti dando dos pasos al frente atenazó la pelota arriba sin dar rebote.

En el arranque del segundo tiempo hubo otras dos claritas para los italianos, pero nuevamente el Loco dejó con las ganas a Pierino Prati y a Giancarlo De Sisti. La última media hora, fue directamente soporífera. Hasta que Pellegrini sacó un conejo de la galera.Pasado el tiempo cumplido, recibió un pase de De Sisti y viendo que el juez Stéfano D’Ippolitto se llevaba el silbato a la boca, pateó al arco desde lejos. Gatti se estaba los guantes mientras la pelota fue derecho a clavarse en el ángulo derecho. Ni llegaron a sacar del medio.

Tras el partido, la calentura en el vestuario de Boca era importante. Y el Toto Lorenzo buscó rápidamente un discurso para puertas afuera: “…es que no trajimos a Mastrángelo, Veglio, Felman y sin ellos ¿a quién se la damos adelante?…”. Algo de verdad, hubo. Boca prácticamente no llegó al arco contrario.El resultado final 1-0 para la Roma había sido tan inesperado, que hasta los propios jugadores europeos lo reconocieron horas más tarde cuando ambos planteles compartieron una cena en el restorán Tahino. Allí Giogio Morini se sinceró: “…no sé porque ganamos, el gol fue una sorpresa hasta para nosotros…”.Unos días más tarde, Boca ganaría 2 a 1 la revancha en Montreal, y según el extraño reglamento, se llevaría la Copa Independencia superando entonces 4 a 3 a la Roma