
Rodolfo Leonardo Righi
Frondosa temporada la 1987/88 de la máxima categoría del fútbol argentino en cuanto a hechos baldoseros se refiere. Desde ver a Deportivo Armenio plantarse mano a mano (?) en todas las canchas hasta la corta estadía de Bora Milutinovic como técnico de San Lorenzo y pasando por nada más y nada menos que un barbado Tessone por ejemplo. Claro que Pimpinela no fue el único y acá es donde aparece la rendija por donde se coló nuestro homenajeado, un volante diestro made in (?) Banfield nacido el 27 de enero de 1966 en territorio enemigo, o sea, Lomas de Zamora.
Imaginamos una infancia a pura rivalidad en los potreros, sobre todo teniendo en cuenta que su padre Ediberto fue emblema del arco banfileño en la década del 60. De ahí, a chapear con el apellido probar suerte en las inferiores del Taladro, hubo un paso muy corto. Y el trámite sueño de ir con el bolsito a probar suerte dio resultado.
Tras desandar las inferiores, no hay duda que los astros se alinearon para que Banfield vuelva a la A tras varios años y encima apueste por un técnico que a esa altura casi no puteaba cultor del tiki-tiki. Estaba todo más que dado para que con 22 años, 1,78 de altura, 72 kg en la balanza y sobre todo ese apellido carretillas de ilusión llegara para quedarse. Pero no. De las 38 fechas jugó 1 sola, en definitiva su único partido en las grandes ligas (?). De la mano de los Raffaelli, Vittor y Elbio Vázquez se fue como por un tubo al descenso en ese Banfield que hizo visita de médico (?) en la A.
Hasta donde sabemos, desapareció de la faz de la tierra en lo que se refiere a la práctica activa del fútbol, para aparecer muchos años más tarde y convivir en los últimos años con dos gratas apariciones. Una, como DT de Futsal en Banfield y dos, en un foro del Taladro donde despuntan el vicio en un topic llamado Perros Históricos. No más pruebas, su Señoría.